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80 MADRID MIÉRCOLES, 11 DE JUNIO DE 2014 abc. es madrid ABC Tribunales El magistrado Antonio Viejo, nuevo decano de los jueces de Madrid MARÍA ISABEL SERRANO MADRID Ahora, a trabajar por todos mis compañeros Son las palabras del magistrado Antonio Viejo nada más resultar elegido, ayer, nuevo decano de los jueces de Madrid. Viejo, titular del Juzgado de Instrucción número 20, ha obtenido 115 votos de los 165 emitidos. El nuevo decano- -que empezará a ejercer como tal en cuanto su nombramiento salga publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en quince o veinte días- pertenece a la asociación Francisco de Vitoria Viejo ha contado con el apoyo de su propia asociación y con la de Jueces para la Democracia y el Foro Judicial Independiente. Estas dos últimas no presentaron candidatura pero pidieron a sus afiliados que apoyaran al ahora ganador de estos comicios. Antonio Viejo, que sustituye en el Decanato madrileño a José Luis González Armengol, competía con la magistrada Concepción Jerez, de la Asociación Profesional de la Magistratura, que ha logrado 42 sufragios. APM es la asociación mayoritaria en el ámbito judicial pero no ha podido con la suma de las tres restantes que apoyaban a Viejo. Estaban llamados a las urnas un total de 307 titulares ejercientes de todos los juzgados unipersonales. El nuevo decano de los jueces estudió Derecho en la Universidad Autónoma e ingresó en la carrera judicial en el año 1988. Su primer destino fue el Juzgado de Instrucción número 4 de Badalona, donde ya ejerció funciones de decano. En 1995 tomó posesión del Juzgado de Instrucción número 20 de Madrid. Integra la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) elegido por los jueces. Está casado y tiene tres hijos. Sala de la enfermería verdadera del Madrid Arena, donde fueron levantados los cadáveres de dos de las víctimas. En el círculo, Simón Viñals, responsable del servicio médico la noche de la tragedia ABC J. R. LADRA El informe forense pone al médico del Madrid Arena contra las cuerdas Los peritos dudan de que llegase a practicar maniobras de reanimación a las víctimas M. J. ÁLVAREZ MADRID Antonio Viejo, ayer ISABEL PERMUY Los peritos de la Clínica Médico Forense encargados de redactar el informe encargado por el juez instructor del caso Madrid Arena, instalación municipal en la que fallecieron cinco jóvenes el 1 de noviembre de 2012, han remitido sus conclusiones sobre la actuación del equipo sanitario contratado por la empresa que organizaba la fiesta, propiedad de Miguel Ángel Flores. El documento viene a refutar lo ya publicado por ABC y el crítico análisis realizado, también en sede judicial, por el jefe de guardia del Samur esa noche, Antonio San Juan. Las claves del informe de este organismo dependiente de la Comunidad de Madrid se basan, entre otras cuestiones, en que la enfermería del recinto municipal carecía de las mínimas condiciones y medios materiales para ejercer esa función. Es más, ya en su día se la calificó de mero botiquín: en el habitáculo apenas había una camilla y varias sillas. Tanto es así, que tan solo una de las tres víctimas que fueron atendidas allí de las cinco que fallecieron en el recinto estaba sobre la camilla. Las otras dos, Katia Esteban y Cristina Arce, permanecían ten- didas en el suelo cuando los sanitarios del Samur llegaron. Los peritos añaden, incluso, que la enfermería carecía de agua corriente y ventilación apropiada para un lugar de estas características. Los peritos también se refieren a la actuación de Simón Viñals (el médico responsable del equipo sanitario durante esa noche) y su segundo, el octogenario Cecilio Page. Su labor queda muy cuestionada por los expertos de la Comunidad de Madrid. Por ejemplo, sospechan que ni siquiera llegaron a practicar las maniobras de reanimación cardiopulmonar a las chicas o que, incluso, ni se llegó a colocarles vías o ni se las intubó, como ya denunció San Juan. Viñals argumentó en sus declaraciones ante el juez instructor que practicó las maniobras de resucitación durante 15 minutos, un tiempo claramente inferior al máximo recomendado (que es de media hora) también afir- mó que había suministrado una dosis de la medicación necesaria por debajo de la requerida en estos casos. Durante la instrucción también se ha puesto en tela de juicio si la edad avanzada de Viñals (77 años) y de Page les limitaba a la hora de practicar unas maniobras de este tipo, que requieren fuerza y destreza. Otro de los puntos más polémicos fue la afirmación de San Juan, quien explicó que Viñals habría espetado al llegar el Samur, mientras fumaba en la puerta de la enfermería: Toda la noche atendiendo a borrachos y ahora me traen esto en referencia a las víctimas. Además, Viñals siempre insistió en que él tenía el material y el personal adecuado para un aforo de 7.000 personas, que era el que le había indicado Flores que habría; sin embargo, el análisis final de la Policía habla de que pudieron venderse hasta 23.000 entradas. Últimas diligencias El informe ahora adjuntado al sumario servirá al juez López- Palop para determinar si Viñals y su equipo médico de esa noche incurrieron o no en mala praxis, y si en caso de que hubiera sido así, si ello tuvo directa consecuencia en la muerte de las jóvenes. Esta es una de las últimas diligencias antes del cierre de la instrucción judicial, que se prevé que llegue al inicio del verano. Luego, el magistrado decidirá cuantos de los 25 imputados son procesados. Se prevé que queden en la mitad, aproximadamente, tras descartar a los mandos policiales y políticos inmersos en el caso. Condiciones deplorables La enfermería no tenía ni agua corriente ni ventilación, y solo disponía de una camilla Cierre de la instrucción El informe servirá al juez para determinar si Viñals y su equipo incurrieron en mala praxis