Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO, 25 DE MAYO DE 2014 abc. es opinion OPINIÓN 19 HACIENDO AMIGOS cia: sus excesos ya no mejoran la justicia social y asfixian la creatividad económica. Estos intelectuales liberales han ganado la batalla de las ideas, señalan John Micklthwait y Adrian Wooldridge, pero parecen haber perdido la batalla política: incluso Margaret Thatcher y Ronald Reagan, en su momento, legaron a sus sucesores un Estado más voluminoso y derrochador que el que habían heredado. La cuarta revolución se extravía en Europa y parece averiada en Estados Unidos, sin duda porque ni los ciudadanos ni los políticos la perciben como una necesidad inmediata; en una democracia, las decisiones electorales están más condicionadas por el corto plazo que por la reflexión histórica. En cambio, algunos de los llamados países emergentes como Singapur, algunas provincias chinas y Taiwán (pero también Suecia) se han embarcado en esta cuarta revolución del Estado, siguiendo un modelo aún experimental, y están mejorando la productividad de los servicios públicos y de la función pública. Suecia llega a hacer una distinción radical entre qué garantiza el Estado a los ciudadanos (educación, sanidad) y quién gestiona estas garantías. Esta distinción entre el Estado garante y el Estado gerente me parece la clave de esta cuarta revolución, ya que la gestión de los servicios públicos puede estar perfectamente garantizada por las empresas privadas en un mercado competitivo. Para escapar al declive que estos autores atribuyen al aplastamiento de la sociedad civil por la burocracia, sería necesario que los estados se adaptasen a la época actual: es asombroso, por ejemplo, que los ritmos escolares de Europa sigan dictados por los de las estaciones y que profesores y alumnos sigan yéndose de vacaciones en las épocas de la siembra y la siega. También es sorprendente que la informatización e internet hayan revolucionado el sector privado, pero que esta nueva productividad no haya reducido el número de trabajadores de las administraciones públicas. Y aquí vienen las críticas. Esta cuarta revolución está calcada de la denominada teoría neoliberal. Pero nadie nos propone otra. Y nadie plantea que ese discurso académico no siempre se ha transformado en reformas institucionales. Por tanto, la imperceptible decadencia continúa, y conduce a consecuencias peligrosas que no son solo económicas. Comparados con la parálisis occidental, los regímenes autocráticos dan la impresión de ser más eficaces desde un punto de vista social, económico y estratégico que la democracia. Si nuestras democracias no retoman el camino de la eficacia, que pasa por la transformación del Estado, nosotros los ciudadanos perderemos primero poder adquisitivo, luego capacidad de empleo y, al final, libertad. Más allá del debate sobre el crecimiento del Estado, corremos el riesgo real de volver a pasar de la categoría de ciudadano a la de súbdito de segunda categoría. Pero no siempre lo peor es cierto. IÑAKI EZKERRA SER Y NO SER RACISTA Primero sueltan el exabrupto xenófobo y luego se sacan la foto políticamente correcta con la víctima H Jean- Claude Juncker y Martin Schulz REUTERS ha quedado devastada. Pero no ha quedado desierta, y la respuesta es simple: porque no son veinte los muertos en esta ciudad, solo en Obrenovac, sino cientos de ellos. Las lanchas de rescate no pueden acceder a la ciudad por los cuerpos flotando en el agua. Esto es algo que el Gobierno serbio parece que intenta esconder a toda costa. Esa es la situación real. Los helicópteros de rescate no tienen lugar donde aterrizar y, por lo tanto, de las 50.000 personas que deberían ser evacuadas solo alrededor de 5.000 lo han sido ya. Al menos, una buena noticia: el río ha bajado un poco y esta noche no tendremos que pasarla en vela cerca de los diques de contención. Me gustaría hacer pública una información que parece que todo el mundo se esfuerza en esconder, pero que aquí nos sigue costando bastante cara. Más que una queja, es un grito de ayuda, para que se sepa lo que en realidad pasa y que cualquier ayuda puede ser primordial Símbolos regionales Sobre un comentario de la sección de Enfoque, ilustrado con una fotografía del Pi de les