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50 SOCIEDAD SÁBADO, 7 DE DICIEMBRE DE 2013 abc. es sociedad ABC El caos autonómico acorrala al turismo de la caza El sector apela al sentido común para acabar con las 17 normativas que frenan el impulso de una actividad que genera 4.000 millones anuales ALEJANDRO CARRA MADRID Caza de paloma en Álava spaña es uno de los mejores lugares del mundo para cazar. Pero esta actividad, que en otros países es mimada por la fuente de ingresos que supone, no goza aquí del mismo apoyo. No al menos como reclama un sector que mueve al año casi 4.000 millones de euros, y que si la legislación ayudara a profesionalizar, podría poner sobre la mesa un 40 por ciento más. El turismo cinegético es una mina en Sudáfrica, Namibia y los países del Este, que están aprovechando los complejos de España para atraer a los cazadores de alto poder adquisitivo a los que aquí cada vez se les complica más su afición. Pero también es una fuente de ingresos notable en Estados Unidos, en Canadá, en Argentina o en Suecia. Incluso países del centro de Asia, como Kazajistán o Tayikistán, y otros de las grandes cordilleras asiáticas, explica Juan Pascual Herrera, de la Fundación para el Estudio y la Defensa de la Naturaleza y la Caza (Fedenca) están empezando a olfatear el negocio y a tender reclamos a nuestros cazadores para ofrecerles piezas únicas y con toda una aventura alrededor. Hay cazadores que se están desplazando a países como Irán para cazar jabalíes gigantes Andrés Gutiérrez, presidente de la Real Federación Española de Caza se lamenta de que en los países del Este o en Sudáfrica, el sector cinegético es el tercero o cuarto en importancia para el PIB, y aquí está abandonado. España es uno de los países del mundo que más cazadores exporta, cuando somos un vergel para la caza. Estamos dejando que en plena crisis, el dinero de nuestros cazadores salga fuera y el de los extranjeros no entre porque no se les facilitan las cosas Pese a la espectacularidad de piezas de lugares lejanos que todos te- E nemos en la cabeza, Andrés no tiene dudas. A Sudáfrica, a por un elefante o un hipopótamo, se va una vez en la vida. Pero quien asiste una vez a una auténtica montería española, repite siempre que puede. Cuidando la caza, podríamos resultar tan atractivos como Sudáfrica Un laberinto normativo De idéntica opinión es Alonso Sánchez Gascón, abogado especializado en temas de caza, asesor de la Federación, escritor de libros de caza y, sobre todo, hijo y nieto de guardas de caza en Sierra Morena. Desde la Federación hemos redactado una ley básica, un borrador, que se ha presentado al Ministerio de Medio Ambiente para que hagan de una vez por todas una sola ley para todo el territorio español. Es de sentido común. No puede ser que ahora mismo haya que tener licencias para cada una de las CC. AA. en las que se quiera cazar y que, además, en muchas de ellas te exijan un examen de cazador. ¡A cazar se aprende cazando! Hacerte identificar unas siluetas de conejo en unas láminas es de chiste, si no fuera por todas las tasas que tienes que pagar. En este país hay cosas tan disparatadas como que hace años figuró en el baremo de especies silvestres la prohibición de cazar en Madrid ¡una foca monje o un oso pardo! Se conoce que copiaron la lista de otra comunidad para ahorrar esfuerzo. Pero no hay que mirar mucho al pasado, hace bien poco, en el País Vasco, donde las Diputaciones tienen las competencias, cada una decidió sacar su ley de caza. Menos mal que se dieron cuenta de la que se iba a montar y rectificaron Al margen de los motivos económicos, el tema de la seguridad es también muy importante. Y desde el sector insisten en la necesidad de profesionalizar una actividad en la que se manejan armas. Albert Ituren, profesor titular de Derecho Administrativo en la Universitat de Valencia y di- BLANCA CASTILLO