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14 OPINIÓN POSTALES LUNES, 3 DE FEBRERO DE 2014 abc. es opinion ABC A LOS CUATRO VIENTOS Consulta separatista JOSÉ MARÍA CARRASCAL Els Morancs de Triana De Triana o del Raval, Los Morancos se han metido en el jardín del soberanismo sin comerlo ni beberlo. Para triunfar en las salas del Paralelo hay que pasar por la tele oficial y entregarse al dogma. Una vez allí, no tardaron en confesar su apego a la causa nacionalista dos cómicos que tuvieron ocasión de probar en sus propias carnes lo difícil que resulta ponerse de perfil ante la sistemática presión que, fuera y dentro de los platós, ejerce el separatismo mediático. Más allá de su estado de gracia, el peor chiste de Los Morancos refleja el drama de un acoso informativo programado para doblegar. El episodio protagonizado por el dúo sevillano supera el umbral de la anécdota personal y pone de manifiesto las consecuencias de un sometimiento ideológico que comienza en la escuela y se perpetúa desde hace décadas a través de un circuito cerrado de medios adictos, articulado para que el desistimiento se imponga a cualquier acto reflejo. Con más o menos gracia, Los Morancos tendrán que explicar su idea de España y del Estado de Derecho. Lo van a tener más fácil que esa inmensa audiencia catalana a la que la señal de TV 3 y sus satélites ha sometido para que, por las buenas, casi de broma, se deje llevar. En directo, la inercia. LA GRAN PREGUNTA Los nacionalistas no buscan sólo ventajas económicas, aunque no las desprecian A UNQUE el merecido ataque de Rajoy a Rubalcaba ¿cómo se atreve quien nos llevó a la bancarrota a criticar la política económica de quien nos está sacando de ella? fue lo más sonado de la convención vallisoletana del PP, la pregunta más importante hoy en España ni siquiera se planteó: ¿debe el Gobierno de Rajoy ayudar económicamente a los de Mas y Urkullu para alejarlos de la deriva soberanista? Hasta ahora, era la tesis oficial, no importaba que en Madrid gobernase el PSOE o el PP. Ayudar a los nacionalistas moderados para que no se convirtieran en radicales. Los resultados, sin embargo, no han sido nada felices. ¿De qué ha servido ceder los pingües beneficios de la lotería un 20 por ciento de los premios de más de 2.000 euros al Gobierno de Urkullu? Pues para que se aliara con Sortu para organizar la manifestación pro presos de ETA. Es sólo una muestra del mayor problema de España, la crisis incluida. Son muchas las voces que se alzan pidiendo diálogo, flexibilidad, gestos Pero, curiosamente, se le piden al Gobierno español, no al catalán o al vasco. Mientras, desde allí, no llegan más que acusaciones, distanciamientos, nuevas exigencias. Así no hay forma de dialogar ni, menos, de entenderse. Más cuando esas exigencias llegan al extremo de pedir al Gobierno español que autorice algo abiertamente anticonstitucional. A estas alturas sabemos que los favores hechos a CiU y PNV no les han alejado del radicalismo nacionalista. Al revés, les han aproximado a sus tesis, hasta el punto de gobernar de hecho con él. Como dando razón a quienes dicen que no hay diferencia de fondo entre ellos, sólo de táctica, o como si se estuvieran repartiendo los papeles, según la famosa parábola de Arzallus del árbol y las nueces, aunque queda todavía por saber quién las recogerá. Está visto que hacerles concesiones sólo les abre el apetito, tal vez porque les confirma que tienen razón, que les explotamos y tenemos con ellos esa deuda que debemos pagarles. O peor aún: que son diferentes, superiores, y ese es nuestro obligado tributo para que permanezcan con nosotros. En cualquier caso, la idea de que la singularidad fiscal vasca y catalana es la fórmula para mantener unida a España resulta hoy inadmisible, cuando las singularidades nacionales se diluyen en conglomerados más amplios, aparte de que, llevadas al terreno económico, atentan contra el principio de igualdad de los ciudadanos en una democracia. Si hay encaje de dichos territorios en España tendrá que ser en