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12 OPINIÓN LA FONTANA DE ORO PUEBLA LUNES, 24 DE FEBRERO DE 2014 abc. es opinion ABC FÉLIX MADERO EL DEBATE DE MAÑANA Convendría un poco de sentido común, algo de sentido de Estado y un poco del de la oportunidad por parte de Rajoy y Rubalcaba Hoy es siempre todavía Antonio Machado E L debate sobre el estado de la Nación que comienza este martes tiene un riesgo para Alfredo Pérez Rubalcaba: puede ser el último como líder del PSOE si su apuesta para las elecciones europeas fracasa. Más que nadie sabe lo que se juega, y por eso vive momentos de intensidad y vigilancia por mucho que diga que tiene un proyecto, que gustará más o menos, pero que lo tiene. Y tiene una estrategia para el debate: centrar su intervención en los descubiertos que Rajoy ha dejado en tres realidades, la social, la política y la territorial. No estaría mal tirado expresión que suele utilizar Rubalcaba si no fuera porque él, haga lo que haga, no puede salirse de semejante realidad. Si, es verdad, desde que Rajoy gobierna han ido al paro 1.050.000 trabajadores, tanto como que fueron 3.500.000 los que se apuntaron al desempleo siendo Rubalcaba ministro y vicepresidente de gobiernos que siguen provocando jaqueca cuando son recordados. Por ahí anda Zapatero, sentado en un sofá y respondiendo preguntas de Risto Mejide. ¡Dios, qué manera de arrastrarse por la actualidad! Convendría para mañana un poco de sentido común, algo de sentido de Estado y un poco del de la oportunidad por parte de Rajoy y Rubalcaba. Pueden tirarse sus parados a la cabeza y perderán la oportunidad de decirle al país, a los millones de desempleados, qué van a hacer para solucionar su gran problema. Anden pues con cuidado porque las encuestas anuncian que de seguir así, tan idos y despistados de una realidad que les llega a trozos o no entienden, ni PP ni PSOE conseguirán en las generales de 2015 pasar el listón de los 140 escaños. La gente está harta de palabras viejas, de discursos rancios, y sobre todo de que no le digan la verdad. La gente quiere estar por encima del discurso partidario, por encima de las políticas de campanario. No es mucho el tiempo que queda, pero el guión que Rubalcaba propone para el debate puede complicarle aún más las cosas a un dirigente pendiente de tantas certezas por resolver. Por la precisa crónica de Mayte Alcaraz ayer en ABC me entero de que la presidenta Susana Díaz ha hablado con los líderes del PP y el PSOE para decirles que lo esencial es reforzar la credibilidad de los partidos. ¡Y dos huevos duros! que diría Groucho Marx. Me sorprende la forma de torear de la andaluza, sacando siempre al bicho de la política fuera de sus terrenos y metiendo el pico de la muleta. Ella, que es presidenta sin pasar por las urnas, ella que está ahí porque el escándalo de los ERE echó a su antecesor, habla de recuperar la credibilidad de los partidos. Dice Rubalcaba que la cuenta atrás ha comenzado y que hay que empezar a transmitir esperanza a los españoles. Hasta que no entiendan que eso no se consigue sólo con palabras estaremos así. Aburridos, hartos y agotados frente a un televisor que nadie mira y donde ponen el debate sobre el estado de la Nación. EL ÁNGULO OSCURO JUAN MANUEL DE PRADA EL GUERNICA ETARRA ¿Habría defendido Picasso las reivindicaciones etarras? Su biógrafo H. Gidel nos revela que no era nada partidario del acercamiento de presos N el último video etarra aparece como motivo de fondo una lámina del Guernica de Picasso, que es lo más cursi del mundo, más cursi todavía que aquellos bajorrelieves de estaño con la Última Cena que nuestras abuelas colgaban en el salón; sólo que, cuando nuestras abuelas colgaban aquellos bajorrelieves, sabían al menos lo que estaban colgando. En defensa de esta cursilería mayúscula de los etarras ¡pedazo de cursilería con almorranas y sabañones a modo de cenefa! sólo podemos alegar, recordando a Ortega, que lo cursi abriga; tanto, por lo menos, como los pasamontañas. ¿Habría defendido Picasso las reivindicaciones etarras? Su biógrafo Henry Gidel nos revela que no era nada partidario del acercamiento de presos: cuando la Gestapo arrestó a su follamigo de la juventud Max Jacob y lo envió al campo de concentración de Darcy, Cocteau escribió un manifiesto reclamando su liberación y le solicitó a Picasso que lo firmase; pero Picasso se negó, alegando que Max Jacob era un ángel y le bastaba batir las alas para escapar de su encierro. Sobre el significado del Guernica se han hecho muchas interpretaciones rocambolescas, pero ninguna tan desquiciada como la de Jorge de Oteiza, quien suponemos que en plena borrachera de anisete aseguró que el Guernica representa la opresión de España sobre Euskadi, siendo el toro el animal totémico español y el caballo ¡arrea constipa- E do! el animal totémico vasco, el Cristo de nuestra prehistoria ¡Si al final será que los etarras cuelgan el Guernica como quien cuelga un crucifijo, por representar la Pasión de su Cristo prehistórico! Lo cierto es que a Picasso el bombardeo de Guernica se la sudaba muchísimo. José María Uzelai, director general de Bellas Artes del Gobierno de Euzkadi y comisario vasco en la Exposición de París de 1937, nos revela que Picasso pintó el adefesio a instancias de Juan Larrea, que le decía: Tú, Pablo, siempre has tenido afición a los toros. Imagínate, pues, un toro salido del chiquero y al que le han puesto un montón de picas y banderillas de fuego, y que furioso y ensangrentado consigue escapar de la plaza. Tumbando todo lo que encuentra a su paso, penetra en una tienda de porcelana fina, que destroza, dejándola hecha añicos. ¿Ves? Eso es lo que ocurre cuando hay un bombardeo Y esto es lo que vemos en el Guernica: una faena taurina que se ha desmandado, con el caballo del picador encabritado, el matador por los suelos, la cuadrilla al quite y el toro embistiendo a una señora con su niño. Aunque hay elementos del adefesio que, ni siquiera sabiendo esto, se comprenden. Lo mismo le ocurría a Albert Lebrun, presidente de la República francesa, quien paseándose por la Exposición con el lendakari José Antonio Aguirre, mostró su estupor, al comprobar que una mujer del cuadro tenía seis dedos en una mano. Dejemos que nos lo cuente Uzelai: Picasso, que se hallaba a mi lado, al oír el comentario, me pegó con el codo y me dijo: No son dedos Pues, ¿qué son? le pregunté. Lo que usted y yo tenemos entre las piernas contestó. Y me lo dijo riéndose, igual que un chiquillo que ha logrado hacer una trampa al maestro, porque, efectivamente, la figura citada tiene seis dedos, que no representan sino dos órganos genitales masculinos completos, buena expresión de lo que Picasso había querido desahogar, que no era, naturalmente, el sentimiento de dolor que la tragedia de Guernica le había causado, que nunca existió en él En cierta ocasión, preguntándole por su propensión a zurrarle la badana a las mujeres, Picasso le confesó al periodista Antonio D. Olano: ¡Es que a mí lo que me gusta es hacer cabronadas! Igualito, igualito que a los etarras.