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82 ABCdelOCIO VIERNES, 9 DE MAYO DE 2014 abc. es ABC E n escena La mujer de negro Terror en el patio de butacas Susan Hill escribió en 1983 la novela La mujer de negro adaptada para la escena cuatro años más tarde por Stephen Mallatratt. La obra, todavía en cartel, se ha convertido en la segunda pieza no musical más longeva del teatro londinense, solo superada por la mítica La ratonera En sus veinticinco años de vida, han visto la obra más de 10 millones de espectadores. Emilio Gutiérrez Caba la interpretó en el año 1998. Repitió experiencia unos años después y ahora, por tercera vez, encarna al personaje de Arthur Kipps en esta función, de un poco habitual género teatral: el terror. Acompañado esta vez por Ivan Massagué, Gutiérrez- Caba firma también la dirección de la producción. Es dice una obra inquietante, una pieza de auténtico teatro donde el terror de verdad llega a sorprendernos a nosotros mismos La dolce vita La realidad escrita POR FERNANDO R. LAFUENTE La mujer de negro Madrid. Teatro Fernán- Gómez. Hasta el 1 de junio. De miércoles a viernes, 20 horas. Sábados, 19 y 21,30 horas. Domingos, 19 horas. Crítica de teatro Tragiparodia LOS MÁCBEZ Autor: Juan Cavestany (adaptación libre de Macbeth de William Shakespeare) Dirección: Andrés Lima. Escenografía y vestuario: Beatriz San Juan. Iluminación: Valentín Álvarez. Música y espacio sonoro: Nick Powell. Intérpretes: Javier Gutiérrez, Carmen Machi, Jesús Barranco, Chema Adeva, Rulo Pardo, Rebeca Montero y Laura Galán. Teatro María Guerrero. Madrid. JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN iene tradición de aviesa y mal fario la tragedia escocesa de Shakespeare que Juan Cavestany y Andrés Lima visten de tragicomedia gallega y hacen desembocar en parodia, o sea, una tragiparodia si se me admite el neologismo. La actual lectura política del texto intrigas en el seno de un partido que, aún sin nombrarlo, parece ser el PP se acompasa con la atmósfera de la pieza original del Bardo, pues hay quien señala en ella una trasposición de la Conspiración de la Pólvora (1605) que mantuvo en vilo a la Inglaterra de la época. Don William extrajo el esqueleto de su obra, situada en el siglo XI y que escribió probablemente en torno a 1606, de las Crónicas de Inglaterra, Escocia e Irlanda de Raphael Holinshed, publicadas en 1587 y uno de sus caladeros argumentales predilectos. Cavestany traslada la acción de esta T historia sobre la fascinación del mal y el escozor insufrible de la conciencia a la Galicia de hoy y la adereza con elementos satíricos costumbristas y circunstanciales del estilo de los que podrían ser utilizados en una chirigota macabra del carnaval de Cádiz. Lo trágico y lo cómico vienen a ser dos partes de una cremallera que no terminan de encajar y quedan enganchadas en un juego paródico de vuelo bajo. Las puñaladas traperas de la política de hoy no tiñen de rojo las pecheras y ni por mucha licencia argumental que se esgrima se sostiene este Mácbez aupado a la presidencia de la Xunta cuchillo jamonero en ristre y cercado en su pazo por la gente de su partido mientras la carballeira de san Xusto avanza hacia la plaza del Obradoiro. Funciona mejor la propuesta al principio, cuando el protagonista salva a su jefe político de una moción de censura, que en la barahúnda final. Hay, no obstante, elementos brillantes en esta actualización gallega del medievo escocés, como las fantasmagorías profanas de las brujas de burdel y el espacio escénico de Beatriz San Juan, una luminosa caja blanca convertida en escaparate de las pasiones sangrientas. En el plano interpretativo, Javier Gutiérrez y Carmen Machi Mácbez y señora viven en estado de efervescencia continua, pura visceralidad desatada. Más acompasado está el resto del estupendo reparto multiplicado en diferentes papeles, muy bien todos, en cada uno de sus cometidos, Chema Adeva, Jesús Barranco, Rulo Pardo, Rebeca Montero y Laura Galán. lega un día en que adviertes que todo es un sueño, que solo las cosas conservadas por escrito tienen alguna posibilidad de ser reales una novela que se abre con estas palabras es una invitación sublime, el aviso de un viaje hacia lugares, gentes y hechos, memorables. Todo lo que hay es el regreso al género de James Salter (Nueva York, 1925) después de más de tres décadas. Y se notan, para muy bien, los años transcurridos. La historia de Philip Bowman, desde sus días en la Marina norteamericana en el frente del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial a su regreso a Nueva York y su carrera como editor literario. Las mujeres y el paso del tiempo; es decir, la pasión y la melancolía ocupan las páginas de un personaje señalado por la experiencia en la guerra, un matrimonio roto y las diversas epifanías, siempre con nombre de mujer, que marcan su biografía. Salter, uno de los más poderosos narradores estadounidenses, maneja los hilos de la realidad y la ficción con exquisita delicadeza. Sobrevive lo que se recuerda, aún cuando, como el Ulises de Homero, uno sienta nostalgia de los sitios en los que no ha estado. En esta sensacional novela los encuentros, el azar, el destino ocupan su determinante lugar. Bowman confesara el narrador, cuando los años pasan y los nombres se suceden con escalofriante e impla- L Todo lo que hay James Salter. Salamandra, Barcelona, 2014. 384 pgs. 20 Traducción de Eduardo Jordá Una vida en tres días. Director. Jason Reitman. Intérpretes: Josh Brolin, Kate Winslet. EE. UU. 2013. La Gorda Bulevar de Cervantes, 5. 91 638 6232. 28220 Majadahonda (Madrid) 15 cable realidad: nunca había sido una persona especialmente joven o, para decirlo de otro modo, había sido joven durante mucho tiempo y ahora había alcanzado su verdadera madurez, ya que era lo suficientemente mayor para disfrutar de los placeres civilizados y no demasiado viejo para abandonar los más primitivos Salter es un escritor que conjuga, con una maestría excepcional, las descripciones de ambientes y situaciones- con diversos estados de ánimo propios del viaje inevitable que conjuga una vida vivida plenamente: En la vida se necesitan amigos y un buen sitio para vivir Lo cotidiano elevado a metáfora de un paisaje interior que encierra el hecho misterioso de vivir. Su prosa parece manejada por un hilo invisible en el que se escucha una música cadenciosa en el incesante vaivén de las traiciones y las venganzas (uno de los capítulos más duros de esta novela) logran crear el mágico sonido de un relato que reúne en más de trecientas páginas el emocionado perfil de una existencia. Una de las grandes obras contemporáneas. Una vida en tres días de Jason Reitman es una película menor que oculta toda su sensibilidad en un hecho fortuito que desencadenará una profunda huella para el resto de la vida de sus personajes. No es poco mérito. Con Kate Winslet en un arriesgado papel dramático y Josh Brolin repleto de recursos, la película se adentra en el minimalismo de las estancias, de los diálogos, de los silencios. Un hecho narrado tiempo después por quien lo contempló siendo niño y que ahora, cuenta, en una maravillosa mezcla de romanticismo y novela negra, cómo su familia nunca volvería a ser la misma desde entonces. No vale decir más, porque el filme se sostiene en el entramado del sentimiento y el suspense. No hay suspense en La Gorda, sino una taberna diáfana y luminosa, en la que las tapas y los platos (pocos pero muy apetecibles) ascienden hacia la excelencia en proporción geométrica. John Waynsdfgsgdsdgsgentauros del desierto ABC