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22 PRIMER PLANO 75 aniversario Su vida en Grecia SÁBADO, 2 DE NOVIEMBRE DE 2013 abc. es ABC Amigas con las que aún mantiene contacto rememoran para ABC la niñez y juventud de Doña Sofía en Atenas Álbum familiar Recién nacida Primera imagen de Doña Sofía, nacida Princesa de Grecia, con su madre, la Reina Federica en 1938 Una joven estudiosa que nunca se quejaba BEGOÑA CASTIELLA CORRESPONSAL EN ATENAS En Atenas Dos imágenes de Doña Sofía tomadas en el Palacio Real de Atenas en 1948. A la derecha, durante una visita a la Acrópolis con la profesora Arvantopulou l 2 de noviembre de 1938 nació la primera hija del entonces Príncipe Heredero de Grecia, Pablo, y su esposa, Federica, Princesa de Hannover, hija del Duque de Brunswick y de la Princesa Victoria Luisa de Prusia, que a su vez era la hija única de Káiser Guillermo II. Sus padres se habían casado el 9 de enero de ese año y estaban profundamente enamorados. Como era costumbre entonces, nació en casa, un palacete situado en el barrio de Psijicó a pocos kilómetros de Atenas. Y querían llamarla Olga, como su bisabuela rusa la Reina Olga, que era prima carnal del Zar Nicolás III y esposa de Jorge II, fundador de la dinastía griega. Pero nada más enterarse de que era niña, los atenienses que habían acudido a las puertas del Palacio empezaron a gritar: Sofía, Sofía el nombre de su abuela Sofía de Prusia, esposa del Rey Constantino I, porque en Grecia los primogénitos llevan el nombre de los abuelos. Pocas semanas después, la bautizó Su Beatitud Crísanthos, el entonces arzobispo de Atenas y primado de la Iglesia Ortodoxa, en el Gran Salón del Palacio Real de la capital. Y fue un bautizo solemne pero pequeño, presidido por su padrino, el Rey Jorge II, hermano de su padre. Asistieron sus abuelos y tíos alemanes. No pudieron asistir sus madrinas, la Reina Elena de Italia ni la de Inglaterra. Eran tiempos difíciles y se preparaba una guerra mundial. Además de Sofía, se llamó Margarita Victoria Federica. Sus primeros años transcurrieron en Psijicó, donde también nació su hermano Constantino. Pero la Segunda Guerra Mundial trajo la invasión primero italiana y luego alemana y el abandono de Grecia hacia el exilio en 1941: primero en Suráfrica, donde nació su hermana pequeña la Princesa Irene, y luego en Egipto incluyendo otras escalas. Al terminar la guerra, la familia pudo volver a Grecia en septiembre de 1946 tras el referéndum exigido por Churchill, que mostró que el 65 por ciento de los votantes quería el regreso de la Monarquía. Sofía, tras tantos cambios E y mudanzas, se instaló con sus padres y hermanos de nuevo en el palacete de Psijicó, que había sido utilizado por los invasores y tuvo que ser reformado. Iba a clase en un anexo del palacio con niñas griegas. Pocos meses después, falleció su tío el Rey Jorge II que murió sin hijos y su vida cambió de nuevo antes de cumplir nueve años: sus padres se convirtieron en los Reyes de Grecia y a partir de entonces vivieron entre el Palacio Real y la finca de Tatoi, al norte de la ciudad. Cariñosa, siempre sonriente, cercana a su padre Así la recuerda el almirante Yorgos Moralis, que fue ayudante de campo del Rey Pablo. Quienes les rodeaban entonces rememoran la sencillez con la que permanecía unida con poco presupuesto esta Familia Real. También, cómo les gustaba a todos hacer excursiones, montar a caballo y navegar. Había viajes y visitas de familiares reales, ya que sus padres estaban relacionados con toda la realeza europea. Sofía era buena alumna, le interesaba la arqueología. De hecho, con su profesora, la temida señorita Arvantopoulou, y su hermana, publicó dos libros sobre sus excavaciones en Tatoi que ahora se han reeditado en España. Y le gustaban las acampadas de las Guías griegas, donde se relacionaba con sencillez con muchas niñas de su edad. Una guía griega Doña Sofía fue una joven más en la Grecia de su tiempo. En las imágenes, en dos actos de las denominadas Guías griegas Internados en Alemania Después, enviaron a Doña Sofía interna a la férrea Schloschule de Salem, en Alemania, dirigida por su tío el Príncipe Jorge Guillermo de Hannover. Se cuenta que añoraba su casa, pero que se adaptó a la disciplina germánica y a hablar sólo en alemán. Ella dominaba el griego y el inglés. Al terminar sus estudios de secundaria pudo estudiar puericultura: le encantaban los niños y quería aprender a cuidarlos. Lo hizo durante dos años en la nueva escuela de puericultura creada por el pediatra Spíros Doxiadis en el centro Mitéra (Madre en griego) Sus compañeras la recuerdan como una alumna más que no era interna pero llegaba prontísimo por la mañana conduciendo su propio cochecito y que estudiaba y hacía lo que todas: desde La Familia Real Los Reyes Pablo y Federica de Grecia con sus tres hijos. La Reina Federica y la Princesa Irene sostienen en sus brazos unos perros. En mi familia siempre ha habido perros comenta Doña Sofía