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94 MADRID DOMINGO, 29 DE DICIEMBRE DE 2013 abc. es madrid ABC Guadarrama Rutas ocultas en el Parque Nacional Cartel explicativo desde el mirador de Quebrantaherraduras ISABEL PERMUY El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y, en especial La Pedriza, ofrecen 10 rutas a pie que enganchan MARÍA ISABEL SERRANO MADRID Espacio natural lleno de belleza Borja Sarasola consejero de Medio Ambiente, cuenta a ABC su pasión por el primer parque nacional de Madrid. Acumula dice tal cantidad de pistas, caminos y senderos que conocerlo en su integridad es casi imposible. Quienes vengan como turistas, quizá necesiten repetir varias veces. Lo maravilloso de ese entramado de sendas es que nos permite disfrutar, casi palmo a palmo, de espacio natural y de toda su riqueza. Es importante que quienes se acerquen a este parque lo hagan con el máximo respeto a su conservación, el mismo que le han demostrado tantas y tantas generaciones anteriores y que han permitido que hoy goce de la máxima protección. Por eso, sus 800 kilómetros de caminos, cuatro centros de atención a visitantes y 21 áreas recreativas adquieren especial importancia en el uso público y racional del Parque y su zona de influencia E n el bosque siempre encuentras amigos. Es el espíritu de la Naturaleza. Que se cumple en cualquiera de las 10 sendas del Parque Nacional del Parque de Guadarrama. Aquí, entre las impresionantes moles de granito de La Pedriza, dentro del parque y su zona de protección, es verdad que uno nunca se siente solo. Con todo el que te cruzas, hacia arriba o hacia abajo, te saluda. Es proverbial. No hace falta que os conozcáis. Es que la belleza y la tranquilidad lo ponen muy fácil. Recorremos una senda en La Pedriza. La mañana no puede estar más a nuestro favor. Sol y un frío de narices. Por eso las llevamos tapadas. Pero nada más empezar el camino, en el Mirador de la Quebrantaherradura, ya gritas: ¡Vaya vistas! ¡Señorita, pues espere a seguir ascendiendo. No se lo imagina! me dice un simpático montañero, que remata la senda. Perdonen por la licencia. Pero es que a esta servidora La Pedriza le devuelve a sus años mozos, aquellos en los que con su bávaros, sus botas Camet mixtas y sus medias especiales que no dejaban pasar la humedad, se anduvo estos parajes y, además, escaló el Yelmo y el Pájaro. Luego hizo sus correspondientes rápeles, para descender. Porque en la montaña, ya se sabe: todo lo que se trepa, se destrepa Tuve buenos maestros del Club de Alpinismo Peñalara y del de Cumbres. Pablo Sanjuanbenito, responsable de Áreas Forestales, es nuestro guía es este recorrido. Un placer, oiga. Se lo sabe todo y lo cuenta con entusiasmo. No quiere que se pase nada pero, solo con sus datos, podríamos escribir un desplegable. Venga, ánimo. Clase de medio ambiente En el Mirador de Quebrantaherradura Pablo nos explica que, cerca, está el nacimiento del río Manzanares, en el Ventisquero de la Condesa, junto a La Bola. Y que por ahí anda el Yelmo (1.717 metros de altura) el Barranco de las Honces, la Gran Cañada, el Cancho de los Muertos o Las Torres, con sus 2.015 metros hacia arriba. Así, según vamos hablando (sin perder de vista al pedrusco de granito que tendremos que sortear esta vez) nos cruzamos con profesores y alumnos del Colegio Casvi. Una de las estudiantes de segundo de ESO, lo tiene clarísimo: Estar fuera es mejor que estar en el aula. Si encima es para que nos explique todo lo que hay en la Naturaleza, mejor. Esto es precioso y con muchos secretos Su profesora, Ana Avendaño, asiente. Desde el fondo, la educadora ambiental del parque nacional, Cristina Urrea, coincide en que la Naturaleza hay que verla, tocarla, respirarla o disfrutarla De las 10 sendas que ofrece el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, el primero de la categoría de máxima protección en Madrid, hay cinco más frecuentadas y otras cinco más desconocidas pero más bonitas. En todo el parque y su zona de influencia protectora, se ofrecen 800 kilómetros de sendas. Las hay para todos los públicos. Tanto si se trata de familias como si son alpinistas o montañeros experimentados. Aquí se mezclan naturaleza, arte, cultura e historia. Todo tiene su sitio. Vamos con las sendas, las más populares. La primera es la Senda de los Miradores. Naturaleza y cultura se dan la mano en este sencillo y fácil recorrido circular de 9,3 kilómetros y unas tres horas de duración. Arranca desde el fondo del Valle de la Fuenfría, en Cercedilla, junto a una antigua calzada borbónica. Este es el camino utilizado, hace más de un siglo, por los pri-