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18 ESPAÑA SÁBADO, 4 DE ENERO DE 2014 abc. es españa ABC El etarra José María Piriz, poco después de salir de la cárcel de Jaén EFE Pedraz permitirá la infamia de los presos etarras de acuerdo con el fiscal La libertad de expresión y reunión, que el acto sea en un lugar cerrado y la imposibilidad de actuar de forma preventiva, claves de su decisión NATI VILLANUEVA MADRID A penas unas horas antes del comienzo del acto etarra previsto para las doce y media de la mañana de hoy en Durango (Vizcaya) el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz dictará un auto en el que permitirá que, entre otros, 63 etarras excarcelados tras el fin de la doctrina Parot valoren el último comunicado del colectivo de presos de ETA. Fuentes jurídicas señalaron que el magistrado tiene previsto tomar esta decisión tras conocer el informe de la Fiscalía favorable a la celebración de este acto, si bien con una orden clara a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: que estén atentas a las consecuencias que pudieran derivarse de esta reunión por si fueran constituti- vas de un delito de enaltecimiento del terrorismo o de humillación a las víctimas. Tanto para el magistrado como para el Ministerio Público han resultado determinantes los informes policiales de Ertzaintza, Guardia Civil y Policía (los dos últimos, solicitados ayer mismo por el juez) que coinciden en dos puntos básicos para quienes tienen en su mano la posibilidad de impedir esta reunión: primero, que será a puerta cerrada (aunque se ha convocado a medios de comunicación para dar la mayor difusión posible a lo que allí se hable) y segundo, que ha sido un particular sin aparente vinculación con ETA el que se ha encargado del alquiler del local. Al margen de aclarar los extremos que solicitaba el magistrado en su providencia del pasado jueves, la Policía da en su informe un paso más que los de los otros dos Cuerpos, y en su es- crito alude al frente de makos y a los vínculos entre el colectivo de presos etarras (EPPK) que fue el encargado de informar en qué consiste este acto, y la banda terrorista ETA. Dignidad y Justicia y la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) habían pedido en la Audiencia Nacional la prohibición de esta cita por considerar que su finalidad es apoyar al resto de los miembros de ETA que se encuentran encarcelados. El hecho de que el juez Pedraz dejara para hoy mismo su decisión acerca de la prohibición del acto solicitada por las asociaciones de víctimas, ya aventuraba cuál iba a ser el sentido de su resolución. La Fiscalía había concluido su informe a media tarde, y el magistrado, de guardia esta semana, habría tenido tiempo de sobra para dictar su auto. Sin embargo, distintas fuentes jurídicas coinciden en asegurar que incluso antes de que llegaran al juzgado los informes policiales, el instructor tenía claro, como otros de sus compañeros de la Audiencia, que desde el punto de vista legal había poco que hacer para detener la convocatoria. Y ello, por varios motivos que previsiblemente desgranará hoy Pedraz en su resolución: primero, porque el llamado grupo de intermediación en- tre el EPPK y los partidos políticos el que ha promovido esta convocatoria, no tiene relación con ETA, según han puesto de manifiesto las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; segundo, porque lo que se va a valorar es un comunicado (el del colectivo de presos etarras) que no tiene contenido delictivo Si fuera así, la Fiscalía ya habría intervenido, añaden las fuentes antes citadas. En ese comunicado los presos aceptaban el sufrimiento y daño multilateral causado y accedían a someterse a los cauces legales para conseguir excarcelaciones de forma escalonada e individual Sin derechos restringidos Otro punto importante es que la reunión se va a celebrar en un lugar cerrado: el Café- Teatro Antzokia, lo que supone un encuentro entre particulares que además recuerdan las fuentes no tienen restringida ni su libertad de movimientos ni vetado su derecho de reunión Cuestión distinta es que de esta cita pudiera derivarse algún ilícito penal (ya sea enaltecimiento del terrorismo o humillación a las víctimas) en cuyo caso las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tendrán que estar pendientes de que nada de esto ocurra. En principio