Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 OPINIÓN POSTALES VIERNES, 7 DE MARZO DE 2014 abc. es opinion ABC A LOS CUATRO VIENTOS Las balanzas fiscales Espionaje a Sarkozy JOSÉ MARÍA CARRASCAL SI HUBIÉSEMOS... Ni Putin puede decir no a los rusos de Crimea, ni Occidente puede decir sí a su política de fuerza I la Unión Europea hubiese ofrecido a Ucrania los 11.000 millones de euros que hoy le ofrece para compensar la cantidad equivalente en dólares que Putin le ofrecía, es muy posible que el entonces presidente Yanukóvich habría aceptado la oferta de Bruselas y nos habríamos ahorrado la revuelta en Kiev, la toma del Parlamento por los ultranacionalistas, la huida del presidente y el dictado de leyes discriminatorias de la minoría rusa, empezando por anular su lengua como oficial. Que hubiera podido evitarse la invasión rusa de Crimea es difícil decirlo, pero al menos habrían podido hacerse las cosas mejor de lo que se hicieron, con un gobierno legal que organizase las próximas elecciones. Pero no se hizo, dando la oportunidad a Putin de cumplir el sueño ruso de recuperar Crimea, y a la mayoría rusa en Crimea, de pedir su incorporación en Rusia. Ahora ya es tarde para hacerlo, y ni Putin puede decir no a los rusos de Crimea, ni Occidente puede decir sí a su política de fuerza. Claro que era previsible, como bien saben los lectores de estas columnas. La reacción de Bruselas y Washington ha sido tarde y corta. Los 11.000 millones de euros ofrecidos por Bruselas no llegan ni a la mitad de los 35.000 millones de dólares que el nuevo Gobierno ucraniano necesita para salir del atolladero, a lo que se añade que la economía del país está orientada hacia Rusia, destino de la mayor parte de sus exportaciones, mientas que solo el 15 por ciento van a la Comunidad Europea. Por no hablar de la energía, que prácticamente la recibe enteramente de Rusia, así como los derechos de paso de los gaseoductos y oleoductos hacia Europa que cruzan su territorio. Todo esto debería haber salido a la luz antes de que el estallido nacionalista deslumbrase a unas masas ucranianas que, sin ser las hambrientas subsaharianas, creen que la Unión Europea es una especie de edén donde atan los perros con longanizas. Cuando lo primero que va a hacer la Unión Europea si consigue que su ayuda llegue a Ucrania es exigirle que adopte unas medidas de ajuste muy parecidas a las impuestas a Grecia, Portugal y la propia España, ya que en el capitalismo no hay almuerzo gratis como reza el refrán norteamericano. Aunque lo más urgente, de momento, es detener la escalada militar. Algo nada fácil, ya que Putin, ante la pereza de Occidente, ha adoptado la estrategia de los hechos consumados. Y, como apuntaba, difícilmente podrá negarse a aceptar la demanda de unión que le pide el Parlamento de Crimea. Siendo incluso posible que se la pidan los parlamentos de otras provincias ucranianas de mayoría rusa. De ahí la urgencia de actuar con tanta firmeza como ductilidad. Y de aprender. La lección en este caso es, para Occidente, que Rusia no es la antigua Yugoslavia y no puede avasallársela. Para los ucranianos, la lección es que ignorar la parte prorrusa de su país puede haberles costado perderla. Los espejismos nacionalistas suelen salir así de caros. Duran, ridículo verificado La última aportación que llega a la arena política a cuenta del esfuerzo fiscal de cada región (versión moderna del Duelo a garrotazos de Goya) llega de la mano de Duran Lleida, a quien no se le ha ocurrido mejor cosa que proponer que sea un organismo internacional el que elabore las balanzas fiscales de las autonomías. Malo es que algunas Comunidades se hayan apuntado a esta pelea absurda, a la cuenta de la vieja para mostrar que son maltratadas, pero peor aún sería internacionalizador tan bochornoso espectáculo. París, capital del culebrón político