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24 ESPAÑA LUNES, 24 DE FEBRERO DE 2014 abc. es españa ABC Alerta en Anticorrupción por varios ataques informáticos Los hackers han tenido acceso a archivos con datos sensibles del crimen organizado y de los casos Falciani y Nóos PABLO MUÑOZ MADRID Las claves ¿Cuál es el daño causado? Por el momento es una incógnita, sobre todo porque se desconoce el tamaño del agujero y hasta dónde han podido acceder los hacker es decir, el tamaño del boquete, aunque las previsiones no son optimistas. del caso Nóos, base de una información publicada por la revista Interviú la pasada semana, terminó por encender todas las alarmas en esta institución. Máxima preocupación La situación es grave porque estos ataques informáticos amenazan el futuro de algunas de las investigaciones más importantes que hay abiertas en España. Y la filtración interesada de la información robada, o incluso manipulada, puede dar al traste con gestiones clave que aún están pendientes. La preocupación es máxima entre los fiscales Anticorrupción, ya que han comprobado cómo la seguridad del sistema informático con el que trabajan deja mucho que desear y, para empeorar las cosas, ni siquiera hay por el momento una idea clara de cuál es el tamaño del boquete. El análisis que se hace en la Fiscalía es que el origen de los ataques sufridos es probablemente distinto poco tiene que ver el crimen organizado con un asunto como el de Falciani, y mucho menos con el caso Nóos por lo que la sensación de vulnerabilidad es aún mayor. Expertos informáticos comenzarán en breve a hacer una auditoría de seguridad la primera que se hace para conocer la vulnerabilidad del sistema informático frente a ataques piratas exteriores. También se analizarán los ordenadores y dispositivos de almacenamiento de información supuestamente hackeados para encontrar rastro de los criminales. Por el momento se desconoce a quién se ha encargado este trabajo y la elección puede levantar suspicacias La Fiscalía Anticorrupción y contra el Crimen Organizado ha sufrido varios ataques informáticos cuyos autores han conseguido información sensible que afecta a algunas de las investigaciones más delicadas de cuantas hay en España. El fiscal general del Estado, Eduardo Torres- Dulce, y el jefe de Anticorrupción, Antonio Salinas, se reunieron el pasado martes para analizar la situación y su primera decisión fue ordenar la puesta en marcha de un plan especial de seguridad informática que afectará a todas las fiscalías especiales. ¿Qué medidas se han tomado? La Fiscalía General ha ordenado que se elabore un protocolo de seguridad para todas las fiscalías especiales, en primer lugar la de Anticorrupción y Crimen Organizado. Vaciado de carpetas Lo que hace años solo era denunciado internamente por algún fiscal contra el crimen organizado que sospechaba con indicios sólidos que alguno de sus ordenadores podía haber sido colonizado tomó carta de naturaleza hace algunos meses con una intrusión que acabó con el vaciado de carpetas del caso Falciani, el eque fuera empleado de un banco suizo que se apoderó de los datos de decenas de miles de defraudadores fiscales, parte de ellos en España, así como de otras relacionadas con la delincuencia organizada. El robo de un archivo informático ¿Qué piensan los fiscales? Buena parte de ellos se mueve entre la sorpresa, el enfado y la preocupación. Y considera que se debería haber actuado antes, porque había antecedentes y porque los casos que se llevan son muy delicados. entre los fiscales Anticorrupción pues, como es habitual en este tipo de situaciones, hay versiones para todos los gustos sobre los posibles intrusos. Entre los mejores expertos en este tipo de asuntos están los de las unidades tecnológicas de la Policía y la Guardia Se activan las alarmas en varios casos mediáticos CRIMEN ORGANIZADO CASO FALCIANI CASO NÓOS Acceso a ordenadores y correos electrónicos El primer antecedente de estos ataques se remonta a hace años, cuando uno de los ordenadores que utilizaba un fiscal Anticorrupción que lucha contra el crimen organizado fue colonizado supuestamente por una de las organizaciones a las que combatía, aunque nunca se pudo aclarar. Aquel ataque puso en guardia a varios de sus compañeros, que no tardarían mucho en ser víctimas de acciones similares. Antes del pasado verano se produjo un nuevo ataque en el que se vaciaron varias carpetas con información relevante, lo que volvió a hacer saltar las alarmas. La Fiscalía Anticorrupción abrió las correspondientes diligencias de investigación y agentes de la Policía se trasladaron a su sede para empezar las pesquisas. La pericia de los criminales ha impedido llegar hasta ellos por el momento. Datos fiscales fuera del control de la Justicia El caso Falciani es uno de los más delicados de cuantos están abiertos en España. Las revelaciones del ingeniero Herve Falciani, antiguo trabajador del banco suizo HSBC, que se hizo con los datos de decenas de miles de defraudadores de Estados Unidos y Europa, abrieron la puerta a la posibilidad de que los Estados pudieran recuperar cantidades astronómicas de dinero defraudado por ciudadanos de un buen número de países, entre otros España. Falciani, que tuvo que pasar seis meses en prisión y ahora vive con escoltas que le protegen, colabora desde hace tiempo con la Fiscalía Anticorrupción y ha aportado información muy valiosa para las pesquisas. Sin embargo, parte de esa información desapareció en el mismo ataque informático de antes de verano, en el que también se sustrajo información de crimen organizado. Rastreo de la huella digital del fiscal de Nóos Cuando el pasado lunes Interviú publicó un supuesto informe del fiscal Pedro Horrach dirigido a su jefe sobre la estrategia en el caso Nóos, la indignación en Anticorrupción fue absoluta. No tanto por el contenido del documento oficialmente se sostiene que no existe sino porque nunca había sido enviado a su presunto destinatario. De la indignación se pasó al asombro ya que la revista hacía un rastreo de la huella digital del texto, concluyendo que conducía hasta el fiscal de Baleares. Salvo traición, eso solo era posible si la revista disponía del archivo, lo que demostraba que había sido robado: el ataque informático quedaba claro. Era la gota que colmaba el vaso de la paciencia de la Fiscalía, que además de abrir diligencias provocó la reunión entre su jefe, Antonio Salinas, y el fiscal general del Estado, Eduardo Torres- Dulce.