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58 SOCIEDAD LUNES, 14 DE OCTUBRE DE 2013 abc. es sociedad ABC Numerosas congregaciones religiosas estuvieron representadas en la misa Familiares del sacerdote de Jaén Francisco Solís, beatificado ayer REPORTAJE GRÁFICO: CARLES BALAGUER Un baño de beatitud sin consignas ni pancartas La única politización la pusieron los que protestaron contra la ceremonia J. GUIL, À. GUBERN TARRAGONA C omo un soniquete, desde hace semanas no se oía otra cosa: un persistente runrún de críticas denunciando la supuesta politización de una ceremonia que, clamaban esas voces, no iba a ser de reconocimiento a los religiosos asesinados, sino algo así como una revancha histórica, un acto político. Finalmente, y como se comprobó ayer en Tarragona en el transcurso de la beatificación de los 522 mártires asesinados, la única politización la pusieron quienes querían denunciar precisamente la carga política de una convocatoria que, como dijo el prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Angelo Amato, no busca culpables Esto no tiene nada que ver con la política. Los mataron, y no eran militares, no llevaban armas. Murieron por sus creencias, por su fe explicaba a ABC María Ángeles Martínez, residente en Barcelona y una más entre los miles de peregrinos que acudieron al recinto del Complejo Educativo de Tarragona para asistir a una ceremonia que, como todos, vivió con intensa emoción. Ni consignas, ni despliegue de banderas, ni pancartas. El discurso de quienes denunciaban lo que iba a ser una ceremonia de carga política chocó con el comportamiento recogido, íntimo, con el que los asistentes, muchos de ellos familiares de los beatificados, participaron en la ceremonia. Apenas un par de banderas españolas y una senyera pudieron verse en Tarragona, a donde la Conferencia Episcopal había pedido que se acudiese sin enseñas ni pancartas. Así las cosas, y mientras en el antiguo recinto de la Universidad Laboral los fieles vivían con emoción una ceremonia única, las consignas y los gritos se quedaron en el exterior. A la mis- ma hora en que se celebraba la beatificación, en el cementerio de la capital tarraconense, poco más de 200 personas participaron en un acto de la Coordinadora por lo Laico y la Dignidad en homenaje a las víctimas del franquismo, mientras que el día anterior apenas 500 se manifestaron por el centro de la ciudad para denunciar una macrobeatificación que vieron como una demostración de fuerza de la Iglesia católica, a la vez que criticaban la presencia del alcalde de la ciudad, el socialista Josep Fèlix Ballesteros en la ceremonia. Ballesteros integró ayer la nómina de políticos que asistieron a la celebración religiosa. Por parte del Gobierno, los ministros de Interior, Jorge Fernández Díaz, y de Justicia, Alberto RuizGallardón. También estuvo el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada. Es un acto de justicia y de reconciliación señaló Gallardón. También ha sido un gran acto desde el punto de vista social y personal añadió Posadas. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, encabezó la comitiva del Go- La urna con las reliquias de los 522 mártires presidió el altar bierno catalán que acudió a la ceremonia, junto a la vicepresidenta, Joana Ortega (UDC) y el consejero de Territorio, Santi Vila (CDC) Por parte de Unió también asistió su secretario general, Josep Maria Pelegrí. En una jornada de resaca informativa tras la masiva manifestación en Barcelona en favor de la unidad de España, un 12- O histórico, Mas declinó hacer declaraciones a pie de altar. Para