Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
96 CULTURA ZONA AMPLIADA MPLIADA IADA Zona donde deben estar los restos de la Santa María Mar Caribe REP. DOMINICANA DOMINGO, 25 DE MAYO DE 2014 abc. es cultura ABC La nave de Colón, bajo 6 metros de tierra 1 Cap Haïtien Limbé Grande Rivière du Nord Plaisance St. Germanin HAITÍ 1 2 Terrier Rouge Petite Rivière La desembocadura de la Grand Rivière du Nord ha ganado más de mil metros al mar en los últimos 400 años en algunas zonas. Ha cubierto por completo la primera línea de arrecifes que estaban en el mar en tiempos de Colón Puerto Príncipe 2 Habitation Bellevue: En 1781 se encontró aquí un ancla de la época de Colón a 1,2 metros bajo tierra y a 1.800 metros de la costa. El pecio debía estar muy cerca, tal vez a un tiro de arcabuz, según los testimonios de la época Cristóbal Colón debió dibujar este mapa con la línea de la costa de La Española en su primer viaje (hoy pertenece a la colección de la Casa de Alba) El almirante señala el punto donde se construyó el Fuerte Navidad, junto al lugar donde naufragó la Santa María (sobre estas líneas, en un grabado de 1851 de Gaspar y Roig) Modelo de la Nao Santa María en el Museo Naval de Madrid ABC E. SEGURA La nao Santa María de Colón está enterrada, no bajo el mar Esa es la conclusión del mayor estudio realizado hasta la fecha por un grupo de científicos españoles JESÚS GARCÍA CALERO MADRID Beeker: No trabajo para Clifford El arqueólogo de la Universidad de Indiana, asistente científico de Barry Clifford, quien hace unos días reivindicó que había hallado la Santa María en aguas de Haití, ha declarado a ABC: No trabajo para Barry, pero fui llamado como experto para ver el yacimiento. Yo no digo que sea el Santa María, pero me pregunto cómo otros pueden negarlo cuando ni han visitado el sitio. Merece el esfuerzo de una investigación científica apropiada para decidir si es de la época, primero, y después si es la nao de Colón Beeker defiende su trabajo arqueológico riguroso en República Dominicana y advierte de las ventajas de que la Universidad de Indiana, y no compañías privadas, lleven la investigación. F ue culpa de un golpe de Estado. Aunque pocos lo recuerdan ya. España estuvo a punto de excavar en 1991 los restos de la nao Santa María, la nave capitana con la que Cristóbal Colón llegó a América. El Gobierno de Felipe González encargó un proyecto científico de cierta envergadura con el fin de celebrar el V Centenario del Descubrimiento con el hallazgo en Haití de uno de los pecios más importante para la historia de la Humanidad. Pero entonces, justo cuando iban a empezar a prospectar y excavar el lugar elegido, aquel agosto de 1991, el general Raoul Cedrás levantó al ejército haitiano y derrocó al presidente Jean- Bertrand Aristide. Y el equipo de investigadores españoles tuvo que salir de la isla apresuradamente. Su trabajo sigue vigente y es el más completo estudio científico realizado hasta la fecha sobre este tema. Mucho más creíble que el supuesto hallazgo pregonado la semana pasada por el investigador estadounidense Barry Clifford, patrocinado por el History Channel, que ha sido recibido con gran desconfianza por los arqueólogos de ambos lados del Atlántico. No en vano Clifford tiene un pasado de cazatesoros... Hablar con María Luisa Cazorla, que dirigió el proyecto científico español, es evocar el entusiasmo de quien durante años estuvo sumergido en este caso, leyendo cada documento relevante que los archivos españoles albergaban sobre el naufragio. Y cada mapa de la zona, desde la tenue línea de costa que Colón (o pudo ser tal vez su hermano Bartolomé) dibujó en la nao y se convirtió en el primer mapa que existe de la tierra americana hasta los mapas de satélite. Pero eso solo fue el principio. Siguieron estudios matemáticos, astronómicos, hidrográficos, de corrientes, geológicos... Lo dicho, nadie ha llegado tan profundo en este asunto desde entonces. Era un puñado de españoles decididos el que formó este pluridisciplinar equipo, bajo la dirección de María Luisa Cazorla y la iniciativa de Enrique Lechuga (entonces responsable de la actividad arqueológica de la Comisión del Quinto Centenario y hoy director de la Fundación Fomar) a los que se sumó la pericia geológica del catedrático Alfonso Maldonado, hoy director gerente del instituto petrofísico de la Universidad Politécnica y también la sabiduría astronómica del catedrático de la Complutense, Miguel Sevilla de Lerma. La conclusión de su trabajo, que es muy sorprendente, sigue perfectamente vigente hoy. A falta de comprobar sus resultados sobre el terreno, la nao San-