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ABC MARTES, 24 DE SEPTIEMBRE DE 2013 abc. es opinion OPINIÓN 17 LIBERALIDADES Conservadores, y con motivos A Elena Valenciano le hace mucha gracia según confesó ayer que la vieja guardia de su partido defienda la unidad de España en medios generalmente conservadores Se refería a ABC. Que a la número dos del PSOE le haga mucha o poca gracia lo que dice o piensa la nueva o la vieja guardia socialista responde a la convulsa normalidad de un partido abierto en canal y sin norte político. En lo que respecta a ABC, sin embargo, acierta Valenciano al calificar a nuestro rotativo de conservador. ABC es desde más de cien años conservador para defender la unidad e integridad de España; conservador para guiarse por la letra y el espíritu de la Constitución; conservador para exigir el cumplimiento de la ley; conservador para reivindicar los mecanismos de un Estado de Derecho; conservador para considerar la vida como bien supremo; conservador para recordar la doctrina social de la Iglesia, y también conservador para mostrar su respeto por los socialistas que comparten una idea de España distinta a la de Elena Valenciano. Ser conservador, como ABC, es un orgullo, hoy marcado por la exigencia, cuando se trata de defender un sistema democrático que, entre risas, otros pasan por alto. JUAN CARLOS GIRAUTA CIUDADANOS DE PRIMERA Ciudadanos es un fenómeno español. Que nadie se equivoque S Elena Valenciano EFE pretenda que yo me vaya con usted. Me quedaré como catalán cuando me quede como español. Tanto monta, monta tanto, pero doble nacionalidad, no, gracias. DANIEL GONZÁLEZ BARCELONA Las leyes garantizan los derechos universales En general, podemos afirmar que las leyes tienen el objetivo de facilitar la vida para todos, y de evitar que prevalezca la ley de la selva o del más fuerte; en general unas leyes justas garantizan los derechos universales, y preservan la integridad de todos. El ejemplo más típico de ello es el de las señales de tráfico, aunque nos puedan enojar alguna vez: está claro que un semáforo es una garantía de que los conductores no acabarán chocando con los que se acercan por otras calles, y de que el peatón no sufra lesiones o la muerte por el caos que se produciría si cada uno decidiera cruzar la calle sin atenerse a la disciplina del semáforo o de cualquier otra señal. Además de aportar orden a la ciudad, salvaguarda la integridad física de los ciudadanos. Algo parecido podemos ponderar en lo que a las leyes de un país se refiere: si cada uno se tomara la libertad de saltarse a su antojo las leyes vigentes, la vida de los ciudadanos se tornaría insegura, ineficaz e insufrible. Sin embargo, no faltan quienes, fuera de toda lógica y sensatez, proponen la desobediencia a la Carta Magna que ellos mismos firmaron. Y, claro está, arrastran tras de sí a los incautos, sentimentales o insensatos que se han dejado embaucar en una ruta que conduce a un abismo de inesperadas consecuencias. No hay duda de que no podemos prescindir puerilmente- -sin grave peligro de no garantizar la seguridad, libertad y bienestar de todos- -de esos semáforos JOSEPH MCMILLAN BARCELONA decantado por un hospital público, se cambiarían los argumentos, pero las críticas persistirían por el cierre de una planta entera por motivos de seguridad, lo que dificultaría el normal funcionamiento del complejo sanitario. Esta decisión no infravalora la Seguridad Social, es absurdo politizarla. EMMA BAIZÁN OVIEDO Siempre habría críticas Se ha despertado la polémica por la elección de un centro privado para la operación de Don Juan Carlos. Si se hubieran Pueden dirigir sus cartas y preguntas al Director por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid, por fax: 91 320 33 56 o por correo electrónico: cartas abc. es. ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. es Lo más leído El debate sobre los husos horarios de España y su posible adaptación al modelo europeo interesó mucho ayer a los lectores de ABC. es. También se siguió con atención la última hora en el centro comercial de Nairobi, donde el Ejército intervino este lunes para reducir a los terroristas asaltantes. Por la tarde, la tertulia deportiva La Liga ABC obtuvo buenos datos de audiencia. Hoy, en nuestra web ¿Cómo sería la vida en una hipotética Cataluña independiente? ABC. es construye hoy un relato sobre los importantes cambios que sufriría la realidad cotidiana de los catalanes al día siguiente de un hipotética separación de España. La web está muy pendiente también durante todo el día de la intervención quirúrgica del Rey, prevista para la tarde noche. Don Juan Carlos IENDO líder del PPC, Josep Piqué acogió la aparición de Ciudadanos tildándolo de partido de extrema derecha. Hoy el entorno de Alicia Sánchez- Camacho se empeña en demostrar lo izquierdista que es Albert Rivera. Pero el joven partido, con siete años de vida, no nació en el siglo de las coordenadas ideológicas caducas donde las grandes maquinarias electorales posicionan sus siglas antes del voto para regresar inmediatamente al espacio común de gestión de intereses donde los liberales suben impuestos y los socialistas congelan pensiones. Ciudadanos nació porque un grupo de intelectuales catalanes, muy especialmente Arcadi Espada, decidió acabar con una anomalía: que el nacionalismo careciera de oposición en Cataluña, que nadie en la vida política osara negar ya sus premisas. Articulada esa oferta y alcanzadas las instituciones, a Ciudadanos y sólo a Ciudadanos se debe que el debate político catalán cuente siempre y en todo momento con una voz que defiende la idea de España sin complejos y que denuncia en sus justos términos las artimañas, la infinita demagogia y la estomagante deslealtad del nacionalismo. Paralelamente, a su líder Albert Rivera, que llegó a su puesto con veintiséis años, le ha cundido la experiencia parlamentaria, quizá porque ya venía preparado como campeón nacional de oratoria universitaria. Ahora mismo, con treinta y pocos, produce desde la tribuna del Parlamento catalán piezas extraordinarias cargadas de razón y de sentido que retratan al poder, habiéndose convertido en faro del constitucionalismo catalán. Los movimientos de aproximación de Cospedal vienen condicionados por la ventaja que Ciudadanos está tomando en los sondeos. El más reciente lo sitúa, con diferencia, como tercer partido catalán, tras ERC y Convergència. Primer partido, por tanto, del constitucionalismo. Está muy bien que se organicen plataformas contra la secesión. Ya era hora. Pero el PPC va a seguir diluyéndose como un azucarillo igual que el PSC si toma mal la talla a Ciudadanos. Rivera está curtido en el tipo de pericias que, por las razones que sea, se ha demostrado más difícil en España: administrar el trato adecuado al nacionalismo y estimular el regeneracionismo. Es decir, las dos principales herramientas para recuperar una España delicuescente. Ciudadanos es un fenómeno español. Que nadie se equivoque. No debe verse como un peligro para el PPC o el PSC, sino como la emergencia de una realidad que PPC y PSC ya no manejan. Ni siquiera sintonizan con ella. Lo importante no es la decadencia de esos dos partidos por errores estratégicos continuados; lo importante es lo emergente: la felicidad de que los constitucionalistas catalanes hayamos dicho basta para siempre. Basta de cesiones y silencios. Basta de regalar todo el espacio púbico. Basta de manipulación sentimental. Basta de incumplimiento impune de leyes y sentencias. Esta resolución, socialmente creciente, es la verdadera plataforma contra el nacionalismo- secesionismo catalán. Nadie se la va a apropiar para rebajarla, nadie la va a desnaturalizar mezclándola con Unió.