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14 OPINIÓN COSAS MÍAS PUEBLA MARTES, 24 DE SEPTIEMBRE DE 2013 abc. es opinion ABC EDURNE URIARTE ENTRE DOS MENTIRAS No existen soluciones mágicas fuera de la Constitución y del Estado de las Autonomías ACE unos meses lo llamé el gran cuento del federalismo Me refería a esa solución mágica de los socialistas para las reivindicaciones del nacionalismo catalán, el federalismo, como el de Alemania que repite Alfredo Pérez Rubalcaba, ahora de nuevo tras la última oleada independentista. Y con más descaro porque él sabe perfectamente que ese modelo nada tiene que pueda satisfacer a los nacionalistas catalanes, y menos a los independentistas. El cuento alcanza categoría de mentira cuando en un momento grave para la unidad de España como el que vivimos se insiste en engañar a los ciudadanos con un modelo alternativo inexistente. Una mentira que tiene esa capacidad de pervivencia de los conceptos complejos y confusos. Como casi nadie sabe muy bien en qué consiste eso del federalismo, tampoco hay muchos que se atrevan a replicar a los socialistas. El federalismo es, sencillamente, un tipo de organización política en el que el poder se divide entre el Gobierno central y los gobiernos regionales. Por lo que, repitamos la obviedad, nuestro sistema político ya es federal. Lo que ocurre es hay muchos tipos de modelos federales, tanto en relación con el origen de la Federación como en sus normas de funcionamiento. Y el modelo alemán es precisamente lo que en ningún caso quieren los nacionalistas catalanes. Porque se basa en la lealtad a la Federación, al Estado, en la inexistencia de movimientos secesionistas, en la igualdad entre los federaciones. Y como bien sabe el PSOE, el nacionalismo catalán reivindica precisamente la diferencia, especialmente la fiscal, con un menor reparto de la riqueza entre las regiones más ricas y más pobres. Y el derecho al incumplimiento de las leyes y normas comunes, cosa que practica de hecho. Y la desaparición del Estado en esa región. Y el derecho a la secesión. ¿Podría explicarnos Rubalcaba qué rasgo del federalismo alemán va a satisfacer esas reivindicaciones? Y mejor, que lo explique en el Parlamento, ante todos los españoles, porque quedan muchos aún persuadidos de que existe una cosa llamada federalismo que nosotros no tenemos y podría servir para solucionar el conflicto catalán. Esta mentira tan eficaz, la mentira federalista, se complementa en el otro lado con otra no menos exitosa políticamente, la del derecho a decidir. Esta segunda, no por compleja, sino por manipuladora en grado sumo. Pues no hay quien pueda oponerse a tan bello deseo porque nadie se molesta en explicar que la cuestión fundamental de tal derecho es el sujeto de la soberanía. Lo que significa que si se otorga ese derecho a los habitantes de Cataluña, ¿por qué no a los de Tarragona, o a los de Lérida, o a los de Reus, para que decidan si optan por un nuevo país llamado Cataluña o siguen en España? No existen soluciones mágicas fuera de la Constitución y del Estado de las Autonomías. A no ser que uno juegue a las mentiras, sea con la federalista o con el derecho a decidir H EXTERIORES DARÍO VALCÁRCEL MERKEL DEFIENDE LO QUE ES DURADERO Por la kanzlerin han votado autónomos, mujeres y pensionistas. Primeros votantes y otros jóvenes han votado SPD AY una característica poco conocida de Merkel, su escaso respeto por el corto plazo, su amor a lo durable. No a lo que no cambia, a lo inmóvil. Merkel explicaba lo que entendía por durabilidad: sin avances en que apoyar otros avances nuevos no hay progreso. Miles de investigadores, desde Lavoisier antes de ser guillotinado por Robespierre en 1794 hasta Einstein en Estados Unidos, en 1955, incontables investigadores han asentado cada pedazo de suelo para asegurar el espacio en el que apoyar el pie y dar el próximo paso: Un escritor lo recordaba: la kanzlerin, ¿cómo querría ser recordada por la historia? Respuesta: me interesa que cada ventana, todas la ventanas, cierren bien, herméticamente. La canciller no quiere que por ninguna ventana de una casa vivida en Alemania entre agua ni frío. Merkel propone una sociedad en la que se pueda confiar, donde las cosas se hagan por sistema, siempre. Una Alemania fiable, con poca afición a las frases solemnes. Las grandes frases, para Hitler. También esto le ha dado votos. La demografía alemana es ejemplo de política de largo plazo. El esfuerzo demográfico ha de mantenerse durante 20, 30 o más años. También esto justifica el permanente homenaje de Merkel a Jacques Delors, atento al retroceso de la población europea. H La alegría- -y la desvergüenza- -con que algunos gobiernos europeos han recurrido al endeudamiento está detrás de la reacción de más de media Alemania. Municipios grandes y pequeños han financiado, en España, fiestas populares en las que un toro indefenso ha sido alanceado hasta la muerte por valerosos mozos. Un solo toro, decenas o cientos de valerosos mozos. El procesado alcalde del PP, Jesús Sepúlveda, en la provincia de Madrid, subvencionaba cursos de quiromancia en Pozuelo de Alarcón. Casos como este han llevado a Merkel a preguntar por qué un electricista de Hamburgo debe trabajar hasta los 64 años y contribuir a la pensión del electricista de Almería, jubilado a los 56. En su campaña, Merkel ha insistido: Alemania ayuda, pero lo hace si los demás se esfuerzan, y deben demostrarlo El sosiego con que los jubilados juegan a la brisca en el casino de Setúbal ha acabado por sublevar al cotizante de Colonia. Solo puede haber ayuda si el destinatario acepta su propia responsabilidad Y así, el nombre de Merkel, en distintas materias sobre colaboración alemana a los países del sur de Europa, ha quedado vinculado a un No. Mientras yo viva no habrá eurobonos Es decir, la eurozona no emitirá deuda conjunta. Como los liberales, tampoco el nuevo partido Alternative für Deutschland (Alternativa para Alemania) entrará en el Bundestag, y eso ha llevado a no pocos alemanes a respirar tranquilos. Pero Alternativa sigue ahí, dispuesta a desafiar al euro y a la entera integración europea. Hay otros problemas, lo sabemos: el nuclear civil, el fin de la conscripción en el ejército... Pero al mismo tiempo, qué poco sabemos de la banca regional alemana. ¿Es tan inocente como se ha pretendido en esta campaña? Los grandes partidos, democracia cristiana (CDU) y socialdemocracia (SPD) han aumentado un 11 por ciento su presencia en el Bundestag. La participación popular ha pasado del 73 por ciento. Los Verdes han retrocedido un 3.3 por ciento, igual que Die Linke. Por Merkel han votado sobre todo mujeres, pensionistas y autónomos. Los socialdemócratas del SPD han recibido el voto de los jóvenes, incluidos primeros votantes.