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ABC MARTES, 13 DE MAYO DE 2014 abc. es opinion LA TERCERA 3 F U N DA D O E N 1 9 0 3 P O R D O N T O R C UAT O LU C A D E T E NA LA IMPROBABLE SECESIÓN POR JOSÉ FÉLIX PÉREZ- ORIVE CARCELLER El artículo 155 de la Constitución habilita al Gobierno para adoptar medidas y dar instrucciones. Con el acierto en ambas nos jugamos cumplir o no con las condiciones límite de nuestra decisión. Las hay contundentes que se piden y comentan en los bares. Esas actuaciones solo tendrían éxito si no hubiera contratiempos, pero sería un milagro que con las pasiones que concurren no los hubiera tencias de la Generalitat, a la Delegación del Gobierno, pero sin alterar en ningún caso el flujo ordinario del dinero y de la vida cotidiana. E) Hacer lo correcto, no lo aceptable. No hay que descartar que el Partido Socialista, que no es el de González, tan pronto votara en el Senado la suspensión de alguna competencia autonómica, pudiera sentirse demasiado pro PP y discutir luego su implementación. Por lo tanto, todo lo que se pueda acordar por adelantado con el PSOE, mejor. Después, no podrán contemplarlos. F) Conocer la respuesta nacionalista ante un eventual cambio constitucional. Mas solo aceptará la autodeterminación. No creo que le valiera un derecho a decidir cada cien años. Querría plantearlo todos los años hasta que lo ganara. Ahora bien, discutir el cambio constitucional les vendría bien como excusa para posponer el referéndum Pero cambiar la Constitución debe ser para fortalecer la unidad, no para posibilitar una independencia a plazos. Pues bien: los estrategas del Gobierno pueden incurrir en dos errores: 1) que su plan de salida sea bueno y no cumpla las condiciones límite citadas; o 2) que satisfaga las condiciones límite, pero estas sean equivocadas. O sea, ser eficaces en lo incorrecto o ser ineficaces en lo acertado. El primero, el PP lo ha cometido NICOLÁS AZNÁREZ en cosas del Estatut catalán o defendiéndose de la corrupción; el segundo, con Bolinaga, Melilla, Gamonal. Aunque pueda parecer cínico do tiene la responsabilidad de no precipitarse y, a decirlo, este Gobierno es más eficaz en explicar lo la vez la de prepararse para lo peor. Hacerlo bien inexplicable que en el buen uso de la fuerza, lo cual exigirá cumplir unas condiciones límite, que, con no es malo. Pero va a necesitar manejar ambas capacidades por igual. posibilidades de equivocarme, podrían ser: A) Actuar sin dramatizar. Es imposible controlar los sentimientos patrios de muchos español artículo 155 de la Constitución habilita les que no entienden la mesura con la que nos moal Gobierno para adoptar medidas y dar vemos. Pero si podemos aplicar el rigor de la instrucciones. Con el acierto en ambas ley es porque con esa ecuanimidad nos hemos nos jugamos cumplir o no con las condicargado de razón y porque las cosas actos ad- ciones límite de nuestra decisión. Las hay contunministrativos deberán hacerse llegado el caso dentes que se piden y comentan en los bares. Esas con naturalidad, sin altisonancias, y menos aún actuaciones solo tendrían éxito si no hubiera conhumillaciones. tratiempos, pero sería un milagro que con las paB) Prevenir la violencia. Bastará con que algu- siones que concurren no los hubiera. El problema nos extraparlamentarios o antisistema la busquen de los milagros no es que se den de tarde en tarpara que la haya. En la declaración de indepen- de, es que no se puede confiar en ellos. En otras dencia del 34, que se dijo incruenta, murieron ocho palabras, las medidas deberán cumplir las condipersonas. Contra la violencia está la fuerza es- ciones límites citadas, en la línea del mínimo sutatal. El uso de la fuerza tiene un principio, y en ficiente y ninguna exige agradar a la gente. casos extremos no es el de proporcionalidad, Para ello, nuestra acción deberá adecuarse a la sino el del mínimo suficiente para conseguir capacidad de las personas que se encarguen de el propósito. En él podremos equivocarnos, pero las instrucciones y medidas. No deberemos elegir diciendo que es un problema de Interior o de no titubear. C) Sin pasteleos con la ley. En medio del proce- Justicia. Habremos de elegir a los más competenso parecería menos forzado un arresto domicilia- tes, a esos que la eficacia les es consustancial. rio que mandar a alguien a la cárcel; claro que, si No creo que lleguemos a eso. La reciente Triel delito es prevaricación o usurpación de funcio- buna de Girona pugnaba por un referéndum pernes, y la pena es cárcel, tendría que haberla; de lo mitido a cambio exagerando de que la preguncontrario se cumpliría lo que ellos esperan: Que ta fuera del tipo de: ¿admitiría al diplodocus en el en Madrid no se van a atrever zoológico de Barcelona? D) Sin afectar la vida catalana. Podrán transferirse las firmas de siempre, en algunas compe- JOSÉ FÉLIX PÉREZ- ORIVE CARCELLER ES ABOGADO N O existen las cosas absurdas, existen lógicas que desconocemos. Los catalanes no están locos, ni quieren salir de España, ni dejar Europa, ni mucho menos vivir peor. Su lógica entreverada ha sido dejar hacer a Mas: a ver qué conseguía. Asumían un riesgo escaso, en su mano estaba pararlo cuando quisieran. Pero en este dejar hacer Mas ha cometido un error: poner una fecha. Entre perder credibilidad para su discurso o señalar un día para el referéndum, las dos eran malas. Eso es cierto. Cuando eso acontece, es que el error viene de atrás. Las fechas aprietan, pero más a los que por obligación tienen que hacer en ellas: no es lo mismo hablar de delitos que cometerlos. Artur Mas ahora con su fecha agita el árbol, pero veremos cómo antes de noviembre una pléyade de abogados y políticos catalanes y algunos que no lo son, pero ayudan a cambio de un precio, tratarán, con la excusa de que Mas ha enloquecido, de coger nueces, buscar salidas, proponer cambios... (este es un negocio de millones, lo vimos cuando Ibarretxe) Ocurrirá que la sociedad catalana, que hasta ahora ha preferido estar callada especulando para maximizar sus réditos, empezará a hablar de posponer el referéndum (posponer, recuerden, es abandonar) o de descafeinarlo. Las iniciativas serán múltiples, todo antes de que el anarquismo de la llamada Asamblea Nacional Catalana usurpe las funciones del Parlament con la excusa de protegerlo, todo antes de que la burguesía catalana, Grifols uno entre miles, pueda sufrir la locura en sus bolsillos (obsérvese cómo dijo, por si acaso, que era federalista) Por cierto, a todos los que pugnan por salir del armario, sin perder sus papeles raciales, hay que ayudarles. Lo haría una difícil manifestación de PP, PSOE, Ciutadans y UPyD por el paseo de Gracia. Comparada con la de Mas, la actuación de Rajoy ha sido inteligente (la de Rubalcaba también) ha mantenido el dialogo hasta donde ha podido, se ha prodigado en declaraciones de respeto hacia los catalanes, económicamente les ha ayudado más allá de lo que era de esperar, y ha hecho pedagogía de que la acción no ha de ir por delante de los hechos, como le pedían. Lo cierto es que llega al tramo final de la gran negociación sin haber perdido ni la serenidad ni la compostura. Ahora bien, una cosa es lo que ocurrirá en Cataluña, y otra que cuanto más nos preparemos para la secesión mejor impediremos que se produzca. Una cosa es la acción, y otra la previsión. El Esta- E