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32 INTERNACIONAL VIERNES, 2 DE MAYO DE 2014 abc. es internacional ABC Al Qaida siembra el terror en Siria con crucifixiones públicas Los yihadistas implantan este tormento en su plaza fuerte de Raqqa DANIEL IRIARTE CORRESPONSAL EN ESTAMBUL Desde que los yihadistas del Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIL, rama de Al Qaida) se hicieron con el control de la ciudad siria de Raqqa hace ya más de un año, la lista de brutalidades y violaciones de derechos humanos atribuida a este grupo no ha dejado de aumentar. Su última salvajada es la crucifixión pública como forma de castigo, en una serie de ejecuciones ejemplarizantes. De acuerdo con la información disponible, al menos tres personas han sido víctimas de este tormento. El primero, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, fue un presunto ladrón ejecutado de esta manera el pasado 16 de abril. Pocos días después, apareció en internet un breve vídeo en el que puede verse a un joven con los ojos vendados agonizando en una cruz, frente a un panel negro en el que se lee el nombre de este grupo radical. Esta semana les ha tocado el turno a otros dos hombres a los que el ISIL acusó de atacar a sus militantes. Hace diez días, unos agresores en una moto lanzaron una granada contra un militante del ISIL en la rotonda de Naim. Un civil musulmán perdió su pierna y un niño murió. De inmediato, nuestros combatientes establecieron un control de carretera y lograron capturarlos. Pudieron también detener a otros miembros de la célula afirmó la organización en su página de Twitter, acompañando las imágenes de ambos hombres crucificados en una de las plazas de Raqqa. Estas dos personas forman parte de un grupo de siete a las que el ISIL acusó de plantar explosivos contra militantes yihadistas, aunque, aparentemente, son los dos únicos a los que se ha sometido a la crucifixión. Un activista de la localidad, identificado como Ibrahim Alraqaui, ha difundido también fotos de esta misma ejecución en diferentes momentos, en su página de Facebook Raqqa está siendo masacrada en silencio El pasado 17 de enero, tras tomar la localidad de Jarabulus, decapitaron a diez personas y clavaron sus cabezas en picas, provocando el terror entre sus habitantes, la mayoría de los cuales optaron por huir a Turquía. Las salvajadas cometidas por los yihadistas han puesto de relieve el hecho de que en las filas de la oposición al presidente Al Assad hay fuerzas muy peligrosas. Pero esto no significa tam- poco que el régimen no cometa también sus propias atrocidades. Ayer mismo, al menos 33 personas murieron Las víctimas Un ladrón y dos enemigos militares de los yihadistas han sido las víctimas de las crucifixiones ejecutadas por un ataque aéreo lanzado por fuerzas del Gobierno en un concurrido mercado de la ciudad de Alepo, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Según las fuentes opositoras, los aviones del Gobierno lanzaron al menos dos misiles contra el mercado, situado en el barrio de Hullok, informa Reuters. Alepo es un foco de conflicto entre las fuerzas leales al régimen y los rebeldes que intentan derrocarlo. Los intensos combates han reducido a escombros gran parte de lo que en su día fue la capital comercial de Siria. El bombardeo sobre el mercado ha tenido lugar un día después de otro ataque lanzado contra una escuela. Una de las crucifixiones llevadas a cabo por Al Qaida en Raqqa ABC YVES DACCORD DIRECTOR DE LA CRUZ ROJA Los sirios están desesperados porque el conflicto se eterniza sin solución a la vista GUILLERMO D. OLMO MADRID Matar para seguir al mando Quieren seguir al mando. Todo lo que hacen es asustar a la gente. Por eso matan a la gente en público afirma Alraqaui en una entrevista con la cadena estadounidense Fox News El grupo, de hecho, ha mostrado anteriormente su querencia por las ejecuciones públicas con grandes dosis de crueldad, como forma de imponer la disciplina en las zonas bajo su control. Su organización trabaja prestando asistencia en medio mundo, pero en pocos lugares la situación es más difícil que en Siria. Yves Daccord, director general del Comité Internacional de la Cruz Roja, estuvo de visita en Madrid invitado por la Agencia Española de Cooperación Internacional, donde repasó para ABC el infierno cotidiano padecido por la población siria. Ban Ki- moon denuncia que tanto el Gobierno como los rebeldes están impidiendo toda asistencia humanitaria en Siria. ¿Cómo está la situación en el terreno? Lo que puedo contarle no son buenas noticias. La guerra ya la hemos perdido, y una de las razones es la falta de convergencia internacional para abordar el conflicto. No la hay, lo hemos visto. Esto deja a los sirios abandonados a su suerte, lo que es muy triste. Me alegro de ver que el secretario general de la ONU, Ban Kimoon, impulse una solución. Lo que necesita Siria es una fórmula política y una verdadera presión sobre el Gobierno y la oposición para hacerla realidad. Por otra parte, la entrega de la ayuda es muy difícil. De hecho, mi organización trabaja en ochenta y dos países y Siria es sin duda el más difícil. No se puede acceder. Es muy, muy frustrante. Hay un abismo entre lo que se nos permite hacer y entre lo que debería hacerse. ¿Diría que las cosas están incluso empeorando allí? Es difícil saber con qué se puede comparar. La gente que vivía en Siria y que ha podido abandonar el país lo ha hecho. Se han ido. Los que quedan en Siria ahora son los más vulnerables, no tienen medios para vivir. O se han quedado para conservar sus casas, o son prisioneros, o son combatientes... Están en una situación extremadamente difícil. Es una situación especialmente preocupante porque el país antes estaba en unas condiciones moderadamente aceptables, no era un país perfecto, pero algunas cosas funcionaban. Ahora el sistema sanitario ha colapsado en una cuarta parte del país. En resumen, no creo que las cosas estén ahora peor que ayer o anteayer, pero tres años de guerra se han hecho extraordinariamente duros. Lo peor es que para los sirios ha cambiado también el aspecto psicológico, piensan que esto no tiene solución. Ya nadie en Siria mantiene la esperanza.