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54 ABCde laCHAMPIONS DOMINGO, 25 DE MAYO DE 2014 abc. es deportes ABC La Décima del Madrid ASÍ JUGARON CASILLAS, mal Un grave error suyo en una salida puso al Madrid en jaque. Lo pasó muy mal CARVAJAL, frenético Impuso velocidad por su banda. Atacó tras el 0- 1 y sufrió duras faltas VARANE, rapidez Bien el francés, veloz al corte, eficiente por alto. Buen escudero de Ramos RAMOS, majestuoso Sacó el balón, mandó y anotó el golazo que revolucionó la final. Enorme COENTRAO, seguro Eficaz el portugués, activo por su banda, correoso, luchador KHEDIRA, presión El alemán jugó un partido de fuerza, corrió sin parar y robó balones en el centro Ramos y Bale salvan a Casillas del calvario Íker besó a Sergio. Lo estrujó. Cometió el error de su carrera y su amigo lo salvó TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN ENVIADO ESPECIAL A LISBOA El guardameta de España lo abrazó fuerte. Casi le rompió las costillas. No podía ver hundida su carrera de esta manera. Allí surgió Ramos, su amigo del alma, para sacarle de la guillotina. La flor de Casillas se había quedado en la capital de España. Pero Sergio tenía la pócima de Múnich, esa que untó dos veces ante Neuer y Guardiola. Y Bale, en la prórroga, le permitió levantar su tercera Champions, la primera como capitán del Madrid. Marcelo y Cristiano pusieron la rúbrica a una Décima que Íker nunca olvidará. Sufrió como nunca. Ramos fue esta vez el talismán. Le quitó el protagonismo a su amigo del alma. Un nuevo golazo de cabeza del andaluz salvó a Íker y al Madrid al filo del pitido final de los noventa minutos reglamentarios. Era el tercer remate de oro del hispalense en esta Champions. Los dos anotados frente al Bayern fueron históricos. Lisboa presenció otra diana inolvidable. Especialmente para el portero, que vio pasar por su retina el balón despejado ante Robben en Sudáfrica y los tres paradones realizados ante el Bayer Leverkusen en Glasgow. No podía suceder que su club de toda la vida perdiera la Copa de Europa por su error monumental, en el invierno de su carrera. Ayer, el segundo capitán le sacó de la hoguera mediática. Y Bale le hizo olvidar el error y le empujó hacia el palco. Había fallado de forma garrafal. Entró la ansiedad en su equipo. Hasta que Sergio solventó la crisis con otro testarazo de su estirpe, valiente, oportuno, bien colocado y en el momento justo. Casillas, a cien metros de distancia, levantó los brazos y corrió por su área como un potro que se liberaba de una cuerda que le ahogaba el cuello. Finalizados los noventa minutos reglamentarios, Íker cogió al central por el gaznate, lo estrujó y le dijo: ¡Eres el puto amo! El abrazo nos lo debíamos El defensa explicó al final del partido la conversación: Yo le contesté que este abrazo nos lo debíamos, por todo lo que hemos sufrido durante tanto tiempo hasta conseguir esta Champions Casillas estuvo tocado tras esos pasos mal dados, a medio camino entre la nada y el gol del enemigo. El 0- 1 le hizo pensar mucho. Miraba al suelo, reflexionaba sobre lo sucedido. Lamentaba en su interior este mal fario. Se decía a sí mismo que esto no le podía pasar a él. Por eso, Ramos le dijo en el descanso que levantara el orgullo, que iban a superar esta crisis. El cancerbero sudó durante esos cuarenta y cinco minutos, hasta que su compañero de batallas colocó ese remate junto al poste de Courtois. Empate. Prórroga. Melón (apelativo de Íker) no te preocupes, ahora empieza otro partido Casillas casi no tuvo trabajo a lo largo de los cientos veinte minutos. Su fallo le rondó la cabeza durante hora y media. No podían perder por una jugada así. Sus compañeros salieron a remontar una situación al límite. Tuvo que ser con la misma medicina, a balón parado. Ramos le brindó el cabezazo a su amigo. El abrazo dio la vuelta al mundo. Bale, después, acabó con el drama del mito de España. Marcelo y Ronaldo le dieron alegría al cuerpo. Eso sí, quedó patente que Casillas, como él dice, es humano. No es estratosférico. Aunque muchos dirán que tiene tanta suerte que hasta sus compañeros le salvan del fusilamiento. Íker: Eres el amo El mito de España cayó en su talón de Aquiles: las salidas de portería. Nunca se le dieron bien. El mostoleño se quedó muy serio tras el gol de Godín. Ramos cabeceó el tanto del empate y salvó a Casillas del infierno