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14 OPINIÓN POSTALES LUNES, 14 DE OCTUBRE DE 2013 abc. es opinion ABC A LOS CUATRO VIENTOS Washington se apunta a los recortes Tras el cierre parcial de la Administración Federal norteamericana, demócratas y republicanos negocian contra reloj para firmar un nuevo incremento del techo de deuda y evitar una suspensión de pagos que destrozaría las previsiones de crecimiento del resto del mundo. Quedan cuatro días para negociar una ampliación del gasto que se da por hecha, pero que, en cualquier caso, será menor y más corta que lo que pretende Obama. La manga ancha se termina. Mejor así, por las buenas. JOSÉ MARÍA CARRASCAL El botín de la flota de Chávez Vender barcos de guerra a Venezuela fue, en tiempos de Bono y Zapatero, un negocio redondo para los profesionales de la comisión y la tajada. Juan Pedro Gómez Jaén y Jesús Arce, expresidente y exdirector comercial de Navantia en 2005, respectivamente, tendrán que responder ante la Justicia sobre el destino de doce millones de euros, distraídos durante una travesía de ultramar planificada para que cada uno, desde Caracas a Madrid, se quedara con una parte del botín. DOS HERIDAS ABIERTAS Lo que está haciendo España es pagar a Marruecos para que no deje salir a nadie de sus costas L AMPEDUSA es la confirmación de una tragedia anunciada. La gota que derrama el vaso de sangre. La señal para que las lágrimas empezaran a correr y los lamentos, a oírse. O de hipocresía. Pues aunque todos los europeos gimoteamos porque el Mediterráneo el mar en medio de la tierra según su etimología se esté llenando de cadáveres, ninguno está dispuesto a acoger a los supervivientes. No queremos y, además, no podemos. Ni siquiera toda Europa puede resolver el problema de África, que se volcaría sobre ella en el momento que le abriese sus puertas, aplastándola. Y, encima, el Oriente Próximo, otro foco de conflicto, de refugiados, de espanto. África y el Próximo Oriente son una inmensa herida abierta, de la que intentan escapar millones de personas, que son asesinadas, esquilmadas, desplazadas y vejadas por sus vecinos, más fuertes y menos decentes. Hoy se ve con toda claridad que tanto la descolonización que se hizo en los años sesenta del pasado siglo como el apoyo militar prestado la reciente primavera árabe fueron dos errores garrafales. El ejemplo más a mano lo tenemos en Libia, que, mal que bien, gozaba de una relativa estabilidad bajo Gadafi, pero se le machacó hasta eliminarlo y Libia se ha convertido en el portalón por el que el África subsahariana intenta alcanzar Europa, jugándose la vida en ello. Del mismo modo, apoyar a los rebeldes sirios ha traído mujeres, niños, viejos flotando en el Mare Nostrum. Aunque ese error es minúsculo comparado con el cometido hace medio siglo en África, al convertir en Estados aquellas colonias, cuando allí no había naciones, ni Estados, ni nada que se le pareciera. Había tribus, que empezaron a matarse en cuanto se vieron en libertad, como venían haciendo desde tiempos inmemoriales. No estoy defendiendo el colonialismo. Todo lo contrario. Estoy defendiendo que debió obligarse a las potencias coloniales a pagar a sus colonias al menos parte de las riquezas que se habían llevado, quedándose en ellas hasta que fueran capaces de montar una administración que garantizase la seguridad de sus habitantes. En vez de hacerlo, se les autorizó a largarse, y arreglaos como podáis. Se prefirió, en fin, la solución rápida, cómoda, barata. Ahora, todos son lamentos, apuntarse mutuamente con el dedo y derramar lágrimas de cocodrilo. ¿O acaso los que lloran ante los ataúdes en Lampedusa están dispuestos a acoger a los que se han librado de estar dentro de ellos y a los que, con toda seguridad, les seguirán? Porque de todas las reuniones celebradas al respecto, lo único que ha salido es que España lo está haciendo muy bien Lo que está haciendo España es pagar