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ABC LUNES, 24 DE FEBRERO DE 2014 abc. es internacional INTERNACIONAL 29 La estrategia internacional Nueva era en Ucrania Merkel y Putin aseguran que no quieren la partición de Ucrania EE. UU. pide respetar la integridad territorial y facilitar la transición a un nuevo gobierno ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL EN BRUSELAS AFP la situación se agravara, ayer volvieron a abrir sus puertas. Un poco más arriba, frente a la Rada, muchos escuchaban la marcha de las sesiones a través de altavoces colocados en el exterior. Otro grupo de manifestantes portaba pancartas en contra de Timosheko. Aparecían los rostros de la ex primera ministra ucraniana y del presidente ruso, Vladímir Putin, con el signo igual en medio de ambos. Puertas abiertas Otro lugar muy visitado ayer por la gente fue la residencia de Yanukóvich en Mezhigorie, a 20 kilómetros al norte de Kiev. El sábado y ayer domingo fueron declarados días de puertas abiertas en la mansión presidencial. No había retretes ni grifería de oro, pero sí muebles de lujo y elementos de alto confort. La Rada decidió devolver al Estado la residencia de Yanukóvich. Para llegar ayer a Mezhigorie había que soportar enormes atascos debido a la gran cantidad de curiosos y periodistas que se trasladaron al lugar. La única nota violenta en la jornada de ayer fue el intento de radicales del Maidan de ocupar el Monasterio de Kievo- Pechérskaya Lavra, el santuario más importante de Ucrania, para ponerlo bajo la tutela del Patriarcado de Kiev. Este histórico complejo religioso permanece bajo control de la Iglesia Ortodoxa rusa, concretamente del Patriarcado de Moscú. Los monjes cerraron a tiempo las puertas del monasterio e impidieron que se consumara la toma. La canciller alemana, Angela Merkel, telefoneó ayer al presidente ruso, Vladímir Putin, para hablar sobre la situación en Ucrania. De la conversación se sabe que ambos coincidieron en señalar que Ucrania debe elegir lo antes posible un Gobierno y, sobre todo, mantener su integridad territorial frente los riesgos de división del país. La llamada de Merkel tenía cierto riesgo desde el punto de vista diplomático, porque en Bruselas se había considerado que debía evitarse a toda costa reconocer cualquier protagonismo de Rusia sobre los acontecimientos en Ucrania. En la UE se ha tratado de eludir cualquier gesto que suponga reconocer a Rusia algún tipo de tutela hacia Ucrania, como por ejemplo entablar unas negociaciones tripartitas. Sin embargo, a cambio de esta llamada, Merkel ha arrancado del Kremlin el compromiso de que el presidente ruso no va a reclamar las áreas habitadas por rusos. Precisamente, Rusia llamó ayer a consulta a su embajador en Ucrania. En la misma línea que la canciller alemana se manifestó EE. UU. cuyo secretario de Estado, John Kerry, conversó telefónicamente con el ministro de Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, al que pidió respetar la transición hacia un nuevo Gobierno en Ucrania y evitar la partición del país. En otros países de la antigua Unión Soviética que han decidido dejar la órbita de Moscú y anclar su proyección estratégica en Occidente, como Georgia, Rusia ha optado por amparar la separación de las regiones que le son favorables, (es el caso de Osetia del Sur o Abjasia, cuya independencia solo reconoce el Kremlin) En Ucrania existen regiones pobladas por rusos, entre otras la estratégica península de Crimea, donde Rusia mantiene su flota del Mar Negro. En esta región, y en las rusófonas del sureste de Ucrania, se han alzado varias voces contra los sucesos de Kiev. El portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, dio cuenta de la conversación entre Putin y Merkel, haciendo hincapié en e l interés que tienen tanto Rusia como Alemania en la estabilidad de Ucrania y en evitar una partición con bases étnico- lingüisticas. Sin embargo, Rusia no ha confirmado todavía del todo esta posición, y oficialmente recomienda a Occidente que no se fíe de los manifestantes, al tiempo que reclama que se cumplan los acuerdos alcanzados el viernes por los ministros de Exteriores de Alemania, Polonia y Francia, previos a la destitución de Yanukovich. Por otro lado, no se puede ignorar que Rusia es el principal suministrador a Europa de gas, que, además, atraviesa Ucrania para llegar a los mercados europeos. La OTAN, por la moderación También el secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen, publicó ayer una declaración pidiendo moderación a los ucranianos y felicitándose por el hecho de que el ejército haya decidido no intervenir. Anders Fogh Rasmussen elogia la decisión de los militares de no inmiscuirse en la crisis política: Y espero que se mantenga A cambio, promete que seguirá cooperando con Ucrania, un aliado muy próximo de la OTAN basándose en la actual carta bilateral Los intentos de los dirigentes ucranianos surgidos de la Revolución Naranja por considerar la posibilidad de que el país ingresase en la Alianza Atlántica causaron precisamente la marejada política que llevó a Víctor Yanukóvich al poder, apoyado por Rusia y por los sectores prorrusos de la sociedad ucraniana que le votaron. ALBERTO SOTILLO LA ANTICUADA COSTUMBRE DE VOTAR Ningún país europeo abrirá sus puertas a los ucranianos. Antes, acabarían con Schengen E so de ir a votar para cambiar de Gobierno comienza a parecer una anticuada costumbre del siglo XX. Lo de derribar Ejecutivos sin pasar por las urnas empieza a ser también un arraigado vicio de la Unión Europea. Lo hizo en Italia, y lo ha vuelto a hacer en Ucrania. Incluso en Egipto acogió con benevolencia el golpe militar del general El Sisi con la disparatada idea de que los uniformados podrían ser los elegidos por la gloria para modernizar el país. La apuesta por Ucrania, sin embargo, no es ninguna broma. La mayoría de los manifestantes del Maidan tienen el loable sueño de civilizar a su país, víctima de una clase política cleptómana y en manos de unos magnates de muy pocos escrúpulos. Pero está por ver si sus expectativas van a ser cubiertas en nuestra civilizada Europa. Cuando en muchos países de la Unión echan a patadas a los rumanos y búlgaros y dan portazo a los españoles, los ucranianos no pueden soñar con que a ellos se les abrirán las puertas de par en par. Si Ucrania llegase algún día a integrarse en la UE, sería el fin de Schengen, de la libre circulación de personas y trabajadores. Sería la oportunidad soñada por muchos países para acabar con ese tratado. El mayor retroceso de la Unión en toda su historia. La UE tiene un gran interés en abrir el mercado ucraniano. Para Alemania y los países nórdicos sería un gran negocio. Pero, ¿con qué productos puede competir Ucrania en Europa? Los ucranianos no pueden soñar con fondos estructurales, ni con la exportación de trabajadores. Tendrán, eso sí, un puñado de becas Erasmus y un crédito del FMI y la UE muy aparente, pero condicionado a unas reformas sin anestesia. Ya pueden ir preparándose. A cambio, se arriesgan a ver partido su país, a pagar precios siderales por el gas ruso y a la escisión de Crimea. Yanukóvich es un político impresentable y Putin, un autócrata. Pero esta vez nuestros civilizados europeos han mostrado tener más colmillos que el ogro del Kremlin.