Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
60 GENTESTILO MARTES, 1 DE ABRIL DE 2014 abc. es estilo ABC Carolina se baja del trono Las zapatillas de la princesa monegasca en el Baile de la Rosa, en boca de todos MARÍA LUISA FUNES MADRID EN SU PUNTO Los Thyssen se apuntan al Baile de la Rosa BEATRIZ CORTÁZAR Su Alteza Real la Princesa Caroline Louise Marguerithe Grimaldi Carolina de Mónaco lleva literalmente toda su vida frente a la prensa. Siempre ha dado un verdadero ejemplo de elegancia y saber estar. El pasado fin de semana se presentó en el Baile de La Rosa vestida de largo y con zapatillas de deporte. Eso sí, las zapatillas eran de Chanel. Bien sûr. Gracia de Mónaco, elegante, presumida y atenta al detalle, enseñó a sus hijos a posar siempre impecables y bien vestidos en las ocasiones más formales. Tras su separación de Philippe Junot a los veintitrés años, a Carolina la exportaron a Inglaterra, a curarse una depresión y a adelgazar varias arrobas A su vuelta, con un estilo renovado y muy consciente de su físico, comenzó a copar las revistas de los cinco continentes. Durante décadas fue la mujer más fotografiada del mundo, eclipsando incluso a su madre. Solamente Diana de Gales, con sus fugas de información y sus escándalos, superó a Carolina como objetivo de la prensa rosa. La Princesa Carolina fue musa del entonces director creativo de la casa Dior, Marc Bohan. Confiaba en él hasta el punto de dejarle a cargo de su vestido de novia. Cuando Bohan fue enviado a galeras en 1989, se cambió a Chanel, ya en manos de Karl Lagerfeld. Carolina conoce muy bien las normas del protocolo y está acostumbrada a vestir de gala habitualmente. No en vano, es la fundadora de los actuales Ballets de Montecarlo y preside la Filarmónica del Principado, la Ópera de Montecarlo, la Fundación Príncipe Pierre, la Fundación Princesa Gracia y media docena de instituciones más. Pero la llamada princesa más bella del mundo hoy superada por su propia hija, Carlota, se ha pasado todas las normas y protocolos por el arco del triunfo Apareció en el Baile de la Rosa con zapatillas de deporte bajo su vestido largo de Chanel. El baile tiene lugar en el Salón de las Estrellas del Sporting Club, un lugar donde no se permite entrar de cualquier manera, y menos aún en zapatillas de deporte. Aunque nos encanta que Karl Lagerfeld haya introducido el calzado deportivo en el atuendo del día a día de un modo moderno y elegante, hay un momento para cada cosa. El desfile de Chanel para el próximo otoño, con un supermercado ficticio en el que las modelos circulaban con abrigos de tweed y Lujo Bajo su vestido largo de Chanel, Carolina llevaba unas zapatillas de deporte AFP Lagerfeld AFP El diseñador de Chanel ha introducido el calzado deportivo en el atuendo diario zapatillas de deporte de colores, fue todo un éxito. Pero quizás el momento de llevar zapatillas de deporte no sea una gala... Carolina iba, entre otras cosas, poco favorecida. Era quizás una versión aburrida de su abuela Charlotte, la misteriosa hija del príncipe y la lavandera argelina. Evidentemente, cado uno es libre de hacer lo que le plazca, pero saltarse la mínima armonía y no respetar el protocolo que ella misma impone en la invitación a la gala es una grosería por muy princesa, muy guapa y muy icono de la moda que sea. Aunque no sea la primera vez que Carolina de Mónaco llama la atención por un calzado de dudoso gusto, en esta ocasión quizá la más perjudicada es ella misma; y después, la imagen de ese Mónaco sofisticado y protocolario que tanto costó labrar a su propia madre. No olvidemos que el protocolo es un conjunto de códigos que persigue el respeto para con los demás y evita llamar la atención. Y por cierto, si le dolía el pie, nada mejor que quedarse en casa o asistir con una muleta y calzado plano. ¡Si Grace levantara la cabeza! Con un vestido largo de Juanjo Oliva y la melena pasada por la plancha, Blanca Cuesta, esposa de Borja Thyssen, disfrutó como hacía tiempo durante la fiesta del Baile de la Rosa en Mónaco, gala a la que acudió con su marido, que también está encantado con su nuevo look en plan hipster, que sin duda es el que mejor le sienta. Junto al cónsul de Mónaco en Ibiza, Christian Nieto, y su esposa, Christine, el matrimonio se tomó este viaje como unas minivacaciones, y aprovechó para reunirse con sus amigos del Principado, adonde es más que probable que Blanca lleve la colección de pintura que durante estos meses de atrás ha expuesto en la galería David Bardía de Madrid. Por cierto, la buena acogida que tuvo su muestra ha servido para que días atrás los Thyssen pudieran entregar al padre Ángel un talón de 8.000 euros, destinado a sus comedores sociales, tal y como le habían prometido. Para Blanca ha sido toda una sorpresa comprobar cómo ha gustado su obra, hasta el punto de que ha vendido 25 de los 29 cuadros expuestos, y eso, en los tiempos actuales, se puede considerar todo un logro. Lo que no ha cambiado, sin embargo, es la situación que tienen con la baronesa Thyssen. A pesar de los encuentros fortuitos por la calle y la visita que Tita Cervera realizó a la galería para ver los cuadros de su nuera, hasta la fecha no ha habido más conversaciones ni acercamientos en privado, por lo que todo se ha quedado en dos gestos que, curiosamente, han contado con un fotógrafo cerca para inmortalizar ese momento. Por cierto, me comentan que es muy probable que en abril quien acuda a un acto del Museo Thyssen sea la princesa Corinna zu Sayn- Wittgenstein, hoy asesora e inseparable de la esposa del Príncipe Alberto de Mónaco, Charlène Wittstock. Pero eso será más adelante. Ahora para Borja y Blanca la mejor noticia, además de las ventas de los óleos que comenzarán a exponerse en distintos puntos de España, es la alegría de ver que su hijo pequeño Enzo ya ha comenzado a caminar. Encantados con sus tres hijos, de momento no se plantean aumentar la familia, pero tampoco dicen que no de forma definitiva. Para Blanca la ilusión de tener una niña no se le ha quitado de la cabeza. Seguirán intentándolo, pero a su debido tiempo.