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46 ABCdelDEPORTE LUNES, 14 DE OCTUBRE DE 2013 abc. es deportes ABC Masters de Shanghái Tenis La lucha por el 1 745 puntos Si Djokovic lo gana todo, incluidos sus dos individuales de la Davis, se pone con 12.260 puntos. Nadal necesitaría 745 para mantener el número uno. Novak Djokovic celebra, ayer, su victoria contra Juan Martín del Potro en Shanghái REUTERS Despierta el mejor Djokovic Campeón también en Shanghái, el serbio se ha desatado desde que Nadal le robó el trono ENRIQUE YUNTA MADRID En China, da igual dónde, una bestia tritura a sus rivales, el despertar de un campeón herido que actúa desde el orgullo y el amor propio. Novak Djokovic está condenado a bordar la perfección si quiere terminar el año como número uno y desde que perdió el maillot amarillo lleva dos de dos, esplendorosa su gira sobre el vertiginoso cemento asiático. Al éxito de Pekín, donde derrotó a Rafa Nadal para gritarle al mundo entero que sigue estando vivo y que luchará hasta el final, le sucede la victoria de ayer en Shanghái contra Juan Martín del Potro (6- 1, 3- 6 y 7- 6) su Masters 1.000 número 15 y el quinto título de un curso que ya está a la altura de su verdadero nivel. Y todo por una cuestión de rabia y fe, volcánico desde que Nadal le arrebató la corona. Vuelve el mejor Novak Djokovic. Al balcánico se le presenta un camino empinadísimo de aquí hasta el final de curso, pero no deja de ser Djokovic, el competidor más agresivo del circuito, un tenista que se crece desde la adversidad y que ahora, después de alguna laguna, pugna por el protagonismo que le ha robado Nadal durante todos estos meses. Es la rivalidad de hoy, un cara a cara con largo recorrido y que obliga a ambas raquetas a jugar siempre al límite. Djokovic, esplendoroso en 2011 y al que siempre se le mide por ese año, acepta el desafío de Nadal, líder de la manada gracias a su actual temporada de joya después de la lesión. En Shanghái, Djokovic se llevó una final soberbia contra Juan Martín del Potro, un duelo resuelto en el juego decisivo de la tercera manga, precioso desenlace para completar un pulso de alta tensión. El argentino, un martillo con la derecha, llamado siempre a estar entre los grandes aunque le falte la continuidad necesaria para imponerse, exprimió al máximo a Djokovic y se quedó a un palmo, cerquísima de la gloria en Shanghái. El serbio, que no pierde en China desde 2010 y enlaza veinte triunfos consecutivos en ese país, gritó con rabia, liberado porque ha vencido dos torneos fundamentales para mantenerse en la pelea por el uno. Dos torneos en los que no ha sumado nada de nada, así es el mundo de los números en la ATP. Djokovic podría volver a ser el líder después de París- Bercy siempre y cuando se proclamara campeón del último Masters 1.000 del año y Rafa Nadal no acumule más de 590 puntos entre Basilea (a partir del 21 de octubre) y el torneo francés. Desatado desde la adversidad, si Djokovic lo gana todo de aquí hasta el final, incluidos los dos partidos de individuales de la final de la Davis contra la República Checa (del 15 al 17 de noviembre) terminaría con 12.260 puntos y obligaría al balear a sumar 745. Videoanálisis de la pugna por el número uno del tenis TRES AÑOS CON PAUL ANNACONE Roger Federer, en Shanghái Federer a la desesperada, despide a su entrenador E. Y. MADRID Eclipsado de forma irremediable, cada día más lejos de lo que fue, Roger Federer busca soluciones a la desesperada. El hombre más laureado del tenis, que presume de 17 grandes, que ha estado 302 semanas en la cima, que ha escrito las his- torias más bonitas a partir de un estilo único e irrepetible, anda perdido y sin referencias. Después de una pésima campaña con derrotas de bulto, únicamente campeón en Halle y con peligro real de quedarse fuera de la Copa de Maestros, el suizo anunció ayer que rompe con Paul Annacone, con quien ha trabajado en los tres últimos años. Algo no funciona en Federer, vulnerable mientras Nadal y Djokovic mantienen el mismo nivel. Federer lleva todo el año sin encontrar soluciones, tan contrariado que incluso se atrevió a probar con otra raqueta después de más de una década con la misma. Paul y yo hemos decidido abrir un nuevo capítulo en nuestras vidas profesionales después de tres años y medio fantásticos trabajando juntos relató el helvético en un comunicado. Cuando comenzamos a trabajar, planteamos un plan a tres años vista para ganar otro título del Grand Slam y volver al número uno del ranking explicó, objetivos cumplidos después de triunfar en Wimbledon 2012. Federer echa de menos a Federer.