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28 INTERNACIONAL Naufragios en el Mediterráneo El origen de la tragedia Principales rutas de inmigración Número de inmigrantes irregulares interceptados en 2012 y principales países de procedencia Total inmigrantes en 2012 Países que forman parte del acuerdo Schengen Portugal Francia Océano Atlántico LUNES, 14 DE OCTUBRE DE 2013 abc. es internacional ABC Alemania 72.437 Suiza Polonia Rep. Checa Eslovaquia Austria Hungría Refugiados llegados por mar a Italia en 2013 30.100 Siria: 7.500 Eritrea: 7.500 Somalia: 3.000 Italia España Grecia Gre Apulia y Calabria Mediterráneo oriental 37.220 Afganistán: 9.560 Siria: 7.130 Bangladesh: 4.600 SIRIA Desplazados de Estados fallidos SIRIA Damasco 2,3 millones de sirios viven en campos de refugiados fuera de su país TÚNEZ MARRUECOS Islas Canarias 4.770 Mediterráneo occidental LIBIA Afganistán: 1.710 Pakistán: 1.160 Bangladesh: 500 ERITREA 1.500 África occidental 6.420 Argelia: 2.020 Marruecos: 500 ARGELIA eritreos Asmara escapan cada mes de su pías Mediterráneo central EGIPTO Alejandría Nueva puerta de salida de refugiados sirios hacia Italia 10.380 Somalia: 3.390 Somali alia: ali Túnez: 2. Tú ez Túnez: 2.240 Eritrea: 1.890 Eritre Eritrea: 1.890 trea: ERITREA Océano Índico 170 SOMALIA 1, 1,5 millones de somalíes han huido a su país Marruecos: 100 Gambia: 40 Senegal: 20 SENEGAL GAMBIA Mogadisco SOMALIA Fuente: BBC FRONTEX P. S ABC FUGITIVOS DEL INFIERNO SIRIA SOMALIA ERITREA La fuga en masa de un país roto por la guerra civil y el fanatismo DANIEL IRIARTE ESTAMBUL La peligrosa escapada de un régimen paranoico y opresivo E. S. MOLANO NAIROBI La huida de la guerra y de la hambruna en un Estado fallido EDUARDO S. MOLANO NAIROBI Los trágicos naufragios frente a la isla de Lampedusa han puesto de manifiesto la desesperación de más de dos millones de sirios que han huido de la guerra en su país. Los campamentos de Naciones Unidas en Turquía, Irak y Jordania están a rebosar. En tanto que en Líbano decenas de miles de sirios sobreviven en asentamientos ilegales o en casas de parientes o amigos. En Estambul (donde el número de refugiados supera ya los 100.000) puede verse a decenas de familias sirias, normalmente las más humildes, durmiendo en parques y mezquitas. Muchos tratan de emigrar clandestinamente a una Europa que, con la excepción de Suecia, no se ha mostrado muy acogedora con ellos. Huyen de la guerra civil y del creciente fanatismo imperante en su país. Para su escapada existen dos rutas principales: una a través de Turquía y Grecia y otra por Egipto. En Egipto, el éxodo se aceleró tras la reciente campaña contra sirios y palestinos, alimentada por las nuevas autoridades militares. A los niños no se les deja matricularse en las escuelas egipcias, y a los adultos se les niega cualquier tipo de trabajo. Huyen desde Alejandría, pagando 4.000 dólares por una plaza en barcazas de mala muerte en las que llegan a viajar hasta 200 pasajeros. El destino final, para muchos de ellos, es el fondo del mar. Bab al Mandeb La Puerta de la Pena y el Dolor En la actualidad, esta es la ruta de escape habitual elegida por los inmigrantes eritreos hacia la esperanza. Bab al Mandeb es el punto más corto en la ruta de huida hacia Yemen, desde donde intentarán escapar hacia cualquier otro país. A lo largo de su trayecto de huida, estos refugiados son víctimas de una vil explotación laboral e incluso sexual a manos de mafias sin escrúpulos. Pero, a pesar de que los guardafronteras tienen la orden de disparar a matar a pesar de todo, se calcula que cerca de 1.500 eritreos huyen cada mes de su país, uno de los más brutales y opresivos de África. Hasta ahora estos inmigrantes solían dirigirse a Arabia Saudí y emiratos del Golfo. Algunos iban también a Kenia. Ahora intentan llegar también a Europa. Huyen de un régimen paranoico y represivo. Desde su independencia en 1993, al menos 10.000 presos políticos han sido encarcelados, muchos sin acusación formal. El régimen acalla brutalmente la menor disidencia. El régimen ha construido una densa red de prisiones, donde la tortura es ley de vida. Poco o nada queda ya de aquel otro país considerado, en los años noventa, ejemplo de libertad y lucha por la igualdad. Huyen de la guerra civil, de la miseria, de la hambruna en un Estado fallido donde además se han hecho fuertes las milicias integristas de Al Shabab, ligadas a Al Qaida. Un millón y medio de somalíes han huido de su país. Parte de esos refugiados son los que intentan llegar ahora a Europa, muchos de ellos a través de Libia, país también sumido en el desgobierno. Solo en 2011 al menos 1.500 inmigrantes irregulares y refugiados (buena parte de ellos somalíes) se ahogaron o desaparecieron al intentar cruzar el mar Mediterráneo para alcanzar las costas del Viejo Continente. Un año antes, 260.000 personas murieron en la hambruna que asoló al país. Para ellos no había más alternativa: o la muerte por inanición o la huida. Llegamos hace veinte años huyendo de la miseria. Volver ahora es imposible nos relató un refugiado en Dadaab. En octubre de 1991, nueve meses después de la caída del dictador Siad Barre, la ONU levantó el campo de refugiados de Dadaab, en el noreste de Kenia, el mayor del mundo. La intención original era levantar tres campamentos para 90.000 personas, pero a día de hoy el centro acoge a más de 400.000 (630.000 según fuentes extraoficiales) algunas de ellas refugiados de tercera generación. Es decir, hijos y nietos de refugiados que no han conocido más realidad que estos campamentos.