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ABC MARTES, 1 DE ABRIL DE 2014 abc. es españa ESPAÑA 21 Funeral de Estado En la muerte de Adolfo Suárez LA OTRA CEREMONIA Adolfo Suárez Flores, nieto del expresidente, lee la Epístola a los Corintios ante los Príncipes POOL Vamos a hablar del funeral ROSA BELMONTE BELEN DIAZ entró la familia cuarenta y cinco minutos antes de la hora convocada, las siete, entre ¡vivas! y algún ¡bravo! Desde su distancia, ninguno de ellos pudo ver dos de las pocas pancartas que asomaban entre la gente. ¡Honrad a Suárez: reiniciad la Transición se leía en una de ellas, que por el otro lado mostraba un mensaje más controvertido que un policía, sin éxito, pidió bajar: El funeral, por ley y moral: aconfesional y sin Obiang El cartel denunciaba la presencia en el funeral del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, que no fue reconocido por el gentío cuando apareció. Dos compatriotas suyos, exiliados en España hace media vida Honorato Maho y Humberto Riochí, fueron con la palabra respeto escrita en una sábana para exigir explicaciones por la presencia en España de un dictador que- -recordaron- ni dejó a Suárez bajarse del avión y pisar suelo guineano cuando, enviado por Felipe González, fue a Malabo a promover la democracia ¿Qué hace Obiang aquí? se preguntaban en voz alta. La gente, alrededor, no sabía de quién estaban hablando. ontaba Nancy Reagan que todos los presidentes estadounidenses tienen, al minuto de serlo, un señor que toca la puerta y les anuncia: Vamos a hablar de su funeral Rajoy, Zapatero, Aznar y Felipe González tuvieron ayer en la Almudena una puesta en escena de lo que les espera (a lo mejor en un futuro muy lejano) Necesitaríamos un lector de labios para saber si era eso lo que Zapatero decía a Aznar antes de la misa y que arrancó a este una sonrisa. En serio. Pero volvamos al principio. A cuatro horas antes del funeral, cuando, con el cielo plomizo, ya había gente esperando para poder entrar en la catedral. Los principales llegarían más tarde. El despliegue de seguridad era el de las grandes ocasiones. El taxista que intentaba acercarme a la catedral de la Almudena entre furgones policiales hacía filigranas ante las dificultades del tráfico por el funeral de Estado. A pie no era más fácil. Por aquí no pasa ni el Papa suelta un policía nacional. Y llega un cura con su sotana al que no dejan tras- C pasar la valla. Tiene que tener un José Padilla y Paloma Cuevas (escontacto dentro Tengo a la her- taban juntos) o el mismísimo Obimana Ruth Pero la hermana Ruth ang, cuya primera mujer se llama no le pareció al policía suficiente Constancia Mangue. Un apellido como cualquier otro. Según los salvoconducto. Por lo demás, había entonces en diarios de Lord Mountbatten, Isala puerta de la Almudena casi más bel de Inglaterra pensó en dar a periodistas que personas. Algunas Idi Amin con una espada en la casolo pasaban por allí. Si vemos beza si el dictador africano se prealgo nos quedamos. Si no, nos va- sentaba en un oficio religioso por mos En ese momento accedía al su Jubileo de Plata. Aquí de espatemplo José Federico de Carvajal das nada. Urbanidad. En la calle en silla de ruedas. Dentro, Federi- Bailén, en el edificio rosa que hay co Trillo parecía el anfitrión. Iban enfrente de la puerta principal de llegando los ministros y él los re- la Almudena colgaba un cartel en cibía como si estuviera en su casa. el que se leía Obiang vergüenAparece Fátima Báñez y el emba- za En el piso de arriba, una bandera de España con jador le hace el rencrespón negro. dez vous mientras Las honras A mitad de funeral, José Manuel Soria ni se Las pompas ya con el sol fuera, la levanta. Luego pasan fúnebres son calle estaba llena de por allí los Clegg y los más para la gente esperando la sapresenta a Ana Pastor vanidad de los lida de los Reyes, los y a García- Margallo. Si Soria no se había levivos que para Príncipes de Asturias, la familia de Suárez y vantado cuando llegó el muerto el resto de asistentes la ministra de Empleo, al funeral de Estado. al aparecer Felipe González los ministros del Partido Po- Las pompas fúnebres (La Rochepular (los del banco de atrás) se pu- foucauld) son más para la vanidad sieron en pie como si tuvieran un de los vivos que para el muerto. También son para los curiosos, aunresorte. Para cuando llegaron los ex- que quepan cuatro en ese incómopresidentes, los otros invitados do pie de pava de la calle Bailén. llevaban tiempo sentados. Pero, como todo, se ve mejor en la Raphael y Natalia Figueroa, Juan televisión.