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36 ABCdelDEPORTE Liga BBVA Jornada 10 LUNES, 28 DE OCTUBRE DE 2013 abc. es deportes ABC Con el cuchillo entre los dientes La intensidad y dinamismo del Atlético supera con creces a un aseado, pero pacato y etéreo, Betis JOSÉ MANUEL CUÉLLAR MADRID Se acerca la hora del partido, esa en la que los jugadores llegan a la antesala de las escaleras que asoman al terreno de juego. Son minutos en los que la mente se va al umbral de los gladiadores cuando salía a la arena circense. En el Calderón esa sensación se acrecienta cuando el visitante oye gruñidos al otro lado de la tapia, que no es la del cementerio, pero lo parece. Es la fiera que amenaza, gente que muerde las esquinas, sangre en la mirada. Da igual el rival, da igual la competición, da igual el momento... El Atlético sale a la arena, ruge el Calderón y los jugadores, cuchillo entre los dientes, se lanzan a por el rival con la fe y el convencimiento de los poseídos, poseídos por el cholismo. Esta vez el rugido se extendió hasta la red porque a los 14 segundos la joya de la cantera y del fútbol español, Oliver, encontró un pase de la muerte para hundir el puñal en el costado bético. 14 segundos y el Betis estaba contra la pared, acorralado y angustiado. Lo bueno que tiene el equipo de Mel es que juega al fútbol, y sabe jugar muy bien. Se descompuso poco con este gol el Betis porque siempre quiere tocar, ir arriba y ser fiel a sí mismo. Se expandió por el tapete verde con orden, finura y buen aseo en el movimiento del balón en una escena que quería ser real y era solo una pose. Derrumbe total Al Atlético le dio igual. Diez metros más arriba o diez metros más atrás, la intensidad y ritmo que imponía a sus movimientos era brutal, altísimo, dos marchas más que este rival, que cualquier otro rival. El clásico del día anterior parecía un partido de la tercera edad al lado de los de rayas, que corrían como locos, con o sin balón. Cada contra era medio gol rojiblanco. Al Betis le salvó Sara, con muy buenas paradas, y el árbitro, que se comió un claro penalti de Jordi a Diego Costa que, como siempre, estuvo en todo lo que acontecía por ahí arriba. A fuer de ser sinceros, no todo en el Atlético fue ir por el balón con los ojos inyectados en acero pa los barcos. Hubo también buena circulación de balón, con excelentes cambios de orientación y buen toque en gente como Oliver y Tiago, que son futbolis-