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ABC VIERNES, 7 DE MARZO DE 2014 abc. es ABCdelOCIO 67 Efialtes El traidor. El ser deforme que vende a Leónidas y a su pueblo a los persas en la primera entrega, y vuelve a entrar en escena en la segunda. De nuevo irreconocible, Andrew Tiernan se oculta bajo su desagradable faz. Jerjes El líder de los persas fue uno de los grandes hallazgos de la película original. Una deidad con un carisma fascinante. Un papel que asume con maestría el brasileño Rodrigo Santoro, que participó en la famosa serie Perdidos Sangre salvaje sobre olas ardientes 300. EL ORIGEN DE UN IMPERIO Dirección: Noam Murro. Con: S. Stapleton, E. Green, R. Santoro JOSÉ MANUEL CUÉLLAR S Los 300 de Frank Miller Frank Miller se inventó su propia batalla de las Termópilas con sus 300 guerreros espartanos tratando de ser héroes, dejándose la piel contra el ejército persa de Jerjes. Obsesionado con aquel tiempo doloroso de las guerras legendarias y sus derrotas, fue trazando viñetas densas de cuerpos fibrosos que explotaban en cada gesto. Reinventar así la resistencia, la valentía de un tiempo real que sigue siendo inquietante y misterioso. Conjugar su esencia con los siglos y querer dibujarla. Revivir lo que sintieron unos soldados que trataban de defender el desfiladero de las Termópilas, y evocar el pulso del rey Leónidas con la muerte. Morir consciente de que la valentía es vida eterna que fluye atemporal por los instantes del fracaso. Hermosa derrota que se hace culto heroico y sacrifica 300 corazones. Miller vivía obsesionado con esa batalla. El Jerjes de los cómics quería ser Leónidas. Se hizo viajero en el tiempo para traernos el dibujo de una traición desmenuzada en los cuerpos cortados. Vino a esbozar el desaliento de un hombre vengativo, la hiel de un Efialtes deforme que quiere existir aunque sea en el abismo ominoso de sus actos. Pesadilla de los 300 espartanos, hombre infeliz que busca en la traición los escombros de su soledad para reconstruirse. Leónidas, Jerjes y Efialtes, el eje que gira alrededor de estos tres nombres y el poso de sus desencuentros. La historia se hace eco en viñetas, se reinventa con nosotros y viene a visitarnos con escudos, flechas, lanzas y sandalias perdidas. Vuelve a vernos con el desaliento heroico de una gran derrota. ANA MERINO petir largas líneas de diálogo al mismo tiempo requería mucha concentración por mi parte Stapleton confiesa su pasión por las sandalias y las espadas: Todo hombre lleva un niño dentro que quiere volver a jugar. Mi trabajo en este filme ha sido muy divertido porque me ha permitido volver a mi infancia y pretender que soy un héroe. Por otra parte, el personaje es un regalo para mí como actor, porque su conflicto es maravillosamente profundo El rey Leónidas demuestra que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer, y esa dinámica se hace realidad en Artemisa I de Caria, a quien da vida la actriz Eva Green. Cuando más luchan mano a mano Artemisa y Temístocles, más se admiran el uno al otro en su habilidad como estrategas militares confiesa Stapleton. Y continúa: Eva es una actriz increíble, una mujer dura que sabe cómo usar la espada La actriz británica de ascendencia francesa reconoce que no se parece en nada a su personaje en el filme. Como intérprete tuve que abrazar la irreverencia de Artemisa, su valentía, su crueldad. Es una mujer que no tolera la cobardía. De una extraña manera ha sido muy divertido representarla. Este papel me hizo sentirme como un samurai En 300: El origen de un imperio la villana es una bellísima Eva Green que demuestra su capacidad para este tipo de personajes. Confieso que fue excitante sentirme como un hombre, descubrir el poder a través del ejercicio físico. Gracias a este filme ahora voy todos los días al gimnasio. Pero quiero aclarar que es puro entretenimiento, quiero ser cuidadosa porque hay muchos adolescentes que van a ir a ver este filme. Es importante poner distancia entre la ficción y la realidad La cinta, con su buena dosis de violencia, pone de relieve que en el amor y en la guerra todo vale. Sí, aunque espero que después de interpretar a Artemisa, una mujer sin miedos y un poco loca, pueda encontrar novio y no asuste a los hombres 300 el domingo 16 con ABC, por sólo 1 euro El domingo 16 de marzo se puede adquirir, con ABC y por solo 1 euro, 300 la película de Zack Snyder que inició la saga. Estrenada en 2006 a partir del cómic de Frank Miller, supuso toda una revolución visual con su tratamiento innovador de la batalla de las Termópilas. Sus apabullantes escenas de acción hicieron historia. e habla de 300 y un silencio sepulcral, que no se sabe si es de respeto o sigilosa cautela, envuelve a los interlocutores. 300 sorprendió al mundo cinéfilo, no solo por su estética, su ritmo lento de cámara en plena acción, o por el tratamiento de las peleas cuerpo a cuerpo. Ni siquiera por la casi sagrada fidelidad que Zack Snyder hizo del cómic de Frank Miller. Era, fundamentalmente, por esa ola de salvajismo que empapaba cada milímetro de celuloide, la crueldad de la guerra en todo su esplendor, la pérdida de la humanidad en pos de la muerte envuelta en la bandera del honor. Era un bocado demasiado suculento para que cualquiera de estos factores fuese mínimamente traicionado en esta secuela producida por el mismo Snyder y dirigida por Noam Murro. Aun estructurada de igual forma que su primogénita, nada es igual. El sello de esta no tiene el liderazgo fresco que se adivinaba en Snyder, ni nada te sorprende aunque la lucha esté trasladada al mar (la batalla de Salamina) ni, por supuesto, el voluntarioso Sullivan Stapleton (Temístocles) tiene el carisma ni la ferocidad de Gerard Butler ¿quién iba a pensar que le echaríamos de menos? La acción, trepidante y violenta, utiliza el mismo repertorio de brazos y piernas cortadas, pero todo huele ya a tierra hollada. Existe también falta de veracidad en la historia. Aparte de la falsa muerte de Darío I (murió de una enfermedad) aquí es Artemisa de Caria, comandante de la armada persa, la que propone ir a la batalla, cuando en realidad fue ella la que pidió prudencia a Jerjes para no entrar en los peligrosos estrechos de Salamina, y el rey persa el que desoyera la voz de la sabiduría. Junto al origen de Jerjes un acierto del nuevo guión es precisamente Eva Green, en el papel de dicha Artemisa, el punto fuerte de la película. Poseída de una devastadora sed de venganza, Green da lo que los hombres del filme no dan: esa mirada llena de odio, resolución y hambre de sangre, una actriz capaz de dar una clase entera de Kamasutra en minuto y medio de escena de sexo violento y desmadrado. En suma, una secuela correcta, pero sin el impulso brutal del original y ya sin sorpresas. Eso sí, seguro que habrá una tercera entrega: la batalla de Platea (última de la Segunda Guerra Médica) donde volverán los espartanos llenos de gloria y los persas llenos de decadencia.