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16 ESPAÑA 10 ANIVERSARIO DEL 11- M MARTES, 11 DE MARZO DE 2014 abc. es españa ABC Las tres grandes asociaciones de víctimas del terrorismo recordaron ayer juntas a los fallecidos el 11- M durante un acto celebrado en el madrileño Teatro Real, en el que acompañaron al ministro del Interior, Las víctimas, unidas al fin en un homenaje Jorge Fernández, en la entrega de 350 condecoraciones de Reconocimiento Civil a víctimas de los atentados de 2004. En la imagen, el ministro junto a Marimar Blanco (Fundación Víctimas del Terrorismo) Pilar Manjón (Asociación 11 M) y Ángeles Pedraza (AVT) España sigue en la diana del terror yihadista diez años después del 11- M La matanza de Madrid obligó a cambios en una estrategia antiterrorista muy eficaz contra ETA, pero que debía enfrentarse a un enemigo invisible J. PAGOLA MADRID D iez años después de la matanza en los trenes de Madrid, España sigue siendo objetivo del terrorismo islamista, aunque ni más ni menos que otros países occidentales. Así, se mantiene la alerta permanente y se trabaja en la investigación preventiva. No obstante, el regreso a nuestro país de los islamistas que en su día marcharon a Siria para combatir al régimen de Bashar al- Asad desde las filas de Al Qaida, y la proliferación de web que llaman a la yihad, constituyen nuevos elementos de riesgo. El 11- M marcó la vida de muchos ciudadanos, más allá de los allegados de las 192 víctimas mortales, pero tam- bién dejó secuelas en el enfoque global del terrorismo y la estrategia para combatirlo. Muchos de los agentes que lucharon contra ETA, ahora en vías de ser derrotada, han sido destinados gradualmente a investigaciones relacionadas con el yihadismo, la mayor amenaza para la seguridad de los países occidentales. El final de ETA El principio de un largo camino cuatro vientos la autoría de la banda. Conscientes de la repulsa frontal de aquel holocausto yihadista Otegi se preguntó qué estragos políticos para la izquierda abertzale provocaría ETA con un atentado de semejantes proporciones. En años anteriores, la banda ya había intentado introducir caravanas de la muerte en España. Por ello, tras la salvajada de la T- 4, en diciembre de 2006, Otegi, de nuevo, cogió el teléfono. Supo que detrás de la explosión del coche bomba estaban los hombres de Txeroki Montó en cólera porque había depositado toda su confianza en el proceso de paz para que Batasuna fuera de nuevo legalizada. A partir de ahí, comenzó un proceso para que ETA abandonara definitivamente la violencia. Células yihadistas 11- marzo- 2004. En torno a las 10 de la mañana. Tras el estruendo de las bombas, el dirigente batasuno Arnaldo Otegi, muy nervioso, llamó a su contacto. ¿Esto es nuestro? No le respondió con rotundidad el representante de ETA. Y el entonces portavoz de la ilegal Batasuna se apresuró a negar a los La dificultad de aportar pruebas definitivas rrorismo de corte yihadista que, sin duda, evitaron muchas muertes. Pero en demasiadas ocasiones su eficacia no tuvo reflejo en sede judicial. Las células no disponen de una estructura organizada y muchas fueron desmanteladas cuando tenían planes de atentar, pero aún no habían recibido el material explosivo. En no pocas ocasiones hemos tenido que desencadenar un operativo porque había fundados indicios de que iban a hacer una masacre de manera inminente. Estaban a punto pero aún no habían recibido un gramo de explosivo. Fue difícil acusarles subrayan fuentes antiterroristas. Algunos hicieron burlas y chanzas de investigaciones que quedaron truncadas. Tras el 11- M, ni el más irresponsable dudaría en circunstancias semejantes. Jueces y fiscales Mayor concienciación La matanza de los trenes abrió los ojos de muchos escépticos e irresponsables. Las Fuerzas de Seguridad del Estado habían llevado a cabo años atrás importantes operativos contra el te- La amenaza del terrorismo islamista ha requerido una mayor especialización de los jueces y fiscales de la Audiencia Nacional. La experiencia acu-