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68 ABCdelOCIO VIERNES, 14 DE FEBRERO DE 2014 abc. es ABC C ine Cuando vi la obra de teatro me emocioné, lloré una hora Pura melodía del drama AL ABAMA MONROE Dirección: Felix Van Groeningen. Con: Veerle Baetens, N. Cattrysse. OTI R. MARCHANTE Tatuajes que marcan un camino de vida Felix Van Groeningen EE. UU. es maravilloso y horrible al mismo tiempo Charlamos con el director de Alabama Monroe la película belga nominada al Oscar DAVID MARTOS uando contactamos con Felix Van Groeningen por teléfono, le pone muy contento saber que lo hacemos desde Berlín, el festival que echó a rodar la buena fama de su película. Alabama Monroe recibió aquí el premio del público en 2013, y ese honor fue el primero de otros muchos. Como el galardón a la Mejor Actriz para Veele Baetens en los pasados Premios del Cine Europeo. Puede que incluso llegue el Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa, al que está nominada. La primera pregunta, por tanto, es sobre su campaña en Estados Unidos para conseguir la estatuilla. Allí está estos días, dejándose la piel en dicha empresa. Esto es mi sueño hecho realidad, pero no me está pareciendo tan distinto a promocionar una película cuando se va a estrenar. Se trata de hacer proyecciones, dar entrevistas y hablar sobre ella. ¡Hay que conseguir que la gente la vea! Y de verdad que es muy divertido. Bueno, claro, a veces también cansa... porque llevo un año y medio hablando sobre la película recuerda riendo el cineasta. Alabama Monroe cuenta la historia de Didier y Élise, una pareja unida por la música que protagoniza una historia de amor muy C extravagante. El texto procede de una obra de teatro. Cuando vi la obra lloré durante más de una hora, me emocionó mucho. Era muy buena... pero era muy poco cinematográfica, porque en el escenario solo había dos personas hablando y cantando canciones Por eso, Van Groeningen decidió ampliar el universo de los dos protagonistas, idear nuevas canciones y darle peso visual a la enfermedad de su hija, mostrada con dureza y sin ninguna reserva en el metraje: La enfermedad se mencionaba específicamente en la obra de teatro pero no se veía, así que empezamos a investigar acerca de la leucemia. Estuve leyendo blogs de padres que habían pasado por ella, y que habían subido fotos de sus hijos. Todos eran muy transparentes y mostraban a los niños sin pelo, pero felices y divirtiéndose. Viendo esas imágenes me di cuenta de que, a pesar de parecer ho- rrible, eso es lo que la gente sufre... así que había que ponerlo en la película Y si hay un factor que cohesiona a los personajes es su admiración u obsesión con Estados Unidos, su música y su estética. No estoy seguro de que la película hable de una obsesión generalizada con EE. UU. pero sí de la obsesión de algunas personas puntualiza el director. Es un país maravilloso y horrible al mismo tiempo. Es líder del mundo a muchos niveles, como el político. También en el cultural, aunque haya cosas que vayan contra nuestro sistema de creencias y se produzca un choque en esa relación de amor- odio Felix Van Groeningen on el melodrama pasa lo contrario que con la cuchillería, y cuánto menos afilada está, más corta la carne doliente del espectador... No suele ser fácil ni eficaz y ni siquiera recomendable, por lo tanto, quitarle grosería al filo de un melodrama. Alabama Monroe es un zumo casi perfecto de todas las frutas melodramáticas, romanticismo, música, píldoras de tiempos felices, pasados, con la enfermedad, la entrega, la distancia, la felicidad compartida, rota, la vida y la muerte... La historia de una pareja contada por los destiempos de su vida común, desde la luminosidad de su encuentro hasta las tinieblas que les salen al paso. Su director da con los actores ideales para hacernos purgar su melodrama, Veerle Baetens y Johan Heldenbergh, una vitalista y encantadora chica que se tatúa en la piel la felicidad del momento y luego, en la desgracia, la maquilla y disimula, y un músico de bluegrass que toca el banjo y esgrime una idea de la vida un tanto zapateriana. El guión es eficaz, de tajo grueso, que invoca, primero, todos los cebos del género (incluido el de la grave enfermedad) para después irse convirtiendo en un potente foco de luz que arranca y atrae a todas las polillas de nuestra oscuridad ideológica actual, el aborto, la religión católica, la eutanasia, la espiritualidad o el suicidio. A pesar de sus anzuelos, Alabama Monroe es una película muy impactante (es tensa e intensa como las cuerdas de ese banjo) y la entrega física, emocional y musical de sus protagonistas anima a tragarse el cebo y disfrutar con sus padecimientos. Anima al desánimo, digamos. La melodía del drama sin tapujos, sin cuartel y con una banda sonora que es como un dedo frío en la nuca. C El género más difícil SOLOS PARA DOS Dirección: Roberto Santiago. Intérpretes: Santi Millán, Martina Gusman, Antonio Garrido. F. M. B. R oberto Santiago, un buen director, prepara el artefacto cinematográfico más complejo que existe, una comedia de enredo. Para ello, nos lleva a un hotel de parejas en la isla Margarita, donde reúne nacionalidades y arquetipos en una mezcla explosiva, que no termina de estallar. Wilder siempre se preguntaba cómo lo habría hecho Lubitsch. Santiago también se inspira en modelos clásicos y logra unos pocos momentos en los que se aprecia lo que podría haber sido su película y sin embargo nada tan subjetivo como la risa no termina de ser.