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46 INTERNACIONAL DOMINGO, 25 DE MAYO DE 2014 abc. es internacional ABC El triunfo del mal menor en La celebración, hoy, de elecciones ya es una victoria para quienes ansían el cambio Viaje a una Ucrania convulsa POR HERMANN Nuestro enviado especial disecciona los comicios L os ucranianos votarán hoy en mucho mayor número que las sociedades de los países miembros de la Unión Europea. El Gobierno provisional hizo la convocatoria coincidente con las elecciones europeas con tanta intención como tino. Ucrania elige a un presidente del que se espera dirija todos los pasos de la política a acercar a este país a su ansiada pertenencia a ese club de los 28 que vota este domingo. El hecho de que se celebren las elecciones ya es un motivo de alivio. Aunque no haya elecciones en Crimea, un territorio que se da por perdido por más que quede como denuncia contra Rusia para el futuro previsible. Y aunque haya pocas posibilidades de votar en algunos distritos de Ucrania oriental, y en especial en Donetsk y Lugansk. A pesar de la división y la debilidad de los separatistas rusos, queda claro que un número indeterminado de colegios no abrirán sus puertas y que un número no cualificado de ucranianos no podrán votar en la región del Donbass. Pero allá en febrero durante la revuelta del Maidan contra el expresidente Yanukóvich no todos estaban tan seguros de que fueran a celebrarse en absoluto. Más allá de la comprensible retórica épica de algunos miembros del Gobierno y de las muy marginales soflamas ultranacionalistas que la propaganda rusa y alguna occidental se empeñan en magnificar, lo cierto es que en Kiev se percibe un amplísimo consenso basado en la aceptación general del mal menor. De todos los males menores que forman la realidad ucraniana tras la caída del régimen de Yanukóvich y la invasión y anexión de Crimea por parte de Rusia. Es un mal menor que no pueda votarse en ciertas zonas de Ucrania oriental. Es un mal menor que se produzca allí una violencia armada de baja intensidad con un goteo de muertos y una eviden- 49 Es la intención de voto que le dan los sondeos, al borde de la mayoría absoluta Petro Poroshenko se dirige a sus simpatizantes en la ciudad de Cherkasi AFP PETRO POROSHENKO EMPRESARIO Y POLÍTICO El rey del chocolate Perfil El magnate Poroshenko (el rey del chocolate lo llaman) aparece como el gran favorito para la presidencia. Prestó su apoyo a los manifestantes proeuropeos del Maidan, pero a la vez es visto como hombre pragmático muy capaz de tender puentes con la población prorrusa. De hecho, Poroshenko ha colaborado tanto con los partidos prooccidentales como con los prorrusos. Esa esperanza de que pueda apagar la revuelta separatista y mantener unido el país ha sido clave en el aumento de su popularidad. te falta de control del gobierno central. Es un mal menor que el presidente de un inmenso país vecino pretenda que el depuesto Yanukóvich sigue siendo presidente de Ucrania. Porque se arroga el poder de decidir quién es el presidente de un país vecino y lo subraya un día antes de que los ucranianos lo elijan libremente. Oligarcas Peor habría sido, se dice todo el mundo, que se hubiera propuesto sabotear las elecciones. Porque lo habría conseguido. Es un mal menor también que los oligarcas, a los que el nuevo Gobierno y el Estado tienen que recortar poderes y someter a la ley, sean los únicos que pueden garantizar el orden El favorito Petro Poroshenko es un magnate, pero no tiene vínculos mafiosos ni lealtades sospechosas público y el funcionamiento de los servicios en muchas partes del país. Lo es porque los oligarcas podrían haber optado por otras lealtades. Y es trágico pero cierto que, si el dueño del Donbass que es el oligarca más poderoso de Ucrania, Rinat Ajmetov, hubiera decidido hacer causa común con el separatismo y no con el gobierno de Kiev como hizo, hoy Ucrania sería otro país. Y es un mal menor finalmente que el favorito a ser elegido hoy presidente quizás incluso lo logre en primera ronda sea otro multimillonario, Petro Poroshenko, el rey del chocolate de Ucrania. Es un mal menor porque no es uno de los oligarcas del gas, porque no es de los marcados por sus estructuras mafiosas y porque no parece tener otras obediencias que sus intereses. Este Kiev de primavera espectacular, con sus palacios, sus edificios oficiales del zarismo y el estalinismo, sus barrios nobles con sus majestuosas avenidas, sus centenarios castaños, ti- los y acacias en flor, sus barrios obreros de la estrechez masificada del socialismo real, todos convertidos en inmenso bazar, este Kiev vive en el miedo al futuro, templado por el alivio de no haber visto cumplirse todo lo peor imaginado. Depresión económica Pero la situación económica es dramática. Y todos saben que con la llegada del próximo invierno se habrán de tomar decisiones que muchos temen no vaya a poder soportar el tejido social. Las condiciones para las ayudas occidentales serán severas. Se espera que el realista Petro Poroshenko haga gestos a todos los afectados por el desgarro nacional. Que confirme la innegociable condición europeísta y a un tiempo intente rebajar los recelos de los sectores prorrusos. Se hará con una política de descentralización, pero no de federalización como pretenden unos con mejor intención que otros. Y también hay esperanza en que Poroshenko encuen-