Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LUNES 28.10.2013 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 35.732 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. EL BATALLÓN DE LOS PERPLEJOS Por Álvaro Martínez Quintanilla y el problema de la educación Si un país gasta más por alumno y tiene más y mejor pagados profesores que la media, ¿por qué encabeza todas las listas de fracaso escolar? Premio a quien resuelva el enigma JOSÉ CARRILLO RECTOR MAGNÍFICO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE ¡Magnífico! rector S -Q JAIME GARCIA uintanilla, a la pizarra. -Otra vez yo, profe. -No murmulle, Quintanilla. Coja la tiza y escriba los datos del problema: Un Estado gasta en educación más que la media de los países de la OCDE, tanto en enseñanza primaria, como en secundaria y superior. ¡Esa letra, Quintanilla! Seguimos. Tras pagar ese dineral (7.390 dólares por alumno) que sale de los impuestos que pagan todos sus contribuyentes, ese Estado encabeza la estadística de abandono escolar con el 28,8 frente al 14,5 que presenta como media la UE. No hay otro país por encima en número de estudiantes que cuelguen los libros. Todos presentan mejores cifras que el de nuestro problema. Rumanía, Italia, Portugal, Francia, Bélgica, Letonia, Chipre... Quintanilla, ¿cuál es la capital de Chipre? ¿Budapest? -Me lo temía. Siga anotando los datos. El profesorado está mejor remunerado que la media de los países de la OCDE, hay menos alumnos por aula y el PIB per cápita dedicado a educación también es superior a la media. ¿Qué es el PIB per cápita de una cosa, Quintanilla? -Ni idea, profe. -Ya. Es el esfuerzo económico que dedica un Estado a una cosa por cada habitante de ese Estado. Es decir, el interés que un país se toma en un asunto. En fin, que con todo ese esfuerzo, el Estado de nuestro problema presenta las peores calificaciones posibles en el Informe Pisa, que es un estudio que mide los conocimientos de los escolares de los países de la OCDE. Y no le pregunto qué es la OCDE, Quintanilla, porque hoy no me apetece cortarme las venas. Así que siga con los datos. En el último informe Pisa, los chavales de ese Estado estaban 12 puntos por debajo de la media en competencia lectora, 13 puntos en competencia matemática y 14 en competencia científica. Quintanilla, escríbame bien esos cuatros que parecen nueves... -Es la tiza, profe. -Ya. Recopilemos. Si ese Estado gasta más que la media de los países de su entorno en educación, si sus profesores están mejor pagados que la media de colegas extranjeros y hay menos alumnos por clase, ¿por qué, Quintanilla, ese país presenta las peores calificaciones comparadas posibles y encabeza todas las listas de ceporrismo escolar, bachiller y universitario a nivel europeo? ¿También en los estudios superiores? -También Quintanilla, también. Anote. Sólo un tercio de los universitarios de ese país terminan la carrera a curso por año, es decir, sin repetir, un 10 menos que la media; y la tasa de abandono en los campus es también del 30 el doble que la europea. Me ha escuchado, ¡el doble! lo que hace que todos los años se tiren a la basura 3.000 millones de euros. En ese Estado, por si le sirve para despejar la incógnita, hay 79 universidades (públicas y privadas) divididas en casi 300 campus y ninguna de ellas está entre las doscientas mejores del mundo por su excelencia. En las públicas, el alumno no paga mucho más del 10 del coste real de la matrícula. Pero no se me escabulla con preguntitas. Vistos todos estos datos que ha anotado, Quintanilla, ¿es necesario cambiar la Ley educativa? ¿Cómo resolver el problema? -No sé. Los de las camisetas verdes, llenas de dicen que la culpa de todo es del ministro Wert. -Aprobado, Quintanilla. La comunidad de la verde ha concluido que la culpa de todo la tiene Wert y ya está. Que todo siga igual iguiendo una acendrada tradición familiar, a José Carrillo Menéndez (París, 1952) no le gustan nada los editoriales del ABC. Tanto parece que los detesta que el otro día hizo una nota oficial, e insólita, de protesta contra las opiniones que contenía uno, crítico con el hecho de que expulsase a la Policía del campus de Somosaguas cuando trataba de evitar que unos vándalos encapuchados se apoderasen del recinto. Así entiende el rector magnífico la libertad de prensa y la libertad de expresión. A Carrillo se le supone experto en la Complutense. Al menos debería serlo pues lleva trabajando en ella desde 1976, antes incluso de que el PCE fuese legalizado y su padre detenido con la famosa peluca que le pagó Teodulfo Lagunero. Una década después ya era catedrático de Matemática Aplicada y nueve años más tarde, decano de la facultad, paso previo a alcanzar el rectorado, en 2011, con la promesa de devolver a la institución el papel que le corresponde y colaborar con las instituciones Dos años después, apenas se habla con ellas. Porque el papel ha salido en números rojos, económicos se entiende. Con una deuda desorbitada (unos 150 millones a final de año) y varias facultades cayéndose en pedazos, Carrillo ha acometido estos días una purga en su equipo rectoral cuatro destituciones y dos dimisiones para acallar la contestación interna por algún nombramiento en su vasto y bien remunerado grupo de asesores y personal administrativo. Más de 100.000 euros anuales cobran la gerente y la secretaria del Consejo Social. Pese a la asfixia económica, no descontará al personal huelguista ese día de la nómina. Paga Carrillo. Lo más perdurable de su gestión es el monolito levantado en homenaje a las Brigadas Internacionales, que tiene orden judicial de retirada por ser ilegal y que Carrillo se niega a acatar. ¿Lo último? Su respaldo expreso a las protestas estudiantiles se saldó con barricadas, coacciones y asalto de aulas. Dos y dos son cuatro, matemática pura. ¡Magnífico! rector.