a Marruecos para que no deje salir a nadie de sus costas. Los culpables del drama en el Mediterráneo son unos políticos occidentales sin idea de lo ocurre más allá de sus fronteras ni otro interés que sus próximas elecciones. Y, naturalmente, quienes los elegimos. Barack Obama REUTERS CARTAS AL DIRECTOR María de Villota María de Villota se ha ido. Su muerte nos ha dejado a todos con el resuello a medio gas, con el paso cambiado. María, después de año y medio de su dramático accidente en Londres, nos ha regalado una valiosa lección de humanidad, vitalidad, vigor y fuerza. Será difícil sustraerse a su eterna sonrisa, que no se ahorraba en sus momentos más umbrosos. Nos ha dejado el testimonio del alto precio que la vida encierra. Toda su fuerza ha quedado impresa en un libro que apenas había terminado de escribir. Le han faltado horas para presentarlo formalmente. No importa, el testimonio de su vida es la mejor de las promociones. María de Villota es ejemplo vivo de que la vida merece la pena vivirla, pero compartida, para ofrecer lo mejor de nosotros, con la luz de la sonrisa presidiendo nuestra generosidad, con el entusiasmo como motor de nuestra solidaridad con todos. Gracias, María, por tu legado; estoy persuadida de que, desde el cielo, seguirás irradiándonos el ánimo que nos transmitiste en vida. MARÍA TERESA DEL PORTILLO MADRID Una mirada al Columbus Day Enmarcado, no ya en el Día de la Hispanidad, sino en el mes de la herencia hispana que se celebra en los Estados Unidos para reconocer las aportaciones de nuestra cultura a la consolidación y desarrollo de la hoy primera potencia mundial, cada 12 de octubre se desarrolla en la ciudad de Nueva York el vistoso desfile del Columbus Day. Aunque por los orígenes genoveses de Colón sean los italoamericanos los promotores de la marcha, no deja de reconfortar que a miles de kilómetros de España se reconozca nuestra ingente aportación al mundo. Entre tanto, y por estos lares, algunos demasiados, diría yo siguen hablando de genocidio, de nada que celebrar y de rubor por haber descubierto América. Y es que el viejo dicho de nadie es profeta en su tierra se pone de manifiesto en cada celebración en la Hispanidad, algo que, sinceramente, no puede sino causarme una especie de vergüenza ajena. RAFAEL GONZÁLEZ CASERO TOLEDO La experiencia del Rey Oyendo en algún círculo de opiniones hablar sobre la abdicación del Rey, quisiera unirme a la opinión de ABC con mi propia voz. Dicen que el Rey debe abdicar. Yo emito un no rotundo. El Rey ya no necesita montar a caballo ni estar en el puente de una nave para desembarcar en un territorio al que ganar... Hoy queremos al Rey con su experiencia, con su historia entre nosotros y con su enorme y riquísimo afecto mundial, con sus defectos y con su consciente papel de Rey desde pequeño. Un rey muere en la cama; no es una pieza que se cambia, como en un coche o en un ordenador. Son los años los que al Rey le hacen sabio y experimentado, los que le hacen imprescindible al lado de príncipes ágiles y jovencitos. Todavía, y a pesar del bisturí, el Rey es el Rey de España, y que no le amilanen voces que piden que deje el trono, como si dejar el trono fuera renovar con un aparato nuevo una institución milenaria... Por esto ¡Viva el Rey Juan Carlos! con todo y a degüello, y que mientras él viva, sea el Rey sin más conspiraciones, ni prisas, ni recambios por su edad. MERCEDES ORDEIG Y OLAZÁBAL MADRID Acto en positivo Soy uno de los que fueron a la plaza de Cataluña en Barcelona el sábado, y debo reconocer que me he emocionado. Lo que he percibido en esta manifestación es la alegría de las gentes que estábamos allí. Había personas de todas las edades: jóvenes con las caras pintadas, familias enteras con niños y sus carritos de bebés... Ha sido un acto positivo. No podía ser de otra manera, porque era en defensa de algo que es indudablemente positivo: la unidad, el entendimiento y la