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ABC VIERNES, 2 DE MAYO DE 2014 abc. es españa ESPAÑA 23 Grupo de inmigrantes subsaharianos que ayer se encaramó a la valla de Melilla, tras un nuevo intento de asalto masivo a la frontera española EFE Doce agentes heridos en un nuevo asalto masivo a la valla de Melilla Unos 150 inmigrantes, encaramados al cerco seis horas, plantaron cara a la Guardia Civil E. VILLAREJO MADRID segundo gran grupo formado por unas 200 personas protagonizó un nuevo salto por la zona norte del perímetro melillense. Es la zona conocida como Vaguada Linares. Este nuevo asalto (el decimosexto) fue repelido en su totalidad. Prosigue la instalación de mallas antitrepa Una empresa española, la misma que se encarga de los trabajos de mantenimiento, trabaja ya en la reforma de la valla de Melilla con el objeto de que esta no pueda ser escalada por los inmigrantes subsaharianos. El objetivo es que los orificios de la misma no superen un centímetro por un centímetro, lo que evitaría que los inmigrantes puedan utilizarlos de punto de apoyo para la escalada. Para ello se ha iniciado el reemplazo por las actuales telas metálicas, un trabajo que está previsto concluir en esta primavera. El Gobierno aprobó el 25 de abril un importe de 2,1 millones para instalar más mallas antitrepa también en Ceuta. De nuevo se repite la imagen de las últimas semanas. Un asalto masivo a la valla de Melilla el decimoquinto del año esta vez protagonizado por un total de 800 inmigrantes subsaharianos que aprovecharon la espesa bruma matinal para adentrarse, en grupos dispersos con una hora de tiempo de diferencia, en la frontera que separa Marruecos de España. O lo que es lo mismo, África de la Unión Europea. Todo ello por la conocida zona del llamado Barrio Chino. En total, 140 personas lograron entrar en territorio nacional, formando parte ya de los aproximados 1.900 inquilinos del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, con una ocupación inicial diseñada en torno a los 600 personas. Otros 360 inmigrantes fueron disuadidos por las fuerzas de seguridad marroquíes. Y el grupo restante unos 150 jóvenes, subsaharianos y muy fuertes (así es la inmigración ilegal africana) protagonizaron el repetido modus operandi de encaramarse a lo alto de los seis metros de valla hasta que el cuerpo aguante. Y a una farola, aún más alta. Todo ello, con continuos y tera que se concentraron en las inmediaciones para impedir la entrada ilegal en territorio español. Se podían oír asimismo gritos de libertad, libertad o bossa, bossa (victoria) Como resultado de la trifulca en la valla, y tras seis horas de resistencia, doce guardias civiles resultaron heridos, según informaron fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla. Uno de los agentes ha sufrido multicontusiones al caerle un subsahariano encima y otros dos presentan lesiones graves en el brazo informa Europa Press. Pateras en Alborán Por otra parte, 71 inmigrantes subsaharianos intentaron alcanzar España en dos pateras que fueron rescatadas en zonas cercanas a la isla de Alborán. En una de las embarcaciones viajaban cinco menores. Actitud beligerante El Ministerio del Interior denunció la actitud beligerante que muestran los inmigrantes en sus intentos de acceder a Melilla. Mientras unos simulaban sufrir espasmos, pérdidas de conocimiento o contusiones (con el objetivo de ser trasladados al hospital melillense y no poder ser expulsados ipso facto) otros atacaron a los agentes de la Benemérita lanzándoles prendas envueltas en llamas. Según informaron fuentes de Interior, los inmigrantes disponen ahora de nuevas formas de presión y tácticas con el objeto de forzar su entrada a territorio español. Si son aprehendidos en la valla, España los expulsa a territorio marroquí porque no se considera que han alcanzado territorio nacional. Por ello, tras encaramarse en lo alto de la verja, se niegan a bajar y se enfrentan abiertamente a los agentes del Instituto Armado. Sobre las 10.45 de la mañana, un violentos forcejeos con los agentes de la Guardia Civil y la Gendarmería marroquíes. Alguno de los inmigrantes llegó a apropiarse de una de las porras de los agentes intentando utilizarla en el difícil equilibrio; otros arrojaron ropa ardiendo a los agentes de la fron-