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ABC DOMINGO, 27 DE OCTUBRE DE 2013 abc. es estilo GENTESTILO 119 La cara más infantil de Blanca Marsillach La actriz y empresaria inicia un nuevo proyecto dentro de su programa de teatro social JULIO BRAVO MADRID Los emprendedores son, hoy en día, un valor al alza. En el teatro hay muchos, que buscan la salida de muy distintas formas, pero ninguno supera la constancia y la perseverancia de Blanca Marsillach. Hace ya años que desarrolla junto a su alter ego profesional, Elise Varela, su proyecto de teatro social: al programa educativo para estudiantes de bachillerato, el programa para mujeres víctimas de la violencia de género y el programa para personas con discapacidad intelectual y sensorial, suma ahora uno destinado a concienciar a los niños sobre el reciclaje y el calentamiento global. Cuenta la actriz y empresaria con la colaboración de dos organizaciones, Ecoembes y Ecovidrio, y mañana lunes se levantará el telón de este nuevo proyecto con el estreno de El cuento mágico una obra de teatro infantil que verá la luz en el teatro Casa de Vacas, en el Retiro madrileño. Nunca me he sentido más llena que preparando estos proyectos asegura una sonriente Blanca Marsillach Me gusta hacer cosas distintas, lo llevo en los genes. A papá Adolfo Marsillach tampoco le gustaba estarse quieto. Y estoy muy orgullosa del tipo de teatro que estoy desarrollando, me hace sentirme útil y me produce mucha satisfacción El cuento mágico con el objetivo de reforzar el uso del reciclaje, es el primer paso de este nuevo proyecto, pero en diciembre se estrenará El toro y el banquero con el que Blanca quiere aportar su granito de arena en la educación acerca del calentamiento global. Las dos tienen como destinatarios los niños. Es muy bonito trabajar para ellos, la respuesta es más sincera y espontánea que la de los adultos Ella no actúa, pero antes de cada función se pondrá frente a los niños en el escenario para anticiparles lo que van a ver. En ese momento confiesa Blanca me vuelvo una niña, como ellos. El teatro, al fin y al cabo, es un juego, y los niños son quienes mejor lo entienden. Ver cómo entran en la historia, cómo asimilan el reciclaje, es sorprendente. Y en este aspecto tenemos tanto que aprender de ellos. Ver que reciclando pueden ser útiles, y aumenta su autoestima Blanca Marsillach, sobre el escenario ERNESTO AGUDO