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10 ENFOQUE DOMINGO, 27 DE OCTUBRE DE 2013 abc. es ABC A la izquierda, Francisco Oblaré, vicesecretario general del PP malagueño, increpa a la presidenta andaluza, Susana Díaz FRANCIS SILVA Acoso a la presidenta de la Junta andaluza Alcaldes y villanos Ninguna demanda, por legítima que sea, puede expresarse a través de la manera elegida ayer por un grupo de alcaldes malagueños del Partido Popular. Primero se encerraron y luego salieron a la caza de la presidenta andaluza, a la que persiguieron y acosaron durante un acto oficial en la capital costasoleña. Que la Junta pague o deje de pagar una partida determinada, por comprometida que esté y necesaria que resulte, no puede llevar a los regidores municipales a perder el norte y la responsabilidad institucional y convertirse en una turba. La calle, escenario habitual de la actividad de la izquierda más populista y radical, no es el mejor sitio para hacer política, menos aún cuando quienes la ocupan tienen la posibilidad, y la obligación, de ejercerla desde sus despachos y a través de los cauces oficiales. Tras lo sucedido ayer en Málaga, el vicesecretario general del PP provincial negó el escrache a Susana Díaz y aseguró que la única intención de los alcaldes era pedir un encuentro con la presidenta regional de solo cinco minutos. La petición respetuosa y dialogante, pero también reivindicativa según su organizador se pasó de rosca y frenada, sobre todo teniendo en cuenta que los alcaldes están para defender y representar a sus vecinos, no para indicarles el camino por el que la política local se despeña por el barranco de la violencia. Mientras vuelven a evaluar su petición y la trasladan a la Junta, los alcaldes malagueños del PP deberían apreciar la diferencia que hay, muy notable, entre vecinos y villanos.