Tres Branques con una rama serrada, ÁNGEL HERNÁNDEZ GUARDIA precisa que dicho árbol ya no es un símbolo del catalanismo por cuanto lo es del pancatalanismo es decir, de la versión expansionista y agresiva, por tanto imperialista del catalanismo A las cosas sigue hay que definirlas con precisión, sin aceptar el lenguaje intoxicador y distorsionador de la realidad. Además, resulta inaceptable el planteamiento de llamar a dicho árbol símbolo de la reivindicación de las libertades catalanas Los catalanes nunca han perdido su libertad, como el resto de los españoles, excepto cuando han renunciado voluntariamente a ella. Cuando hemos sido invadidos por potencias extranjeras, el resto de españoles ha acudido en defensa de nuestras libertades, que eran las libertades de todos, desde 1492, pasando por 1714, 1808 y hasta hoy. Otra cosa distinta es la defensa de privilegios y fueros que cuando se han reducido o eliminado han llevado a rechazar la igualdad para entregarse al Rey de Francia o al Archiduque de Austria, en defensa de sus privilegios Pueden dirigir sus cartas y preguntas al Director por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid, por fax: 91 320 33 56 o por correo electrónico: cartas abc. es. ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. AY un clásico y burdo truco retórico para exculpar las conductas racistas: saltar del Derecho Penal a la ontología. Lo vemos estos días con el caso del alcalde de Sestao. En vez de glosar la palabras que ha dedicado ese alma sensible a los inmigrantes toda esa poesía de la mierda y las hostias sus exculpadores nos desvían a la hamletiana pregunta de si Josu Bergara es o no es un auténtico racista; de si en lo más hondo de su ser Josu Bergara adora a los gitanos o de si es el racismo un atributo inherente a la esencia de Josu Bergara. Llegados a este metafísico callejón sin salida de lo indemostrable (qué hay en el fondo de Josu Bergara si es que hay algo) viene el acto de fe teológico: Yo no creo que Josu Bergara sea un racista de verdad Conviene recordar que el Código Penal no juzga lo que se es sino lo que se hace y lo que se dice. Conviene dejarlo claro porque en ese tosco juego de palabras residen todas las coartadas a las que a diario echan mano nuestros racistas domésticos para torear a la legalidad un día sí y el otro también. Primero sueltan el exabrupto etnicista o xenófobo y luego se sacan la foto políticamente correcta con la víctima de turno para demostrar que no tiene ninguna solidez la acusación. Como si un buen gesto negara el delito. Como si una imagen amañada tapara una lacra moral y una fea realidad. Si Sabino Arana viviera hoy, su racismo también sería incongruente, contradictorio, posmoderno. Buscaría a un político andaluz para que le presentara las obras completas en las que se ensaña con esa región de España. Y me temo que lo encontraría no solo en Izquierda Unida. Sí, la posmodernidad nos trae estas incoherencias que en el fondo desvelan lo que ha sido siempre incoherente por irrealizable: el ideal racista, por ejemplo. En la Cataluña del xenófobo España nos roba la dirección del Museo del Barça acaba de despedir sin contemplaciones a su taquillera por una conducta racista que tuvo lugar en el campo de fútbol del Llagostera, o sea lejos de su taquilla y su horario de trabajo. Pero tanto celo no servirá para borrar los famosos textos de juventud en los que Jordi Pujol compitió con Sabino Arana a la hora de definir al andaluz como un ser anárquico y destruido ni para exculpar a un presente en el que los odiadores del castellano han llegado a rizar el rizo del desafío a la lógica prefiriendo la inmigración árabe a la latinoamericana porque ésta última habla la lengua de Cervantes. Estamos ante el insólito caso del amor al inmigrante por odio a la inmigración. En la época de Lizarra, en la que Arzalluz andaba todo el día con el RH negativo a vueltas y en la que planteaba una Euskal Herria con vascos de primera y de segunda, Ibarretxe puso a un inmigrante africano llamado Omer Oke al frente de la Dirección de Inmigración del Gobierno Vasco y se sacó fotos con todos los gitanos que pudo para pedirles el voto. Con los mismos gitanos a los que ahora Bergara quiere sacar a hostias de Sestao.