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16 OPINIÓN SÁBADO, 1 DE FEBRERO DE 2014 abc. es opinion ABC TRIBUNA ABIERTA A LOS CUATRO VIENTOS Balance de 2013 QUE SEA SÍ A LA VIDA POR KATERINA BARTOLOMÉ TOCINO Ni somos retrógrados ni vivimos en las cavernas. Ni estamos dispuestos a que nos lleven a ellas los que, sin razón, más chillan Pero es que otros, aunque nazcan aparentemente bien y parezcan perfectos, son más vulnerables a la perversión y depravación que les permite reivindicar los derechos de la mujer frente al desamparo del concebido y no nacido, cuando tiene algún defecto. Quienes así se manifiestan no representan en ningún caso a ninguna de estas familias, y no les importa discriminar el derecho a la vida del concebido y no nacido, porque esa vida no es perfecta... Pero me pregunto yo: ¿quién decide qué es perfecto? ¿quién tiene la vara de medir, a priori, qué es una vida perfecta? ¿por qué el derecho de una mujer a su propio interés, a su propia comodidad y egoísmo, puede ser superior al derecho fundamental consagrado en la Constitución del derecho a la vida y, en este caso, además, de su propio hijo? ¿acaso no es esta la más grave de las discriminaciones y usurpación de derechos de quien, por ser aún concebido y no nacido, no tiene nadie que le defienda? A Madrid le salen las cuentas Sin los recortes en servicios públicos que, como la sanidad, han marcado la gestión en comunidades como la catalana o la andaluza, Madrid hace balance de un 2013 que la sitúa a la cabeza de la recuperación. Con un déficit de solo el 1,03 por ciento, la deuda más baja de España y una tasa de crecimiento positiva, Madrid se convierte en motor del cambio de ciclo. Sus saneadas cuentas le permiten financiarse al margen del FLA y empezar a tirar del carro de España, el mismo que otros tratan de paralizar con sus exigencias malabares. Q UÉ gran orgullo tiene que sentir en estos momentos el ilustre jurista y político José María Ruiz- Gallardón al comprobar la valentía que su hijo, brillante fiscal y hoy ministro de Justicia, está demostrando en defensa de la vida. Creo que es justo recordar que la defensa de la vida en España, desde un punto de vista jurídico y político, va ligada al apellido Gallardón. Fue en 1985, antes de la sentencia del Tribunal Constitucional, cuando el primer Gallardón enarboló la defensa del derecho a la vida del no nacido con intensos debates frente a Cristina Almeida o María Teresa Fernández de la Vega, entonces juez, no política. Y es un orgullo que, 19 años más tarde, sea su sucesor, hoy ministro de Justicia, quien afirme con valentía que el progreso en el siglo XXI no es desproteger a los más débiles. No puede ser que tengan menos derechos los que tienen algún tipo de discapacidad que los que no la tienen le he escuchado afirmar recientemente. Los que nos oponemos a la ley del aborto en su redacción actual sé que somos tachados por algunos, como poco, de retrógrados. Pero eso no así. Ni somos retrógrados ni vivimos en las cavernas. Ni estamos dispuestos a que nos lleven a ellas los que, sin razón, más chillan. Eliminar en el actual anteproyecto de ley de protección de la vida del concebido y no nacido el llamado tercer supuesto que permite el aborto por malformaciones en el feto, porque en eso consiste el aborto eugenésico que quiere suprimir el ministro, es un deber moral, y no una vuelta a las cavernas. Yo no soy una persona retrógrada ni arcaica, y estoy muy contenta de que se elimine este tercer supuesto. Soy una madre de familia, felizmente casada. Somos padres de cuatro hijos; la mayor, de nueve años, con síndrome de Down. Soy una mujer moderna y trabajadora, con un marido vanguardista, unos hijos maravillosos y con la mejor y mayor prueba en nuestras vidas de que Dios existe: nos ha dado a Claudia. A los que les parezca cursi, o que me dirijo solo a creyentes, que dejen de leer, porque yo escribo para valientes. Escribo para gente del siglo XXI, que quiere un mundo mejor, un mundo en el que todos cabemos, porque todos tenemos los mismos derechos. Un mundo en el que todos aspiramos a lo mejor para los nuestros, aunque no siempre sea lo más fácil ni, por supuesto, lo mas cómodo. Yo me siento una mujer privilegiada, porque gracias a Claudia hemos tenido el enorme privilegio de hacernos fuertes; el privilegio de aprender a afrontar la vida de cada día con determinación, sin vacilaciones; el día a día de una vida escrita sobre renglones torcidos. Nos hemos unido como familia. Nos queremos, nos respetamos. Y hemos aprendido que ni el mundo ni ninguno de sus habitantes somos perfectos. Todos somos imperfectos. Unos, porque nacen así, con menor coeficiente intelectual, o menos agraciados físicamente, o con problemas motóricos... CARTAS AL DIRECTOR Balanzas fiscales De nuevo las balanzas fiscales vuelven a estar en el candelero y acompañadas, cómo no, de polémica. Personalmente, pienso que son datos muy sujetos a arbitrarias hipótesis de cálculo y de dudosa utilidad práctica. De hecho, ningún país de Europa publica balanzas fiscales, a pesar de que algunos lo digan. Ni siquiera Alemania, Austria, Bélgica o Suiza, estados federales o confederales con un elevado grado de descentralización, publican ni han publicado nunca balanzas fiscales. Recuerdo que a un político alemán le preguntaron una vez por qué Alemania no las publicaba. Y respondió con dos razones: la primera fue que eran cálculos subjetivos y manipulables que aportaban muy poco. Y la segunda es que solo servirían para crear tensiones interterritoriales dentro de Alemania. Creo que no iba desencaminado. ANTONIO SANZ LÉRIDA PIEDRA ¿Qué democracia es la que empieza por no reconocer el derecho fundamental a la vida, sobre la base de una discapacidad de cualquier tipo? ¿Cómo se puede amparar por ley esta discriminación aún más injusta que otras? Aprendamos a no callar esta injusticia. No sea que por chillar más, por hacer más ruido que otros, unos acaben siendo más iguales que otros como en la granja de Orwell. Luchemos por que cada vez seamos más los que nos alegremos de que sigan naciendo hijos, que nos hagan ser más humanos, menos egoístas, más realistas, más generosos, más entregados y comprometidos. Hijos que, en definitiva, nos hagan mejores personas porque nos hacen querer y trabajar por un mundo mejor para ellos y para todos. Es verdad que hablo de lo que conozco, que es el síndrome de Down, porque la ciencia se ha ensañado con ellos, haciendo que la trisomía 21 se convirtiera en una especie en peligro de extinción, y señores... es un error. No conozco a nadie, con un niño con síndrome de Down en su familia, que no reconozca, con el corazón en la mano, la felicidad que incluso ya mayores han ofrecido siempre. Por dura que fuera la aceptación de la realidad en un primer momento que lo es son personas que no dejan indiferente a nadie. En nombre propio, pero estoy segura de que hablo en nombre también de muchos, muchos españoles que queremos que este anteproyecto confirme y sea sí a la vida. Gracias, ministro. ¡Ay, Manuela! Antes de la famosa Noche de los Cristales Rotos la del 9 de noviembre de 1938 la Gestapo ya había conseguido uno de sus objetivos primarios: identificar por todos los