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54 SOCIEDAD LUNES, 3 DE FEBRERO DE 2014 abc. es sociedad ABC La furia del mar se traga la costa norte española La conjunción de cuatro factores meteorológicos causa grandes daños desde La Coruña hasta San Sebastián y que haya un desaparecido en Lugo ALEJANDRO CARRA MADRID En el ámbito meteorológico, la costumbre es poner nombre solo a los huracanes, o a tormentas históricas como Lothar, uno de los tres ciclones extratropicales que azotaron Europa en 1999. Pero desde hace un tiempo se ha comenzado a hacer también con las ciclogénesis explosivas y hasta con las borrascas profundas. Y vista la intensidad y la frecuencia con las que nos están golpeando desde la entrada del invierno, no parece ilógico recordar por su nombre a la que, literalmente, se tragó la costa norte española la pasada madrugada del 2 de febrero de 2014. Nadja se formó hace unos días en el Atlántico y en realidad no debería haber afectado a las costas españolas. Pero la confluencia de una serie de factores explican desde Aemet ha provocado que esta tormenta haya dejado un nefasto recuerdo en toda la costa norte española, desde La Coruña hasta San Sebastián. La coincidencia del mar de fondo generado por esta tormenta con el mar de viento levantado por un pequeño frente, la pleamar con coeficiente de marea muy alto y el ciclo lunar han originado lo que perfectamente podríamos llamar la embestida perfecta Pero esto último es puro titular. Lo que es incuestionable es el parte de destrozos causado por Nadja y sus aliados. Desde La Coruña hasta San Sebastián, pasando por buena parte de las localidades y puertos del litoral septentrional, los daños han sido cuantiosos y las imágenes absolutamente insólitas para los habitantes de toda la costa norte, que suelen estar muy acostumbrados a la rabia de la mar. Rapadora fue arrastrado por el mar, al igual que su amigo de 13 años que le acompañaba, y que sí pudo salir del agua. Al cierre de esta edición, aún se buscaba al joven desaparecido. En el Principado de Asturias, diez municipios costeros resultaron afectados por el embate del mar. Los concejos de Cudillero y Valdés fueron de los más dañados. En el de Cudillero, más Previsión del tiempo Para mañana martes se prevén cielos muy nubosos en Galicia, con precipitaciones en aumento a lo largo del día. El viento soplará fuerte del suroeste en la costa gallega y zonas del área del Cantábrico, con intervalos de fuerte en el resto del extremo norte y cuadrante noroeste peninsular. Lloverá en la mitad noroccidental de la Península y la cota de nieve se situará entre 600 y 800 metros. www. aemet. es Fotogalería con las imágenes de los destrozos causados por el mar de 50 metros del dique del puerto se hundieron, mientras que en Luarca las olas han dejado casi irrecuperables las instalaciones del Museo del Calamar Gigante, donde se alberga o albergaba una de las mejores colecciones del mundo de este coloso marino. En Luanco, numerosos bares, restaurantes y casas resultaron también dañados. Ni siquiera se libró Gijón, donde el oleaje provocó destrozos en buena parte del Muro de San Lorenzo; y en Ribadesella algunas calles se inundaron durante la madrugada. En Cantabria las olas han provocado destrozos en mobiliario urbano, garajes, locales, restaurantes y viviendas de El Sardinero, en Santander; además de arrancar bancos, muros de piedra, árboles, farolas y decenas de metros de barandilla. El mar también golpeó con saña el entorno de la península de la Magdalena, arrastrando rocas al interior del recinto. Nadja no se olvidó tampoco del País Vasco, especialmente de San Sebastián, que ha sufrido cuantiosos destrozos en todo su frente costero. Los cuatro puentes sobre el Urumea perdieron varios metros de sus barandillas y el muro de piedra del Paseo Nuevo fue rebasado por unas olas que dejaron una riada de más de un metro de altura en la Parte Vieja de la ciudad. En el puerto, varias piedras del espigón fueron arrancadas, hundiendo las embarcaciones atracadas. También Orio, Pasajes, Zumaya, Deba y Zarauz sufrieron daños. Y en Bermeo (Vizcaya) el mar se llevó parte del espigón, al igual que en Guecho desapareció un tramo del muro del paseo de la playa de Ereaga. Puede que Nadja no haya sido un huracán, o un ciclón extratropical, pero se ha comportado como si lo fuese. Santander En la imagen, una ola gigante rompe con fuerza frente a la isla de Mouro en la bocana del puerto de Santander Francia e Italia también sufren Si nuestro litoral norte es castigado por el mar, raro es que la costa occidental francesa no lo sea. Le Monde hablaba ayer en su edición digital de escenario dantesco en L Île de Sein y en las localidades de Douarnenez y Roscoff. En Plouescat, también en la región de Bretaña, que ya resultó muy castigada esta pasada Navidad por Dirk y Erich una docena de personas tuvieron que ser evacuadas, y una docena de casas se inundaron en Côtes- d Armor. En Italia no sufren la furia del oleaje, pero sí de las lluvias. Dos mujeres y una niña de 7 años Destrozos en Gijón La boya de Estaca de Bares registró este fin de semana una altura significativa de oleaje (la media del tercio más alto de olas) de 12,77 metros, lo que implica que hubo alguna que superó los 20 metros de altura. Y una de esa magnitud debió de ser la que en La Coruña se llevó parte del paseo marítimo. Del tramo entre La Coraza y el estadio de Riazor ya solo queda lo que antes fue una balaustrada y bancos arrancados de cuajo y desperdigados a varios metros de su ubicación original. Pero lo peor sucedió en Foz (Lugo) donde un adolescente de 15 años que montaba en bicicleta en las proximidades de la playa de fallecieron después de que el coche en el que viajaban fuera arrastrado por un río que se desbordó debido a las fuertes lluvias caídas en la localidad siciliana de Noto. En el centro del país, el río Tíber ya se ha desbordado en la zona de Ponte Marconi, al sur de Roma. Y peor están en Rieti y Fiumicino, donde hay barrios inundados y los habitantes han tenido que ser rescatados en lanchas. La situación es tan preocupante que el delegado de Gobierno en Roma decidió el envío de un contingente del Ejército a Fiumicino. En la cercana Riano se produjo además un desprendimiento de tierra que obligó a evacuar a 120 personas.