Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8 ENFOQUE LUNES, 24 DE FEBRERO DE 2014 abc. es ABC El Príncipe de Asturias y el presidente de la Generalitat, Artur Mas, compartieron anoche mesa en Barcelona durante la cena de bienvenida a los organizadores del Congreso Mundial del Móvil, certamen que, según Don Felipe, es el excelente resultado de la mejor colaboración institucional POOL Visita del Príncipe de Asturias a Cataluña Alrededor de una mesa JAIME GONZÁLEZ Tiene la visita del Príncipe de Asturias a Cataluña una dimensión distinta, tanto que sería estúpido recurrir a la clásica muletilla que usamos cuando no ocurre nada extraordinario o cuando ocurre algo extraordinario y tratamos de enmascarar la verdad Si utilizara hoy la clásica muletilla el viaje de Don Felipe se enmarca dentro de la normalidad institucional estaría obviando algo esencial: que el proyecto independentista auspiciado por el nacionalismo catalán ha roto la normalidad institucional. Prueba de ello es la expectación desatada en torno a esa cena celebrada anoche en Barcelona en la que el Príncipe de Asturias compartió mesa con Artur Mas. Hubo quien le reprochó al Rey esa carta publicada en la web de su Casa, en septiembre de 2012, en la que alertaba contra quienes alientan disensiones, persiguen quimeras y ahondan heridas Hasta el punto de que Duran Lleida dijo que le había hecho perder muchos amigos en Cataluña No dudo que lo expresado por Don Juan Carlos sea suscrito en privado por Don Felipe, a quien desde entonces se le escrutan sus discursos para tratar de arrancarle un contundente titular. En los premios Príncipe de Asturias de este año, Su Alteza Real instó a preservar y alimentar los sentimientos que nos han dado forma, por encima de tensiones, discrepancias y desencuentros una manera exquisita de subrayar la unidad de España que, sin embargo, a algunos les pareció un ejercicio de meliflua retórica. Está visto que digan lo que digan el Rey y el Príncipe de Asturias, serán por exceso o por defecto objeto de la crítica, porque la ruptura de la normalidad institucional que ha provocado el proyecto independentista ha enrarecido hasta el hartazgo el clima político y obligado a la Corona a un sutil juego de equilibrios. Un viaje oficial de Don Felipe a Cataluña era antes una consecuencia natural de sus funciones institucionales; ahora, sin embargo, sus funciones institucionales le obligan a medir sus palabras en un viaje oficial a Cataluña como consecuencia natural del proceso secesionista, que no es exactamente lo mismo. Hasta ahora, los discursos de Don Juan Carlos y Don Felipe han sido analizados en la forma y en el fondo, con lecturas distintas según los diferentes intereses políticos. Pero podría llegar el momento en que de las palabras tengan que pasar a los hechos, precisamente en defensa del interés general de España y para recuperar esa normalidad institucional que anoche se esforzaron en aparentar el Príncipe de Asturias y el presidente de la Generalitat durante la cena de bienvenida a los organizadores del Congreso Mundial del Móvil. ESPAÑA