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SÁBADO 1.2.2014 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 35.828 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. EL PULSO DEL PLANETA VISTO Y NO VISTO La estrella televisiva que eclipsó a Barack Obama Todos los senadores y congresistas de EE. UU. querían una foto con Willie Robertson, de Duck Dynasty invitado al discurso sobre el estado de la Unión El congresista Paul Ryan y su mujer, Jana Ryan, se fotografían con Willie Robertson, que no dejó de posar para los móviles IGNACIO RUIZ- QUINTANO MILHOUSE Me sorprende el estupor causado por las notas de Oyarzábal entre la gente de derechas M EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL EN WASHINGTON L as cámaras de televisión se dirigieron a Barack Obama durante su discurso del martes sobre el estado de la Unión, pero las cámaras de los móviles de muchos congresistas estuvieron más atentas a un barbudo que estaba sentado en la tribuna del público, llevando una banda en la cabeza con los colores de la bandera americana para sujetarse la melena. Willie Robertson, uno de los actores de la popular serie estadounidense Duck Dynasty acudió al Capitolio invitado por el diputado de la zona de Luisiana donde esa familia de ficción tiene su pequeño negocio de venta de productos para cazadores de patos. Willie, que en la pantalla hace de CEO de la empresa familiar Duck Commander aseguró sentirse muy cómodo con su aspecto en un lugar como el Congreso y además en una ocasión tan solemne como aquella. Es cool estar aquí. Gran experiencia comentó, con el típico reducido vocabulario de su personaje rústico. a 6,6 millones. El canal que produce la serie, A E, dijo que retiraba momentáneamente de ella a Phil RoAFP bertson, pero al final no hubo cambios en el rodaje. Fueron los republicanos los que más No es que quienes en el Congreso entusiasmo mostraron por la presen- se fotografiaban con Willie Robertson cia de Robertson, dados los valores tra- y su esposa Korie refrendaran las podicionales la caza, la religión y otros lémicas palabras también hubo deaspectos de la llamada América mócratas que se acercaron a la pareprofunda que constituyen los ele- ja para hacerse unas selfies pero mentos esenciales del guión de Duck querían defender la libertad de la AméDynasty También cabe interpretar- rica rural de poder decir lo que pienlo como un intento de desagravio fren- sa, expresando francamente sus conte a las críticas que desde muchos me- vicciones. Y en el sur de Estados Unidios la prensa liberal dos, en el conjunto de Es cool estar como la califican los reestados que conforman aquí. Gran publicanos hubo por el cinturón de la Biblia unas declaraciones de muchos se identifican experiencia Phil Robertson, padre de dijo el actor, con con Duck Dinasty Willie, que también apaAdemás, mucha de esa el reducido rece en la serie. vocabulario de idiosincrasia es tratada con humor en la propia su personaje Controversia serie. En una entrevista con la Entre los que hicieron publicación GQ a finales del año pa- cola para esas instantáneas que rápisado, al preguntarle sobre qué es pe- damente eran enviadas a las redes socado, Phil Robertson respondió: Para ciales estuvo Paul Ryan, que fue canempezar, la conducta homosexual, y didato a vicepresidente en las elecluego otras cosas como la bestialidad, ciones de 2012. También el senador el ir durmiendo por ahí con esa mu- Lindsey Graham, uno de los que más jer y esa otra, con esos hombres A pesan en los debates sobre política las referencias a la homosexualidad exterior. siguieron unos comentarios también Mis hijos están impresionados polémicos sobre los afroamericanos. esta noche de ver a una persona, y La controversia afectó negativamen- no es el presidente Obama o el speate a la serie, que de una semana a otra ker Boehner comentó uno de los bajó de 8,5 millones de espectadores congresistas. e sorprende el estupor causado por las notas escolares de Oyarzábal entre la guapa gente de derechas, que veían en él a su Milhouse, el amigo de Bart Simpson. Al principio, Oyarzábal pasaba por nerd (impopularidad entre el sexo opuesto, obsesión por el deporte... hasta que se ha sabido que en Bachiller suspendió incluso la gimnasia. También Einstein sacaba malas notas me dice mi portero, que anda en sus ratos libres con el Abc de la relatividad de Russell, donde tan bien explicada viene la ley de la pereza cósmica. De perezoso, precisamente, acusaban sus profesores a Oyarzábal, cuyo expediente académico lo aúpa al liderazgo de las nuevas juventudes de la derecha, decidida a arrebatar a la izquierda el patrimonio del suspenso. Como diría mi dilecto Gregorio Luri, no se puede entender a Oyarzábal si no se tiene bien claro lo que hacemos cuando bebemos un vaso de agua. Para entender a Oyarzábal, como para entender a Platón, la clave está en la comprensión del concepto de deficiencia o carencia (explicación de la reminiscencia) En palabras de Luri: Somos seres deficientes que buscan calmar la inquietud de sus carencias, pero cada intento nos sitúa ante nuevas deficiencias. ¿Para qué estudiar, entonces? Al final, el estudiante que estudia se suicida: ahí están, dicen, las cifras de Singapur, cuyo contagio quiere evitar el ministro Wert dificultando las becas Erasmus que ayudan a ir al extranjero. Para Luri, la diferencia entre un estudiante de Singapur y Oyarzábal está en que aquél sabe que todo resultado académico puede mejorarse con esfuerzo, mientras que el segundo cree (con sus padres y pedagogos) que, si tiene que esforzarse, es que su profesor no ha sabido motivarlo. Claro que, para la política callejera ¡el hombre de la calle! hemos de mirar qué nos trae más cuenta, si un casi nerd como Oyarzábal, que no entra en casa, o un empollón como Lassalle, al que su mujer no deja pisar la calle.