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40 SOCIEDAD MARTES, 18 DE FEBRERO DE 2014 abc. es sociedad ABC Asociaciones pro vida protestan a las puertas de la Audiencia de Barcelona, donde se celebró el juicio contra el doctor Carlos Morín y su esposa EFE El ginecólogo Carlos Morín volverá a ser juzgado por la comisión de 90 abortos El Supremo rechaza el último intento de la defensa para no repetir el juicio. El Alto tribunal sentencia que no hay indefensión JANOT GUIL BARCELONA E l doctor Carlos Morín no podrá esquivar el banquillo de los acusados para ser juzgado de nuevo, junto a otras diez personas, por la comisión de 90 presuntos abortos ilegales en 2007 en sus ya cerradas clínicas de Barcelona: Ginemedex, TCB y Barnamedic. En un auto, el Tribunal Supremo (TS) ha confirmado que la Audiencia de Barcelona deberá repetir el juicio contra Morín y otros diez acusados: psiquiatras, ginecólogos y administrativos empleados de sus clínicas, entre ellos, su esposa, María Luisa Durán. En dicho auto, el TS rechaza un incidente de nulidad presentado por las defensas contra el fallo del propio Supremo del pasado noviembre que anuló la sentencia absolutoria de la Audiencia de Barcelona de febrero de 2013 y obligaba a repetir el juicio. Pero con otro tribunal. Morín y los otros acusados aduje- ron que la sentencia del Supremo que obligaba a repetir el juicio se dictó con una motivación arbitraria y tras no haberse dado respuesta a las alegaciones del escrito de impugnación de la defensa a los recursos que se presentaron contra la sentencia absolutoria. Por parte de la Fiscalía y las acusaciones particulares está la entidad católica E- Cristians, que dio origen al proceso contra Morín con una querella, y el Centro Jurídico Tomás Moro. Asimismo, Morín alegó que la repetición del juicio con un tribunal distinto al que le juzgó primero vulneraba su derecho a un proceso con garantías. Sin embargo, en su auto, la Sala de lo Penal del Supremo rebate estos argumentos. El TS recuerda que el incidente de nulidad es un trámite excepcional para asuntos en que haya sentencia firme sobre la que no cabe recurso y que se aprecie la vulneración de un derecho fundamental. Y la sala concluye que este no es el caso del doctor Morín, ya que lo que se había ordenado es un nuevo juicio oral tras el que, cuando se dicte sentencia, se podrá interponer un recurso de casación (es decir, ante el Supremo) con lo que no concurren los presupuestos que justifican la viabilidad de un incidente de nulidad. El Supremo anuló la sentencia absolutoria y ordenó repetir el juicio al concluir que la audiencia provincial- -su sección sexta- menoscabó el derecho de aportación de pruebas de las acusaciones al declararlas como no pertinentes de forma insuficientemente motivada. El TS reprochó al tribunal provincial tres decisiones. Que rechazara como prueba las imágenes grabadas con cámara oculta de sendos reportajes de Sunday Telegraph y la televisión pública danesa DR que destaparon el caso- -por atentar contra el derecho a la intimidad y a la propia imagen- que no se aceptara la declaración en la vista de los periodistas que realizaron estos reportajes, y que tampoco se leyeran durante el juicio las declaraciones- -algunas incriminatorias- -en fase de instrucción de varios imputados. Tras negarse estos a contestar a las acusaciones en la vista oral. Cámara oculta, válida La Audiencia juzgó probado que todos los abortos realizados en las clínicas de Morín fueron legales. Pese a que algunos de los inculpados declararon, en instrucción, que a veces no se había hecho la preceptiva visita de un psiquiatra a las pacientes, que en su mayoría se acogieron al supuesto de riesgo para la salud física o psíquica de la madre En cuanto a los reportajes con cámara oculta, el Supremo consideró que puede haber casos en que el examen de las imágenes de cámara oculta, con el consiguiente sacrificio del derecho a la intimidad del interlocutor, esté más que justificado Carlos Morín volverá al banquillo