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38 ESPAÑA DOMINGO, 25 DE MAYO DE 2014 abc. es españa ABC MONTSERRAT GLEZ. AUTORA MATERIAL TRIANA MARTÍNEZ CÓMPLICE Lo volvería a hacer Montserrat González, la autora material del asesinato de Isabel Carrasco, está tranquila en prisión y solo se altera cuando oye el nombre de su hija Triana, a la que ha arruinado la vida alimentando un odio ciego contra la presidenta de la Diputación de León. Es como quien compra un coche muy deseado; cuando lo tiene en su poder se calma y deja de hablar de ello Su carácter fuerte le ayuda a sobrellevar las incomodidades de la cárcel y no tiene queja del trato que recibe en el centro penitenciario de Mansilla de las Mulas. Sabe lo que hizo, lo asume y está dispuesta a pagar el precio de su decisión... al menos de momento. De aquí no salgo en la vida Como su madre, Triana Martínez odiaba a la víctima, pero quizá nunca habría tenido el valor de dispararle en la nuca. Desde que ingresó en prisión se muestra abatida, desnortada. Siempre vivió bajo el paraguas de su madre y ahora no tiene las armas necesarias para salir adelante en un medio nuevo y hostil como es la cárcel. Sin duda, es lo que más preocupa a los responsables del centro penitenciario, pues tiene un perfil psicológico frágil. Tanto los funcionarios de prisiones como la presa de confianza que se le ha asignado están pendientes de cada movimiento que hace. Su evolución es una incógnita. Triana escondió con el revólver el fular de la asesina CRUZ MORCILLO PABLO MUÑOZ MADRID Crimen de Isabel Carrasco De aquí no salgo en la vida Bueno, pues esto no está tan mal Estas palabras fueron pronunciadas hace diez días por Triana Martínez y su madre, Montserrat González, poco después de llegar a la cárcel leonesa de Mansilla de las Mulas, en la que también ingresó, 48 horas después, Raquel Gago, la policía local amiga de la primera y también sospechosa de estar implicada en el asesinato de Isabel Carrasco, la presidenta de la Diputación de León. Las dos frases resumen el estado de ánimo de quienes las pronunciaron: Triana, lo mismo que Raquel, se muestra abatida; Montserrat, sin embargo, está tranquila y da muestras de la misma sangre fría de la que hizo gala primero al disparar contra su víctima y, después, en dependencias policiales tras las detenciones. Pese a que la madre exculpó a su hija, fue esta quien escondió el revólver homicida en el coche de su amiga y junto a él, en el mismo bolso, el fular azul con el que la asesina se cubrió parte de la cara, tal y como vio sin asomo de duda el policía jubilado que la siguió y propició su detención. Un dis- fraz que se podría considerar agravante. Raquel Gago asegura que descubrió el bolso en su coche con esos dos objetos al día siguiente, entre la amalgama de bolsas y cachivaches de su coche (es muy aficionada a la restauración) Furgón de la Guardia Civil que llevó a prisión a Raquel Gago ABC Tomaron café en casa La policía local admitió que tomó café con Triana en la casa de esta poco antes del crimen, y luego quedaron en verse porque ambas estarían por la misma zona de León. Raquel aparcó en la calle de Sampiro con intención de comprar algunos productos en una tienda de restauración cercana. Estaba cerrada a las cinco e hizo tiempo. Desde ese lugar llamó a un taller de coches e hizo otra gestión bancaria, según ha podido saber ABC. Fue entonces cuando se encontró Una presa de confianza A la policía local le pusieron, por error, una presa de confianza que ya lo había sido de Triana con un vigilante de la ORA al que conocía y se enfrascó en una charla con él. El día anterior había tenido un problema con dos compañeros suyos que querían multarla por estar casi una hora estacionada al volante de su coche sin colocar el ticket correspondiente. En esos momentos recibió una llamada de Triana (17 segundos, al parecer) y poco después apareció ella y le pidió que le abriera el coche. Le dijo que tenía prisa, que iba a una frutería. Esa misma tarde, a las 18.45, Raquel Gago recibió la llamada de un compañero policía en la que le contó que habían detenido a su amiga y a la madre por el asesinato de Carrasco. Ella no le dijo que había visto dos veces en las últimas horas a Triana, un silencio inexplicable para los investigadores, igual que la tardanza en comunicárselo y pedir consejo a otro amigo po- licía que puso sobre la pista a los investigadores. El día a día de madre e hija en la cárcel está muy tasado. A las ocho toca diana, hay recuento, arreglan la celda que comparten con una presa de confianza cada una y desayunan. A partir de ese momento tienen actividades con el resto de las internas y si lo desean pueden salir al patio. La autora de los disparos está internada en el módulo 10 de mujeres, y Triana en el 7, ambos de respeto, como casi todos en esta prisión, lo que implica que tiene una responsabilidad concreta. En los módulos de respeto, los presos trabajan más que en el resto. Además de mantener su celda en perfecto estado de revista, cada interno a tiene asignados trabajos de limpieza de zonas comunes. El incumplimiento de esas normas supone la expulsión del módulo.