Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 OPINIÓN POSTALES PUEBLA VIERNES, 9 DE MAYO DE 2014 abc. es opinion ABC JOSÉ MARÍA CARRASCAL SUCEDIÓ EN NIGERIA Occidente no ha movido todavía un dedo para liberar a unas niñas que querían educarse en su cultura UCEDIÓ en Nigeria, pero como si hubiera ocurrido en el piso de al lado. Que hayan pasado tres semanas desde que casi 300 niñas fueran secuestradas por extremistas islámicos de la escuela a la que asistían, sin que ni una sola haya sido rescatada, es una vergüenza, no ya para Nigeria, sino para el mundo, sobre todo el que presume de civilizado, quiero decir, el nuestro. Han tenido que salir los padres de las víctimas armados de palos a buscarlas y que las madres se echaran a la calle para que el Gobierno nigeriano reaccionase teóricamente y el norteamericano ofreciera su ayuda para encontrarlas. Siendo más que probable que, a estas horas, buena parte de esas niñas hayan sido vendidas más como esclavas que como esposas, como se jacta Abubakar Shekan, cabecilla del grupo captor Boko Haran, que en la lengua local significa la educación occidental es pecado Pero Occidente, que desplegó una armada para combatir a los piratas que asaltaban sus barcos no muy lejos de allí, no ha movido todavía un dedo para liberar a unas niñas que querían educarse en su cultura. ¿Tiene algo que ver que Nigeria sea uno de los mayores productores africanos de petróleo? Posiblemente. Pero hay cosas más valiosas que el petróleo y las susceptibilidades diplomáticas, y la suerte de esas niñas y niños, pues los bestias de Boko Haran matan a estos es una de ellas. Quien crea en la colaboración internacional, que lo piense dos veces. La excusa de Abubakar Shekan para asaltar las escuelas cristianas es que el Corán ordena acabar con toda educación que no sea islamista Algo que rechazan innumerables teólogos islámicos, que insisten en que la doctrina de Mahoma se funda en la tolerancia, como hay abundantes muestras desde la muerte del Profeta. Aunque también las hay del extremismo a que la llevan los radicales y en Siria acabamos de ver crucifixiones de cristianos, en las varias guerras civiles que están teniendo lugar allí. Pero lo de las niñas de Nigeria sobrepasa todos los límites de la barbarie, de las atrocidades y de la diplomacia. Raptar a niñas para venderlas como esclavas no puede tolerarlo ningún estado, ningún gobierno ni ninguna organización internacional, y si el Gobierno nigeriano no actúa y la Organización de Estados Africanos mira para otro lado, la ONU o cualquier otra autoridad que merezca el título de civilizada está facultada para intervenir como si se tratase de sus propias niñas. ¡Qué ocasión están perdiendo Putin y Obama de ganarse un aplauso en la historia! ¿verdad? Pero ¿qué podemos hacer nosotros? Nicholas Kristof, en el New York Times, sugería enviar este Día de la Madre 40 dólares a la Campaign for Female Education para comprar el uniforme a una niña africana. De hecho advierte lo que más teme un extremista no es un drone (avión no tripulado) sobre su cabeza, sino una niña con un libro Es lo menos que podemos hacer desde nuestro privilegiado mundo. S MONTECASSINO HERMANN CAOS MENTAL, CACAO MORAL Los que echan de menos esa URSS lo hacen con el desprecio de tanto occidental a los valores en los que radica su libertad y dignidad O tengo el gusto de conocer a la señora Araceli Mangas, catedrática de Derecho Internacional y muchas cosas más. Ni osaré debatir con ella en su campo, a la vista del abrumador currículum que muestra y sin duda merece. Ni siquiera por su permanente insistencia en lo que creo ese error, moral y político en todo caso, tan extendido en España, de que el reconocimiento de Kosovo, tras la derrota de Belgrado en una guerra genocida iniciada por el régimen de Serbia, es el pecado original europeo tras el cual todos los demás pueden hacerse de su capa un sayo. Yo creo, por el contrario, que la creación del Kosovo independiente como la de los demás herederos del disuelto Estado de la federación yugoslava es una dolorosa pero inevitable consecuencia de la guerra nacionalista provocada desde el corazón mismo del fenecido Estado federado. Creo que fue una tragedia tan inevitable como la pérdida de territorios alemanes en 1945, provocada por otro agresor ultranacionalista que se lanzó a una aventura de similares características, aunque de mayores dimensiones, allá por 1939. O como la implosión del imperio austro- húngaro y el surgimiento de los nuevos estados artificiales. Acusar a la OTAN de invadir Serbia igual que Rusia ha invadido Ucrania como hace Mangas, es comparar la entrada de las tropas aliadas en la Alema- N nia hitleriana en 1944 con la invasión hitleriana de Polonia en 1939. Lo dicho, la señora catedrática tendrá argumentos jurídicos para sostener lo contrario. Para lo que dudo que tenga muchas razones la eminente jurista es para una frase suya aparecida en otro periódico nacional. Que rezaba textualmente: Quizá fue un error acabar con la Unión Soviética Cuando dice que pudo ser un error sugiere que fue una opción deliberada y que había otras. Nos tiene primero que decir quién fue quien destruyó la Unión Soviética, pudiendo haberla mantenido vivita, coleando y aplastando a sus súbditos y a sus vecinos como hasta entonces. Tendría que explicarnos por qué y para quién podría considerarse como afortunada y conveniente la supervivencia de un Estado gobernado desde el terror y la ausencia total de ley y derechos. ¿Quizá para los rusos? ¿Para sus vecinos europeos sojuzgados? ¿Para las repúblicas soviéticas no rusas? Me atrevo a adivinar que cuando la señora Mangas sugiere que habría sido mejor contar en el siglo XXI con la URSS lo hace pensando en Europa occidental, en España, en ella misma. No piensa en los rusos. Ni en los vecinos que gracias al hundimiento de la URSS hoy viven en países con libertades y derechos como la señora Mangas. Nadie acabó con la URSS salvo ella misma. ¿O tenemos conspiración al canto que urdió el naufragio de aquella fuerza de estabilidad que añora Mangas? Putin dijo que la caída de la URSS fue la peor tragedia del siglo XX. Más que el Holocausto. Millones de muertos en la cheka. Los que echan de menos como Putin, quizá como Mangas, esa URSS, lo hacen con el desprecio de tanto occidental a los valores en los que radica su libertad y dignidad. La URSS no puede ser conveniente, como no puede serlo un campo de tortura o de exterminio. Me temo que tan eminente jurista no ha sentido ni un poco de vergüenza al leer esa frase suya sobre la conveniencia del mal ajeno. Que revela un serio cacao moral de la académica de Ciencias Morales y Políticas. Porque, en el fondo, es una sentencia del nivel moral de las que se felicitan de que exista la dictadura en Cuba, esa pequeña Unión Soviética, porque la prostitución de menores prolifera y es barata.