plan de absoluta igualdad, con concesiones por ambos lados, que deben empezar por su reconocimiento de que forman parte de España. Puede que sean las comunidades más ricas y avanzadas. Pero sin que eso signifique privilegio alguno. Sospecho que ni siquiera esas ventajas les satisfagan, como ha venido ocurriendo hasta ahora. Los nacionalistas no buscan sólo ventajas económicas, aunque no las desprecian. Pero su último objetivo, por algo son nacionalistas, es un Estado- nación propio. La independencia. Y pretenden incluso que se la financiemos. Los Morancos de Triana R. DOBLADO CARTAS AL DIRECTOR Marcha por la vida El denominado tren de la libertad llegó a Madrid desde Gijón. Protestaban por la reforma de la ley del aborto, que ha segado sistemáticamente cada año más de cien mil vidas humanas. Iban coreando varias consignas: Nosotras parimos, nosotras decidimos Sí, se puede y otras lindezas como La ley la hacen los hijos de las que iban a Londres a abortar No busquemos lógica, ni solidaridad ni aprecio a la vida en sus arremetidas. Sin embargo, tienen capacidad de movilizar unos cuantos cientos de personas para protestar, soslayando que están defendiendo una cultura de muerte. Y la pregunta es: ¿dónde están las organizaciones pro vida para organizar ya una gran marcha por la vida? MARÍA LUISA APARICIO MADRID Figuras nefastas para la política En el devenir de los años democráticos ha habido figuras políticas inteligentes, carismáticas, con agilidad mental, con inteligencia emocional, capaces, sagaces e incisivas, incluso algunos con cierta ironía graciosa que les habilitaba para triunfar en la palestra; otros, con un discurso ameno, capaz de hacer soportable cualquier intervención, por muy sectaria que fuese... Óscar López no es uno de ellos. Entre otras declaraciones de esta semana, en la que la marrullería de sus comentarios frente al congresos de Valladolid del PP ha sido su actividad principal, ha afirmado que si la derecha quiere ser útil, este fin de semana tiene una magnífica oportunidad y aprovecha para exigirle al Gobierno de Rajoy que retire la reforma laboral, la ley del aborto y todo lo que no le gusta a él, que es todo lo que hace el PP. Sin excepción. Si yo pudiese, le recordaría al secretario de Organización del PSOE que muchos hemos votado al PP, por y para todo eso. Cuando él gane las elecciones (y la verdad, espero y deseo que tarde mucho tiempo) reformará lo que estime conveniente. En eso consiste la democracia. JOSÉ MARÍA LORENTE HERNANDIS VALENCIA Canto a la esperanza Esperanza es guapa, juguetona y un poco caprichosa. Con sus cinco años derrocha vida en todo lo que hace. Sus preguntas son tan sencillas como profundas. Es mi sobrina preferida y el mejor ambientador de la casa: a su lado todos los problemas son relativos. Su pasión es estar con sus hermanos, y su sonrisa, el mejor antidepresivo para los mayores. A sus abuelos ya no les queda baba. Las dos primeras semanas de colegio le costaron un poco: era distinta. Ahora es la reina de la clase. Nació prematuramente, con serias complicaciones, después de que ocho especialistas recomendaran a su madre erradicar el problema. Quienes la conocen darían sin pestañear su vida por ella, porque se lo merece todo. Esperanza, con once operaciones a cuestas, conmueve con su presencia. El valor de su vida: incalculable. El precio de su muerte: los 885 euros que costaba su aborto. Solo el necio confunde valor y precio. Algunos legisladores y políticos la hubieran matado. Eso es que no la conocen. Los ocho especialistas atiborra- dos de antidepresivos miran hacia otro lado: allí donde se acumulan los 885 euros que aquella vez no pudieron ingresar. Esperanza es guapa y le gusta cantar por los pasillos. Y su canto llena su casa de vida. NACHO CONTRERAS ÁLVAREZ SANTIAGO DE COMPOSTELA La Infanta y el paseíllo El decano de los juzgados de Palma ha autorizado que la infanta no recorra a pie los 40 metros de la rampa de la vergüenza Y yo me alegro. Por fin un ciudadano en este país podrá ser juzgado sin el famoso