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102 DEPORTES Barcelona- Real Madrid La polémica DOMINGO, 27 DE OCTUBRE DE 2013 abc. es deportes ABC EL PATO MAREADO JOSÉ MANUEL CUÉLLAR TONELADAS DE MIEDO Casados contra viudos y un cargamento de dodotis en el Camp Nou. Eso ofreció el clásico N Cristiano protesta, indignado, el penalti que le hizo Mascherano, no señalado por Undiano AFP Indignación en el vestuario blanco por las dos jugadas polémicas; CR se encaró con Undiano por no pitar penalti Cristiano acusa al árbitro TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN E l enfado de Cristiano era el de todo el Real Madrid. La indignación de todo el equipo era total. Se quejaban de dos penaltis cuando el marcador lucía el 1- 0. El primero, de Adriano, por manos. El segundo, el derribo de Mascherano a Ronaldo dentro del área. La misiva madridista al colectivo arbitral era evidente: Contra estas cosas no se puede luchar sentenció Ramos. CR 7 acaparaba el enojo, mayúsculo, de todo el club. A la estrella del Real Madrid, autor de 214 goles en 211 partidos, no le gusta hablar de robos arbitrales, porque su calidad le permite solucionar muchos encuentros con dianas de bella factura. Anoche estaba realmente enfadado. Una molestia que persistía después del clásico. Ronaldo y todos sus compañeros opinaban que Undiano Mallenco decidió los puntos con esas dos decisiones clave que impidieron remontar la situación a su equipo. Enjuiciaban que la primera, el posible penalti por manos de Adriano, en el minuto 44, debió ser castigado como pena máxima porque cortó una jugada que él mismo podía rematar en el 1- 1. La segunda, el penalti que Mascherano cometió sobre el portugués al empujarle dentro del área en una posición franca para marcar, era la que les desesperó todavía más. No podían entender que él árbitro no san- Manos de Adriano Paró el balón con el brazo tras remate de Khedira (minuto 44) cionara nada. El luso explotó contra el colegiado cuando Alexis marcó el segundo gol azulgrana. Antes de sacar de centro, Cristiano le dijo: Aquí no te atreves a pitar los penaltis Le insistió. Le repitió varias veces que no tenía valor para pitarlo, mientras sus compañeros observaban el incidente. Ronaldo le señalaba a Undiano constantemente el área de Valdés. Hasta que el árbitro le mostró cartulina amarilla. Posteriormente, el delantero madridista, enrrabietado, buscó acortar distancias y dio el pase perfecto para que Jesé anotara el 2- 1, tras una incursión por la banda izquierda. Busquets: Siempre se quejan Al final del encuentro, CR 7 se marchó del césped con gestos ostensibles de indignación. Puyol, suplente en el Barcelona, le salió al paso en el campo y le abrazó. Mantuvieron una pequeña conversación. El azulgrana quería calmarlo. Imposible. Ronaldo habló con el central y continuó su camino hacia el vestuario con claros ademanes. Sergio Busquets respondió a las quejas madridistas con dureza: No se pueden quejar, ni mucho menos. Cada vez que pierden es la excusa fácil. No se pueden quejar y menos esta temporada. El árbitro se ha podido equivocar para un lado u otro, pero ni mucho menos ha influido en el resultado Penalti de Mascherano Derribó a Cristiano, que se anticipaba en la jugada (minuto 71) os han engañado. Un somero vistazo a los medios de comunicación españoles dio la pista a Ancelotti cuando aterrizó en España: Vengo para que un equipo grande como el Madrid juegue de forma ofensiva, a dominar los partidos y a dar espectáculo Resulta evidente que, tres meses después y seis puntos abajo, aquello fueron palabras vacías, un brindis al sol. A la hora de la verdad, en un partido grande, el italiano fue italiano, e hizo de Mourinho, aunque en realidad se podría decir que hizo lo que todos: tener miedo, ponerse el dodotis y meter un trivote tremendo. La diferencia fue que con el portugués el tercer medio centro era Pepe y con el italiano lo fue Ramos, un ligero atenuante. Toneladas de miedo pues en el bando madridista, temblor de canillas incluido pero, no se engañen, tampoco el Barça las tuvo todas consigo: ese Alves mirando su espalda, ese Adriano sin dar un paso más de lo debido hacia arriba, Busquets guardando la viña, Messi escondido en la derecha... El Barça parecía algo más valiente, pero en la realidad tampoco fue la alegría de la huerta, solo que en su caso se vio que tenía causa: físicamente está tiesos como la mojama. De los grandes solo Neymar pareció algo más, con hambre de favela. Messi no. Messi aparece en los últimos meses con hartazgo de fama, de gloria y hasta de kilos porque ganó pocas carreras y, en realidad, ganó poco de todo. Francamente, todo pareció un partido de casados contra viudos, ritmo cansino, balón poco rodado y arañazos en el cuello propio y no en el ajeno. Lo que luego pasa, un paso adelante (Illarra por Ramos) está bien, pero se hace por necesidad, no por convencimiento, porque ha fallado el plan inicial de conservadurismo, de castañear de dientes. El mundo siempre ha sido de los valientes; los otros, los que van con mil corazas, acaban en el sumidero de la derrota, antes o después, y en el Camp Nou fue antes... O el Madrid cambia, arriesga y juega a lo que debe jugar, a ser fiel a su grandeza, o le espera otra larga travesía por el desierto. Y, por favor, que deje de llorar por Undiano.