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6 ENFOQUE JUEVES, 6 DE MARZO DE 2014 abc. es ABC Un año de la muerte de Chávez Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se dirigen a la exhibición militar que recorrió el centro de la capital venezolana El régimen bolivariano exhibe su poder militar La Venezuela real y la de Maduro pugnan por la calle Dos Venezuelas, la real y la del chavismo, coincidieron ayer en las calles de las principales ciudades del país en el primer aniversario de la muerte de Hugo Chávez. Para la Venezuela oficialista, Nicolás Maduro dispuso una parada castrense que derivó en una exhibición de su poderío militar y, como guarnición, en un homenaje en el Cuartel de la Montaña, convertido en una reserva espiritual de los bolivarianos al acoger el sepulcro del caudillo muerto. Naturalmente, y en consonancia con la entrega de la estrategia del país a la dictadura cubana, el invitado estrella fue Raúl Castro, que encabezó un reducido elenco de dirigentes extranjeros en el que no faltaba Evo Morales, hijo político predilecto del finado. Por faltar, no faltaron ni las tradicionales arengas contra países que no comparten ideario, como Panamá, estado con el que ayer rompió relaciones diplomáticas. Pero también hizo sus exhibiciones desde bien temprano la Venezuela real, la que sufre las cartillas de racionamiento, la que mira perpleja los estantes vacíos en los supermercados, la que tiene limitada la compra con dólares, la de los estudiantes manifestándose a favor de la libertad y los derechos humanos, la de los apagones, la que ve cómo se cierran o multan a medios de comunicación libres o la que, por ejemplo, tiene a líderes de la oposición entre rejas. Decenas de ciudades amanecieron salpicadas de barricadas y manifestaciones. Chacao, Maracaibo, Baruta o Caracas acogieron protestas en su mayoría pacíficas, si bien algunas fueron duramente reprimidas por la Policía bolivariana. El país se precipita hacia el caos sin que Maduro sepa cómo controlar el colosal desbarajuste económico y social que depara el día a día. Tan solo un año después del óbito de Chávez, su sucesor no tiene mucho más que ofrecer que desfiles y represión. INTERNACIONAL