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80 GENTESTILO A ESTA ALTURA DOMINGO, 29 DE DICIEMBRE DE 2013 abc. es estilo ABC MARTA BARROSO Cabalgatas En el Nacimiento de los March, figuran tres cabalgatas: una turca, otra mora y la tercera oriental o levantina EL CIERRE Me fusiono con el tono del cielo y me dejo llevar por una extraña melancolía E stoy tan gris como el día. Acromática. Luminosidad media, por no decir nula. Exterior e interiormente. Grisácea, apagada, sin brillo, sin gracia, sin ningún matiz que indique un destello de luz que me transforme en un algo cromático. Lo intento y no lo consigo. No me pasa nada especial, pero así me siento. Me fusiono con el tono del cielo y me dejo llevar por una extraña melancolía que se apodera de mí. No quiero que se transforme en tristeza. No permito que se convierta en desidia. No puedo abandonarme al abandono porque he de cumplir con mis obligaciones. Cuánto me ha costado arrancar a escribir. Pero el tiempo pasa, la entrega acecha y estas palabras tienen que llegar a su destino antes de que el cierre sea un hecho consumado. El temido límite con el que se encuentra cualquier periodista a la hora de entregar su trabajo para que arranque la primera edición del diario. Angustiado, soplando o resoplando, el profesional ruega por un escrito lo más digno posible mientras la obligación de acabarlo pesa como una espada de Damocles. Es la presión que oprime cada día a un escritor de periódico. La que actúa contra reloj y consigue tantas veces que oficio e inspiración se fundan en un último esfuerzo para conseguir que el punto final de una crónica, un reportaje o una columna, se escriba en el último instante. Incluso en situaciones adversas. El cierre es el cierre. Estés como estés. Gris, opaca, melancólica. Como hoy. La culpa la tiene otro cierre. El del año que acaba. Al que puse el punto final hace ya tiempo. No tengo intención de resumirlo. No quiero mirar hacia atrás y comprobar como cierto el dolor de algunos hechos. Esa pérdida incomprensible, esa tristeza infinita, esa pena incuestionable. Lo que de verdad importa. Lo que deja en segundo o tercer plano otros hechos que hacen sufrir. Aunque sea una mentira que duele, una traición a tus espaldas, unas palabras que hieren. Pequeñas verdades importantes a las que hay que descargar de importancia. No merecen la pena. Pero no me tomen muy en serio. Hoy he desnudado mi alma porque no he sabido hacer otra cosa. Una mujer corriente con pensamientos corrientes. Deseando, por una vez, que llegue la hora de cierre. De este año acabado en 13. Les deseo todo lo mejor para el que viene. Feliz 2014. Un Nacimiento napolitano, el tesoro navideño de los March Reunido por Bartolomé, segundo hijo de Juan March, destaca por su elevado valor artístico PATRICIA ESPINOSA DE LOS MONTEROS MADRID época el de los duques de Medinaceli (hoy propiedad de la duquesa de Cardona) que instalaban en su Casona de la Castellana; o el de los duques de Alba en Salamanca, que fue un regalo del conde de Monterrey al Convento de las Agustinas Recoletas, vecinas del Palacio y en cuya clausura ingresó su hija. Un mecenas de los 60 Entre los privados, uno de los mas completos y de mayor calidad es el que atesoró Bartolomé March (1917- 1998) hoy uno de los tesoros mas apreciados en la Fundación mallorquina que lleva su nombre. ¿Su historia? Sencillamente, la de un personaje amante de la belleza y del arte. Todo un mecenas de los años 60. Bartolomé era hijo del empresario Juan March (1880- 1962) artífice de una inmensa fortuna. Dicen los historiadores que cuando falleció, hace ya 51 años, era la sexta o séptima del mundo. La madre de Bartolomé fue Leonor Ser- El de Palacio Real, el del Príncipe, el de la Encarnación o el museo de Artes Decorativas, por no hablar de los Nacimientos que estos días se exhiben en lugares públicos y museos de toda España. Pero hay mas, pues, siguiendo una costumbre que viene de lejos, toda casa cuenta con el suyo particular, grande, pequeño, murciano, popular o napolitano, adquirido en la plaza Mayor o en Sotheby s. Una costumbre que parece ser que data de Carlos III, aunque hay quien la centra en la época de los Reyes Católicos. Entre los privados fue famoso en su Una de las escasas imágenes que se tienen de Bartolomé March ABC