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30 DON JUAN CARLOS ABDICA LUNES, 2 DE JUNIO DE 2014 abc. es ABC El fin de un Reinado Los retos de Felipe VI Está llamado a reinar en un momento en que hay desencanto de los españoles que va más allá de lo institucional. de las Cortes españolas. El papel del Don Felipe sabe escuchar, tanto Monarca está en respetar la voluntad cuando se reúne con amigos, como de la mayoría, pero también en aporcuando está rodeado de personalida- tar su apoyo y protección a los que se des. Su silencio es escrutador. Pero consideran marginados. casi siempre acaba aportando su opiPero probablemente el mayor reto nión que nunca deja la impresión de para el inminente Felipe VI es ser el susentencia final. cesor de uno de los grandes Reyes de la La Corona, que es el símbolo de la historia de España. Un reto inmenso. unidad nacional por antonomasia, ha Desde que llegó al trono el 22 de noviemtenido en el Príncipe de Asturias y de bre de 1975 Don Juan Carlos ha tenido Girona un peón en la partida de ma- tres legitimidades: la franquista que peryor gravedad institucional que vive Es- mitió su proclamación; la dinástica que paña hoy en día: la de la amenaza se- el 15 de mayo de 1977 le entregó el Concesionista. Don Felipe creó una fun- de de Barcelona a quien el Rey se ha dación Príncipe de Girona para ayudar referido esta mañana en su despedidaa cohesionar Cataluña con el resto de y la constitucional del 6 de diciembre España y en los últimos años ha teni- de 1978. A esas legitimidades, los medo esa comunidad en su agenda de nos afectos acabaron añadiendo la manera prioritaria. El de inte legitimidad de ejercicio surgrar es un papel prioritario gida del papel jugado por el para el titular de la Corona. Y Rey el 23- F. Plenamente supeDon Felipe ha demostrado su rada la vigencia de la franvoluntad y capacidad de jugarquista Don Felipe cuenta con lo desde el primer momenlas otras dos legitimidato. des reales: la constituPero el Príncipe de Ascional y la dinástica. turias está llamado a Con ellas habrá de Digno sucesor reinar en un momenafrontar el reto de El Príncipe de Asturias ha to en que se ha produconsolidar la insrecibido una adecuada prepacido una clara muestitución monárración, que le ha convertido tra de desencanto de quica sin necesien el mejor de los Herederos los españoles con su dad de contar con de la Corona clase dirigente. Desde crisis como la que la legitimidad histórica representó la intende la Corona, refrentona golpista de 1981. dada por la legitiPorque los últimos 39 midad constitucioaños han dado unas bases nal que a todos concierne, el nuevo que han ayudado a atraer hacia Rey tendrá la responsabilidad de ayu- la Monarquía a los desafectos, pero ha dar a integrar a aquellos en general jó- faltado ahondar en una cultura monárvenes- que no se sienten identificados quica. Un dato pone de relieve la desacon la España en la que han nacido y tención que ha sufrido la institución crecido. monárquica desde el punto de vista acaPara Don Juan Carlos esa hoja de démico. En España hay unas 80 univerruta fue más sencilla porque había una sidades que suman 10.698 catedráticos clara mayoría de los españoles deseo- tras cada uno de los cuales se supone sa de encontrar un nuevo camino. Un que debe haber una cátedra. Pues ni una camino respaldado por la mayoría de sola de todas ellas está dedicada al eslos españoles. El reto ahora para Don tudio de la Monarquía como institución Felipe es aún mayor, porque la mayo- política del presente. Lo que en una Moría de los españoles no son desafectos narquía constitucional no deja de ser al sistema que se han dado y tenemos sorprendente. un gobierno con el respaldo de una El nuevo Rey deberá asumir el reto mayoría absoluta en ambas cámaras de conseguir que fuera de España se le vea a la altura de su predecesor. Pero ahí, probablemente, sea donde tenga más puertas abiertas. En Iberoamérica porque ha estado durante décadas Juan Carlos I dándose a conocer. Y en el resto del Probablemente el mayor mundo porque la legitimidad histórireto es ser el sucesor de ca de la Corona española tiene un peso uno de los grandes Reyes incuestionable. de la historia de España Con todo ello podemos decir que el gran reto de Felipe VI va a ser el de suceder a Juan Carlos I sin haber sido éste Separatismo forzado a dejar el trono ni por los homEl de integrar es un papel bres, ni por ley de vida. Esta vez, sin teprioritario para la Corona. ner que advertir antes que el Rey ha Don Felipe ha demostrado su muerto, los españoles podremos gritar capacidad de desempeñarlo ¡Viva el Rey! Garantía de futuro El Príncipe de Asturias, que ha acumulado una gran preparación, encarna la Monarquía del futuro. Como Rey de España será Felipe VI RAMÓN PÉREZ- MAURA El Príncipe de Asturias, que reinará como Felipe VI, va a poner en valor la institución monárquica desde el primer día. Porque lo más importante que da la Monarquía al país es una estabilidad y previsibilidad. Por menos previsible que pudiera parecer la renuncia del Rey anunciada esta mañana por el presidente del Gobierno y confirmada a última hora de la mañana por Su Majestad, la Corona ofrece la estabilidad de un recambio formado desde que el Rey asumió el trono en 1975. Y en puridad antes, desde el nacimiento de Don Felipe de Borbón el 30 de enero de 1968. Porque la Monarquía constitucional vertebra al país por medio de una familia que está al margen de la lucha partidista. Y puede permitirse estarlo porque los que pueden ser llamados a la titularidad de la Corona son formados para ese cometido desde su cuna. El futuro Felipe VI tiene una preparación labrada con los mejores académicos de España y del mundo. Ha asistido a casi todas las tomas de posesión de los presidentes iberoamericanos del último cuarto de siglo. Y no puede haber mejor escuela de Gobierno que haber tenido como interlocutores a los jefes de Estado salidos de las urnas en la América Hispana. Y el valor de esa escuela americana está no sólo en los estadistas que Felipe VI ha conocido. O en dictadores que le han tratado con actitud paternalista. Está también en los presidentes delincuentes y criminales sobran los ejemplosque conquistaron el poder por las urnas y han acabado en la cárcel. Y Don Felipe ha conocido a más de uno. Eso tiene un valor especial para su condición de Monarca constitucional. A lo largo de estos años el Príncipe de Asturias ha participado activamente en foros en los que desde su posición de presidente de honor interviene activamente en debates de ideas. Sirva como ejemplo el Consejo Científico del Real Instituto Elcano. En él se sienta medio centenar de expertos en las áreas más diversas de la política exterior española y de la política internacional. Cada año, el discurso de Don Felipe es aguardado por los integrantes del Consejo con expectación porque sus palabras tienen un contenido