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32 INTERNACIONAL LUNES, 3 DE FEBRERO DE 2014 abc. es internacional ABC 5 QXP 0 VUQ V U RS 0 V 0 Q VZ- (OQP 0. YV- P 0. UQ S 0 R 0 G 5 32 15 2 ED 55 DK 3! 6 2 17 $02) %07 (7+ 4 (A 6? Manifestantes tailandeses se enfrentan ayer con seguidores del Gobierno EFE HA 9 D T D 9 8 M 8 Las elecciones de Tailandia agravan la división del país El boicot opositor en los comicios impedirá la formación de un nuevo Gobierno PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL EN PEKÍN M M 9 9: H? G 5) 420 3 M CD 97 M A H 62 DJ GG 3 GG 3 6 V 0 VVUN 0- UR 0 UR! 0- U! R UQ 0! UQUQ P 0. UQJ K 0 V- $0- (O0.0! U 4 S U- (0 U 4 Q 0 Q 0 RU $04 PU! 0 P U N, R- 4 Q $0 0 S, WUQ 4 U 04 0 VPRU I R U Q R, R PUQ 4 UV PURP 0 Q- 0 XF U- PR (U HO 0 PRU R, VUQ- R, VP, QJ P V (04 U. V P 04 SU U UV! U I 0 RV P 0 Q EUQ -0 Q 0 R 1 A 6: (A C- A J 76: -6 G 3 (C H? AC- 6- K 95 -AF -64+ 4 IA (A (C (76- C HBH (A 6? (C H) Entre protestas y enfrentamientos aislados, Tailandia celebró ayer unas elecciones generales que, lejos de acabar con su larga crisis política, la agravarán aún más. Aunque no hubo un baño de sangre como se temía, los seguidores de la oposición cumplieron su promesa de boicotear estos comicios convocados por el Gobierno y lograron cerrar numerosos colegios electorales en Bangkok y el sur del país. Según la Comisión Electoral, el 18 por ciento de los 48 millones de votantes no pudieron depositar su papeleta en 13 de las 33 circunscripciones de la capital y en 37 de las 56 del sur. En el centro y el norte, bastiones del partido del Gobierno, la jornada se desarrolló con normalidad, pero no parece suficiente para ocupar todos los escaños del Parlamento, que necesita el 95 por ciento de sus diputados para abrir sus sesiones y nombrar primer ministro. De todas maneras, los resultados aún tardarán semanas, o incluso meses, en conocerse porque los partidarios de la oposición también impidieron registrarse a los candidatos de 28 circunscripciones y 440.000 personas no pudieron votar en la jornada anticipada del 26 de enero. Con estas elecciones, la primera ministra, Yunglick Shinawatra, pretendía desactivar las protestas de los camisas amarillas orquestadas desde noviembre por el Partido Demócrata, apoyado por la élite empresarial y la clase media urbana leal al enfermo Rey Bhumibol. Pero Tailandia puede quedar sumida en un limbo político por la falta de quórum en el Parlamento para formar Gobierno. Los camisas rojas A la promesa del líder opositor, Suthep Thaugsuban, de llevar los comicios al Tribunal Constitucional para que los declare nulos, como hizo en el pasado, se suma la amenaza de un golpe de Estado del Ejército, que ya derribó a Thaksin Shinawatra, hermano de la primera ministra, cuando dirigía el Gobierno en 2006. Exiliado en Dubái para evitar una condena por corrupción, el exmagnate Thaksin cuenta con el respaldo de los camisas rojas que forman la masa campesina y las clases bajas de Tailandia por extender créditos agrícolas a bajo interés y el acceso a una sanidad asequible. Como sus partidos vienen ganando por mayoría todas las elecciones celebradas desde 2001 gracias a sus medidas populistas, la oposición quiere instaurar un consejo popular que reforme el sistema. Con el país dividido entre rojos y amarillos Tailandia se despeña hacia un vacío de poder que se resolverá mediante un nuevo golpe militar o la anulación de las elecciones en los tribunales. O con otra sangrienta revuelta como la que se cobró casi un centenar de vidas hace cuatro años. 0 VUQ -0) -8 8 X (O, VUQ RS 0 V MKH B RS 0 VMKH TG L La sombra de los militares A la crisis política se suma la amenaza de un golpe de Estado del Ejército, que ya intervino en el año 2006