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52 DEPORTES Atletismo MARTES, 18 DE FEBRERO DE 2014 abc. es deportes ABC Las plusmarcas más resistentes AIRE LIBRE Hombres PRUEBA Disco Martillo Peso Longitud 400 m. v. Altura 4 x 400 Pértiga Triple salto PISTA CUBIERTA Hombres MARCA AÑO 74,08 86,74 23,12 8,95 46,78 2,45 2: 54,29 6,14 18,29 1986 1986 1990 1991 1992 1993 1993 1994 1995 ATLETA Jürgen Schult (RDA) Yuri Sedyj (URSS) Randy Barnes (EE. UU. Mike Powell (EE. UU. Kevin Young (EE. UU. J. Sotomayor (Cuba) Estados Unidos Serguéi Bubka (Ucrania) J. Edwards (R. Unido) PRUEBA Longitud Altura Peso 4 x 200 60 m. v. ATLETA Carl Lewis (EE. UU. J. Sotomayor (Cuba) Randy Barnes (EE. UU. Reino Unido Colin Jackson (R. Unido) MARCA AÑO 8,79 2,43 22,66 1: 22,11 7,30 1984 1989 1989 1991 1994 Mujeres PRUEBA 800 400 Peso Altura 100 200 100 m. v. Longitud Disco Heptatlón 4 x 400 1.500 10.000 ATLETA MARCA AÑO 1983 1985 1987 1987 1988 1988 1988 1988 1988 1988 1988 1993 1993 J. Kratochvilova (Checosl. 1: 53,28 Marita Koch (RDA) 47,60 Natalya Lisovskaya (URSS) 22,63 Stefka Kostadinova (Bul. 2,09 Florence Griffith (EE. UU. 10,49 Florence Griffith (EE. UU. 21,34 Yordanka Donkova (Bul. 12,21 Galina Chistyakova (URSS) 7,52 Gabriele Reinsch (RDA) 76,80 Jackie Joyner (EE. UU. 7.291 Unión Soviética 3: 15,17 Qu Yunxia (China) 3: 50,46 Wang Junxia (China) 29: 31,78 ABC Marita Koch, símbolo de la RDA Mujeres PRUEBA Peso 400 Longitud 60 200 ATLETA MARCA AÑO 22,50 49,59 7,37 6,92 21,87 1977 1982 1988 1993 1993 Florence Griffith en los Juegos de Seúl 88 REUTERS Helena Fibingerová (Chec. J. Kratochvilova (Chec. Heike Drechsler (RDA) Irina Privalova (Rusia) Merlene Ottey (Jamaica) Récords perpetuados en el tiempo Las marcas en altura, lanzamientos, longitud y velocidad femenina duran más de 20 años M. Á. BARROSO MADRID La hazaña de Renaud Lavillenie el pasado sábado, superando el récord de salto de pértiga en pista cubierta de Serguéi Bubka que había perdurado 21 años, ha sacado a flote otras marcas que resisten el paso del tiempo y el cerco de generaciones de atletas (en teoría) mejor alimentados y entrenados. Las marcas en saltos de altura y longitud, en lanzamientos y en velocidad y medio fondo femeninos tienen más de veinte años de antigüedad, y algunas no pueden sacudirse la sombra de la sospecha. El mayor escándalo de dopaje de la historia fue protagonizado por la antigua República Democrática Alemana: unos 10.000 atletas participaron en un sistema corrupto montado por el Estado entre 1970 y 1989, con consecuencias trágicas para la salud de los deportistas, según reveló en 2007 el Comité Olímpico alemán. Varios de los récords a los que nos referimos están grapados a atletas de la RDA y de otros países del este de Europa, aunque siguen vigentes porque no hubo positivos. Durante los años que per- duró la mentira del deporte alemán, sus atletas firmaron numerosas plusmarcas mundiales. De las que siguen vigentes destaca la de Marita Koch en los 400 metros hace casi tres décadas: la velocista nacida en Wismar, a orillas del Báltico, detuvo el cronómetro en 47,60 segundos, un registro que las corredoras del siglo XXI ni sueñan poder alcanzar. Tachada por muchos como producto de laboratorio Koch negó cualquier acusación de dopaje y su récord sigue en pie (y parece que por muchos años más) El dopaje de Estado también fue la moneda de cambio en China durante la década de los 90, especialmente en la natación femenina, pero también en atletismo. Las increíbles prestacio- nes de Qu Yunxia y Wang Junxia en el Mundial de Sttutgart 1993 se revisaron años después, y hubo quien bautizó a las dos mediofondistas como las hermanas químicas Nombres para la historia Pero ahí están sus récords, inasequibles al tiempo y a las mejoras físicas y técnicas del ser humano, como un pedernal para cualquier aspirante a la gloria más allá de las victorias y de las medallas. Ser propietario de una marca exclusiva es como la guinda del pastel, la garantía de que tu nombre no será Javier Sotomayor, plusmarquista de salto de altura olvidado. La historia recuerda a Bob Beamon, que en los Juegos Olímpicos de México 1968 ganó el oro en longitud con un salto de 8,90 metros. Aquella hazaña duró 23 años, hasta que su compatriota Mike Powell voló hasta los 8,95. Hoy ocupa un lugar de honor en la lista de muros infranqueables. Desde que Powell o Carl Lewis (que tiene el récord en pista cubierta, 8,79, logrado hace veinte años) elevaron el nivel de esta prueba a niveles infinitos, los triunfos en los grandes eventos han salido mucho más baratos. Sin ir más lejos, el oro en longitud en los Juegos de Londres 2012 lo atrapó el británico Greg Rutherford con un salto de 8,31. Otros récords, aunque duraderos, parecen destinados a ser batidos tarde o temprano. El francés Teddy Tamgho amenaza la marca de triple salto de Jonathan Edwards, que llegó a los 18,29 metros en 1995. El ucraniano Bohdan Bondarenko, actual campeón mundial de salto de altura, tiene una mejor marca personal de 2,41 metros, cerca de los 2,45 del cubano Javier Sotomayor; esta marca la consiguió en la reunión anual de Salamanca de julio de 1993. Pero tal vez haya que esperar muchos lustros para ver caer los registros de Marita Koch y de otros atletas nacidos al otro lado del muro de Berlín.