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60 GENTESTILO VIERNES, 7 DE MARZO DE 2014 abc. es estilo ABC Nicolas Sarkozy y Carla Bruni demandan al hombre que filtró sus conversaciones Patrick Buisson, el querellado, es un antiguo consejero político del expresidente francés JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL EN PARÍS N icolas Sarkozy (59 años) y Carla Bruni (46) han mostrado públicamente su ira contra Patrick Buisson, antiguo consejero político del expresidente y el responsable de las grabaciones de centenares de conversaciones privadas en el Elíseo. Según Paris Match Sarkozy se lamenta de una acción que menoscaba la intimidad de la vida privada. En un comunicado oficial, los abogados del ex jefe de Estado indican que él y su esposa no pueden aceptar que las declaraciones realizadas a título privado se hayan registrado y distribuido sin su consentimiento. La protección de conversaciones privadas constituye una de las bases de una sociedad democrática El contenido de dichas conversaciones, de alcance íntimo y político, desentierra capítulos enteros de la vida más secreta en la cúspide del poder del Estado. La querella que plantean los abogados del matrimonio Sarkozy tiene flecos de glamour negro y de novela de terror político. El escándalo, además, cae como un chaparrón sobre la actual gira musical de Bruni, a quien habitualmente acompaña Sarkozy con el objeto de aprovechar su presencia para su campaña política personal. El semanario satírico Le Canard Enchaîné y el diario on- line Atlántico publicaron el pasado miércoles fragmentos de conversiones en los que Bruni y Sarkozy bromean sobre la condición de mantenido de un jefe de Estado que gana menos que su célebre esposa. Nicolas Sarkozy, declarándose mantenido y Carla Bruni, quejándose de no poder conseguir suculentos contratos como modelo dada su condición de primera dama, son la nota de alta comedia frívola de un escándalo que tiene dimensiones mucho más siniestras: las de un presidente de la República traicionado por un consejero político. El matrimonio Sarkozy- Bruni en una imagen de archivo AFP Un anillo de 60.000 euros para la nueva señora Sarkozy Pocos eran los que apostaban por esta pareja: su gran diferencia de edad (ella tiene 27 y el, 44) era un obstáculo que muchos creían no superarían. Pero ya van dos años desde que Olivier Sarkozy, hermano del expresidente francés, y la actriz estadounidense Mary- Kate Olsen fueran pillados juntos de la mano por las calles de Nueva York. Ahora, según informa la revista Us Weekly el empresario y banquero francés ha regalado a su joven novia un anillo de compromiso con el que sellar su amor. La joya en cuestión es una pieza antigua de Cartier con un diamante de cuatro quilates rodeado de dieciséis zafiros. Según la prensa estadounidense, Sarkozy compró el anillo el pasado 6 de febrero en una subasta de Sotheby s por 81.250 dólares (unos 60.000 euros) Olsen lució la magnífica joya el miércoles durante el ABC Cruce de querellas Patrick Buisson, quien es percibido en Francia como un Judas traidor, extremista y tenebroso, también ha decidido querellarse. En su caso, por robo de pertenencias privadas. Antiguo militante de extrema derecha, tiene problemas personales con su único hijo, de quien se sospecha que pudiera ser desfile de Louis Vuitton en París. No será la primera vez que Olivier Sarkozy pase por la vicaría. Antes estuvo casado con Charlotte Bernard, famosa autora de libros infantiles, con la que tiene dos hijos Julien y Margoth y de la que se divorció en 2010. Los hijos tienen entre 15 y 17 años, poco menos que la futura señora Sarkozy. el responsable de haber filtrado el contenido de algunas de las grabaciones realizadas por su padre entre los años 2010 y 2012. Varios medios aseguran que Buisson escondía una grabadora en el bolsillo de su chaqueta, con la que registraba tanto las conversaciones informales como las reuniones estratégicas. Según declaró Gilles- William Goldnadel, el abogado de Buisson, en una entrevista para Canal en esa práctica no había nada secreto o especial. Patrick Buisson dice que el Elíseo no era un museo, que no era una iglesia contó. Algunos tomaban notas, otros tenían su ordenador portátil o su iPhone sobre la mesa y Patrick Buisson tenía su dictáfono digital François Fillon, ex primer ministro de Sarkozy, ha resumido el escándalo con una sola palabra: Repugnante Otro de sus consejeros políticos, Henri Guaino, víctima igualmente de las grabaciones secretas, comenta el escándalo de este modo: Hay que ser un enfermo mental, o algo peor, para grabar centenares o millares de horas de charlas íntimas, para guardarlas en un cofre personal con fines inconfesables Harlem Désir, líder del PS, ha pedido al Gobierno y el grupo parlamentario socialista la creación de una comisión especial que investigue este escándalo de Estado Para el abogado de Buisson, esas reacciones son pura comedia