La capacidad con la que Francia va regenerando, y sobreponiendo uno tras otro, los escándalos surgidos en el palacio del Elíseo es formidable. Cuando los franceses aún no se habían repuesto de las escapadas amatorias de Hollande, coronadas con un festín de cruasanes mañaneros dispensados por la escolta presidencial, surge ahora la divulgación del espionaje al que fue sometido su antecesor, Nicolas Sarkozy, cuando hablaba con su esposa o con sus consejeros políticos. Cuestiones éticas aparte, llama la atención el deficiente trabajo de la seguridad y la inteligencia francesas en torno a su jefe de Estado. S Sarkozy y Bruni AFP CARTAS AL DIRECTOR Desgarros en la convivencia Tras el comienzo del proceso soberanista que Artur Mas inició en septiembre de 2012, varias personalidades alertaron del peligro de ruptura social y de crispación que podría causar dentro de Cataluña. Durante los últimos días se han conocido preocupantes declaraciones de importantes personalidades catalanas que parecen confirmar esta predicción. La actriz Montserrat Carulla ha afirmado en un acto político que Franco mandó en trenes a miles de españoles a Cataluña durante el siglo pasado para diluir la identidad catalana. Por su parte, la líder de la organización que convocó la cadena humana dijo en un acto de su organización en Barcelona que los votantes de Ciudadanos y del PP en Cataluña no eran catalanes, sino que vivían en Cataluña. Lamentablemente no han sido las únicas declaraciones de este tipo, por lo que los partidos políticos que están impulsando este proceso deberían reflexionar sobre los desgarros en la convivencia entre catalanes que su programa político está dejando en la sociedad catalana. MOISÉS GÓMEZ DÍAZ BARCELONA Cataluña roba a Barcelona Abrir la caja de Pandora de las balanzas fiscales puede ser un arma de doble filo para el Gobierno catalán porque alguien puede tener la mala idea de calcular esos famosos saldos fiscales dentro de Cataluña. Precisamente eso es lo que ha hecho un estudio que acaba de aparecer. Y resulta que el Gobierno catalán aplica a la provincia de Barcelona, la más industrial, lo mismo de lo que tanto se queja que el Gobierno central hace con Cataluña. Así, el Gobierno de Mas invierte en Barcelona por debajo de su PIB y además nos aplica a los barceloneses un déficit fiscal superior al de Cataluña dentro de España en términos proporcionales. Me pregunto si para CiU eso significa que Cataluña roba a Barcelona. JUAN SÁNCHEZ MANRUBIA BARCELONA Hombre rico, hombre pobre La pobreza intelectual de Elena Valenciano, o en su defecto, la que considera que tienen sus escuchadores, la ha llevado a plantear la política en unos términos básicos, o mejor dicho, tremendamente básicos, explicando que, en política, solo hay dos tipos de hombres: los pobres y los ricos. Y, según ella, los pobres, si no son estúpidos, deben votar a los pobres... socialistas. Lo demás es irrelevante, y no debe condicionar, en absoluto, a los votantes. Si uno es capaz o no; si otro es un corrupto o no; si otro quiere más Estado o menos Estado; etcétera. Lo único importante debe ser su cuenta bancaria. Valenciano, que a tenor de esta declaración parece que quiere defender a los parias de la Tierra, dando a entender que los únicos que tienen derecho a la riqueza son los pobrecitos socialistas, aunque, eso sí, siempre después de pasar por el trance político, tipo mansión felipista. Reconociendo así que los socialistas, siendo incapaces como son de alcanzar la riqueza por sus propios medios en competencia con el resto de los mortales, tan solo pueden recurrir a la política para alcanzarla. Elena Valenciano debería ser prudente con estas cosas, pues si entre sus oyentes hubiese habido algún librepensador, la carcajada se habría escuchado hasta en el Cigarral de José Bono. JOSÉ MARÍA LORENTE HERNANDIS MADRID