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ABC DOMINGO, 25 DE MAYO DE 2014 abc. es deportes ABCde laCHAMPIONS 67 La Décima del Madrid 7.000 aficionados del Atlético se reunieron en la fan zone del parque Eduardo VII de la capital lisboeta, donde hubo música, picnic y mucho humor Se busca entrada Aficionados del Atlético se hacen notar en el metro de Lisboa EFE El parque Eduardo VII de Lisboa, fan zone del Atlético, se convirtió en la pradera de San Isidro por unas horas Hasta minutos antes hubo hinchas merodeando en el estadio Da Luz en busca de un pase para el choque. Otros optaron por verlo en la fan zone ¡No me bajéis de la nube! M. Á. BARROSO LISBOA Los héroes del 74 En los cánticos de los aficionados no faltaron referencias al equipo que perdió la final ante el Bayern Múnich hace cuarenta años, con Luis Aragonés a la cabeza D e repente, el disc- jockey pinchó Ai Se Eu te Pego del cantante brasileño Michel Teló, y la muchedumbre montó en cólera. Silbidos y abucheos al aire de Lisboa. Todo el mundo sabe que la pegajosa tonadilla (cuyo título en español es Ay si te agarro es una de las favoritas de Cristiano Ronaldo y Marcelo, que no hace mucho realizaban la performance adosada al tema en las celebraciones de sus goles. Alguien avisó al despistado pinchadiscos del error y, rápidamente, cambió de tercio hacia una apuesta segura: el Himno del Centenario de Joaquín Sabina. Y claro, las fieras se amansaron. Incrustados en la letra de la canción están Ufarte, Kiko, Ratón Ayala, Pantic, Heredia, Antic, Leivinha, Adelardo, Simeone, Grifa, Pereira, Peiró, Calleja, Ovejero, el Zapatones de Hortaleza, Ben Barek, Caminero, Súper López, Rivilla, Vavá, Gárate, Futre, Collar y tantos otros. Al pasar lista a sus héroes, los aficionados del Atlético llegaron a la apoteosis de la exaltación de su credo en Lisboa, en concreto en el parque de Eduardo VII, donde se instaló su fan zone aunque la marea rojiblanca inundó toda la capital portuguesa y fue alcanzando la orilla del estadio Da Luz desde primera hora de la tarde. Qué manera de subir y bajar de las nubes recitaba Sabina, y el maestro de ceremonias quitaba el volumen durante un instante para que la gente añadiera a pleno pulmón: ¡Que viva mi Atleti de Madrid! Merengues de incógnito Paco y tres colegas instalaron su campamento indio desde temprano en el parque. Lo de indio fue tal cual, pues quisieron hacer los honores al mote que persigue a los rojiblancos desde el desembarco masivo de futbolistas sudamericanos al club en los años 60 y 70. Este disfraz ha estado en las últimas finales que ha ganado el Atleti y me ha dado suerte comentó Paco, que todavía tiene las cervicales delicadas después de la tensión que pasó hace una semana con el desenlace de la Liga. Al final ser seguidor de este equipo pasa factura añadió para matizar enseguida: Pero merece la pena. Ya he pedido cita con el fisio para el lunes. Por ahora, ¡que nadie me baje de la nube! Ana, una chica menuda pegada a un mini de cerveza, reconoció que era del Madrid y que estaba en territorio enemigo de incógnito Mi hermano es del Atleti y es el futbolero de la familia. He decidido acompañarlo porque estas experiencias se disfrutan una vez en la vida Olor a panceta y otros mariscos de tierra pasados por la parrilla, ríos de cerveza, familias enteras sentadas en el césped practicando el noble arte del picnic, vendedores ambulantes ofreciendo bufandas, banderas y llaveros con forma de capote taurino con el escudo del Atleti, turistas del tipo yo pasaba por aquí haciéndose selfies con los hinchas, música a todo trapo desde un escenario (no más Michel Teló) y todos los clásicos populares recitados por la parroquia en un bucle sin fin: Ole, ole, ole, Cholo Simeone Luis Aragonés, Luis Aragonés Un bote, dos botes, madridista el que no bote Hablando del rey de Roma: un autobús turístico sin techo apareció en escena cargado de merengues vocingleros y hubo bronca, eso sí, simpática. Porque quedó claro que en este parque ni merengues ni marrones, a mí me gustan las rayas canallas de los colchones Muchos aficionados sin entrada se quedaron en la fan zone para ver el partido en una pantalla gigante. Metro colapsado En los saturados vagones de la línea azul coincidieron hinchas de ambos equipos, que rivalizaron en cánticos durante el trayecto al barrio de Benfica Junto al hotel La fan zone rojiblanca estaba a unos 300 metros del hotel de concentración del equipo, el Tiara Atlantic Park, en cuya puerta se agolpó gente durante la jornada