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98 DEPORTES Barcelona- Real Madrid Los protagonistas ASÍ JUGARON VALDÉS, firme Buenas paradas en general, aunque pudo hacer más en el gol DOMINGO, 27 DE OCTUBRE DE 2013 abc. es deportes ABC DANI ALVÉS, descolocado Atacó mucho y bien. Defendió poco y mal. Lo de siempre. PIQUÉ, seguro Mucha calidad en el corte y a la hora de sacar el balón. Acertado en todo. MASCHERANO, dubitativo No está firme y siempre comete algún error. Destellos de calidad. ADRIANO, irrelevante Correcto sin más. En absoluto hace olvidar a Jordi Alba. Gareth Bale pugna por el balón con Adriano EFE BUSQUETS, práctico Buen partido, tapó mucho y distribuyó con mucho acierto. Bien colocado. Bale y Messi, discretos Gareth Bale fue titular en su primer clásico y el futbolista galés aguantó una hora en el terreno de juego, lo estipulado por los médicos y el cuerpo técnico. Sin que se le pueda reprochar nada, y aunque lo intentó con disparos lejanos, estuvo discreto, en la línea de su equipo durante el primer tiempo. Más oscuro estuvo Leo Messi en el Barcelona, completamente difuminado y a un nivel muy alejado del que suele ofrecer el argentino en este tipo de partidos. XAVI, cerebral Sin errores en el pase, pero imponiendo un ritmo muy lento. INIESTA, diferente Calidad en una gran primera parte. En la segunda fue a menos. CESC, opaco Apenas apareció, perdido entre la nube defensiva de los blancos. Messi sujeta a Modric AFP NEYMAR, incisivo Quizás el mejor del partido. Rápido, atrevido y profundo. Marcó un gol. El clásico de Neymar En su primer duelo contra el Madrid, asume el protagonismo que no tuvo Messi ENRIQUE YUNTA MESSI, desaparecido No está bien. Se metió en la banda derecha y allí apenas entró en juego. ASÍ JUGARON ALEXIS, fundamental Dio garra al equipo cuando este se iba abajo. Marcó un golazo, el de la victoria. SONG, rocoso Salió para cerrar caminos y realizó una buena labor destructiva. Refrescó al equipo. PEDRO, sin tiempo Apenas tuvo minutos para poder demostrar su valía pues solo salió para poder parar el reloj y dar aire al grupo. El clásico de Tito Vilanova, recordado en un gigantesco mosaico por los 98.761 espectadores que acudieron al Camp Nou- -sin niños con entrada gratis- resultó ser el clásico de Neymar, el mejor de un partido gris, feo para ser un Barcelona- Real Madrid plagado de estrellas, únicamente clásico por la emoción de los minutos finales y la polémica de cada tarde. Era el primero del brasileño y lo interpretó a las mil ma- ravillas, decisivo con su tanto en el primer tiempo y activo hasta que se fue al banco con el trabajo bien hecho. Neymar, ya nadie lo duda, está llamado a ser uno de los hombres de esta Liga y cumple con su nuevo rol de secundario, pues el Barcelona le pidió ser decisivo en las noches en las que Messi no está al cien por cien. Para muestra, un botón. Como azulgrana, entendió que un argentino siempre sería más que él, dueño de las portadas y el protegido de un entorno que venera al 10 Neymar se aprendió el discurso al dedillo y desde su llegada reiteró hasta la saciedad aquello de yo he venido a sumar una figura mundial al servicio del rey. Tanto que él, un virtuoso por naturaleza que adora la filigrana, le- vanta siempre la cabeza cuando le llega la pelota, demasiado pendiente de los movimientos de Messi para entregársela cuanto antes. En el clásico no encontró a su socio e hizo la guerra en solitario. Neymar regaló 84 minutos perfectos, genial en todas las facetas, tan solidario en su lucha como elegante y peligroso en la zona donde se deciden los partidos. Se movió con libertad mientras Messi, dimitido y oscuro, con la lengua fuera desde el inicio, se perdía por la banda derecha, regreso a los inicios sin que ofreciera nada de nada. En el clásico más aburrido de los últimos años, lentísimo el ritmo especialmente en el primer acto, sólo Iniesta y Neymar alegraban el paisaje con sus conexiones.