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ABC MARTES, 13 DE MAYO DE 2014 abc. es PRIMER PLANO 19 Consternación en León Asesinato de Isabel Carrasco Los vecinos se arremolinaban ayer en las inmediaciones del lugar del suceso, en el centro de León ICAL ¡Pero cómo se van a cargar a la presidenta; no puede ser verdad! EFE Una rosa junto a la silla de Isabel Carrasco en la Diputación habitualmente va acompañada y el acercamiento y la huida podían complicarse. Se investiga si habían vigilado y esperado ese momento en el que estuviera sola. Lo cierto es que ayer, por casualidades, así fue. Tras salir a las cuatro y media del restaurante del hotel Conde Luna, acudió a su hogar a cambiarse de ropa para regresar a la sede del PP en la que había estado previamente y donde la esperaban para dirigirse a un acto de campaña electoral de Rajoy en Valladolid. Entre su domicilio y el del partido dista un puente y pocos metros más, por lo que nadie la acompañaba. Fue entonces, cuando cruzaba el río, el rencor se convirtió en varias balas que consumieron la vida de Isabel Carrasco. No está totalmente confirmado quién de las dos apretó el gatillo, aunque la Policía cree fue la madre, que pero sí que tras los disparos, según varios testigos, pudo oírse: Está muerta, está muerta A escasos metros del lugar del crimen fue apresada la madre a bordo del coche familiar, un Mercedes, en cuyo maletero se encontraron los guantes y gorro con los que se habrían ocultado. La venganza personal fue su móvil, según fuentes policiales. Mientras, en Astorga, donde aún vivía los progenitores no se lo podían creer Amable y respetuosa decían de la madre, y simpática de su hija. Dolor e indignación entre los leoneses y vecinos de Carrasco ante un suceso que no se explican J. M. AYALA LEÓN La veía todos los días por aquí y ahora está muerta. No puede ser verdad. Me tiembla todo Las palabras de Raquel, vecina de la presidenta de la Diputación de León asesinada vilmente ayer en su ciudad, son sólo una muestra del inmenso dolor, mezclado con la sorpresa y la indignación, que pocos minutos después del crimen expresaban cientos de vecinos agolpados a pocos metros del cadáver de Isabel Carrasco. Familias enteras, jóvenes, grupos de ancianos y matrimonios componían de forma espontánea un primer velatorio improvisado a pie de calle en homenaje a una política de casta, vehemente y que nunca se callaba según reconocía Julián, un jubilado que no dudaba en calificarla como la mejor En medio de un silencio generalizado roto por las especulaciones sobre los porqués de un homicidio que no se acababan de querer creer y por las innumerables llamadas de móvil para dar aviso de tan luctuosa noticia, los vecinos aguardaron con profundo respeto el levantamiento del cadáver. Fue poco más de una hora de espera, pero desde el principio en cada co- rro se escuchaban frases muy similares. ¿Pero cómo se van a cargar a la presidenta? señalaba uno de los últimos en enterarse del fallecimiento antes de que los allí presentes la explicaran lo poco que sabían de los sucedido. Esto no puede ser verdad exclamaba otra mujer a la que se sumaban tres mujeres de la tercera edad visiblemente afectadas que rogaban por Isabel y coincidían en que matar es lo último He escuchado los disparos, tres o cuatro, porque vivo aquí al lado, pero creía que eran petardos. Cuando he llegado me he encontrado con esto. Cuánta mala gente hay por ahí se lamentaba otra de las vecinas de la zona, quien recordaba que en otras ocasiones la había visto con el coche oficial, pero que hoy por ayer no estaba Los vecinos oyeron los tiros He escuchado los disparos, tres o cuatro, porque vivo al lado, pero creía que eran petardos Indignación ciudadana Los vecinos de Carrasco no entendían un hecho tan atroz en plena calle Al menos ya las han pillado, aunque eso no sea consuelo para su familia añadía. Los más osados ya aventuraban que alguien había querido vengarse por lo que sea de la presidenta, a lo que otros respondían que todos tenemos quejas por cosas y no vamos por ahí matando gente y esto no tiene perdón En todo caso y más allá del móvil de un crimen injustificable, el comentario más generalizado apuntaba a la locura de la acción y de su propia autora, a la que deseaban ya que se pudra en la cárcel o algo peor Rodeados por un cordón policial que se amplió para permitir el traslado del cadáver, los vecinos también mostraron su pesar ante las escenas de dolor de los más cercanos a la presidenta. Entre ellas una joven que no podía dejar de llorar mientras trataba de explicar lo sucedido a algún familiar. Pero no sólo los íntimos de Isabel vertían lágrimas por su triste final. Alejados unos metros de la escena del crimen y de la muchedumbre, otra de las vecinas de Carrasco se abrazaba a su pareja repitiendo sin parar un no puede ser que provocaban un efecto contagio entre los que le rodeaban. Entre ellos, Joaquín: Nunca ha sido santo de mi devoción, pero esto es una barbaridad. Pobrecilla. Que descanse en paz señalaba momentos antes de que se retirara triste y en silencio, como la mayoría de los leoneses que protagonizaron con su pena y su enfado el primero de los homenajes que se tributará a la presidenta de la Diputación de León en los próximos días.